Brewers de Milwaukee hacen historia: son campeones de la Serie Mundial 2026 tras vencer a los Rays

Los Brewers de Milwaukee conquistaron la primera Serie Mundial de su historia al vencer 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto juego y cerrar 4-1 la Serie Mundial de 2026.
El Tropicana Field, en St. Petersburg, Florida, albergó el primer título de una franquicia fundada en 1969 como los Pilots de Seattle y establecida en Wisconsin desde 1970.
El equipo dirigido por Pat Murphy encontró la respuesta en Jacob Misiorowski, quien lanzó cinco entradas y dos tercios sin permitir carrera, con apenas dos imparables, una base por bolas y dos ponches.
El abridor abandonó la lomita por un calambre en la pantorrilla, y dejó encaminada la blanqueada que completó el bullpen.
Cooper Pratt abrió el marcador en el segundo episodio con un sencillo productor que llevó al plato a Brice Turang.
En el quinto, David Hamilton impulsó otra carrera y, en el sexto, William Contreras conectó un doblete remolcador antes de que Pratt agregara la cuarta con elevado de sacrificio.
La ofensiva hizo lo suficiente para que Milwaukee protegiera la ventaja hasta el último out.
El triunfo selló una temporada histórica: Milwaukee terminó la fase regular con marca de 103 victorias y 59 derrotas, el mejor registro de todas las Grandes Ligas y el primero de 100 triunfos en la existencia del club.
Un año antes había fijado su entonces récord con 97 éxitos, cifra que superó por seis en 2026.
En octubre, los Brewers eliminaron 3-1 a los Padres de San Diego en la Serie Divisional de la Liga Nacional y barrieron 4-0 a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie de Campeonato, arrebatándoles la posibilidad de conquistar un tercer título consecutivo.
Con el 4-1 ante los Rays, Milwaukee cerró los playoffs con balance de 11 triunfos y apenas dos derrotas.
La Serie Mundial dejó números contundentes para el nuevo campeón: ganó sus encuentros por 3-2, 5-4, 10-1 y 4-0; su única derrota fue 4-3, en 12 entradas.
Sumó 25 carreras contra 11 de Tampa Bay, con una diferencia favorable de 14, además de una blanqueada en el partido que aseguró el trofeo.
Entre las marcas individuales destacó Pratt. Con 22 años, el campocorto logró seis hits en turnos oficiales consecutivos entre los juegos cuatro y cinco, récord para un novato en la historia de la Serie Mundial. Superó los cinco que había conseguido Brian Doyle con los Yankees de Nueva York en 1978.
También produjo carrera en cuatro encuentros seguidos, una hazaña que, antes de cumplir 23 años, solamente había logrado Juan Soto en 2019.
Jackson Chourio escribió otra página especial. El venezolano acumuló 10 imparables en los primeros cuatro partidos del Clásico de Otoño e igualó una marca que Babe Ruth había establecido en 1928.
En la postemporada, además, superó el registro de 30 hits antes de los 23 años que pertenecía a Andruw Jones.
Desde el montículo, Aaron Ashby también dejó un récord: alcanzó 18 entradas consecutivas sin aceptar carrera como relevista durante esta postemporada, superando las 16 de Andrew Miller en 2016.
La racha aportó profundidad a un equipo que convirtió el pitcheo en uno de los pilares de su consagración.
El campeonato tiene un significado doble para Milwaukee. Los Brewers habían disputado una sola Serie Mundial, en 1982, cuando pertenecían a la Liga Americana y cayeron en siete juegos frente a los Cardinals de San Luis.
Además, la ciudad no celebraba una corona del Clásico de Otoño desde 1957, cuando los Braves de Milwaukee derrotaron a los Yankees. Esta vez, el trofeo pertenece por primera ocasión a los Brewers.
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