Aeroméxico trae racha ganadora
En el mes de octubre, todo han sido buenas noticias para la aerolínea del caballero águila, y van desde el anuncio oficial de su nuevo vuelo a Milán, hasta el reciente nombramiento del Dr. Andrés Conesa como presidente del Comité Ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), para el periodo 2026-2027, quien al respecto expresó lo siguiente:
“Es un honor recibir este nombramiento y agradezco la confianza de los asociados de ALTA. Asumo esta responsabilidad con el compromiso de seguir impulsando, junto con nuestros miembros, una agenda que fortalezca la conectividad, la competitividad y el desarrollo sostenible de la aviación en América Latina y el Caribe. Estoy convencido de que, trabajando en conjunto, seguiremos generando un impacto positivo para millones de viajeros y para el desarrollo económico de nuestra región”.
A esta noticia hay que sumar la llegada de tres nuevas rutas, una vez que el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés), dejó sin efectos la restricción que de manera sesgada impuso por un supuesto incumplimiento al Convenio Bilateral de Aviación.
A partir de enero de 2027, se suma al catálogo un vuelo a Portland, Oregón, conocida como la capital de las rosas, una ciudad bellísima, no me dejarán mentir si ya la conocen, y si no, esta será una excelente oportunidad de hacer el viaje.
Otro punto será Fort Lauderdale, en la Florida, que también conozco, y aunque era la época en que trabajaba como sobrecargo, ahí fui de vacaciones porque no existía esa ruta, pero tuve la fortuna de conocer a “la Venecia estadounidense”.
Y por último, un vuelo a Orange County, California, que se encuentra justo al sur de la ciudad de Los Ángeles y al norte de la ciudad de San Diego; ¿su mayor atractivo? ¡Anaheim! que es donde se encuentra Disneyland, y otros parques temáticos de diversiones.
No solo crece Aeroméxico dentro del mercado internacional, también lo hace con el regreso a Saltillo en Coahuila en el mercando nacional, con dos frecuencias diarias a partir del 18 de marzo del 2027 y que será operado este “coming back” con su alimentadora Aeroméxico Connect, a bordo de sus Embraer 190 con 99 asientos en clase turista y 11 en su clase premier.
Durante el ALTA AGM & Airline Leaders Forum 2026, pude preguntarle al Dr. Conesa si la flota de Aeroméxico iba a aumentar para este 2027, y su respuesta me da pie para platicarles un poco más a ustedes, amables lectores, cómo funcionan las aeronaves. El CEO de Aeroméxico me respondió:
“Nos vamos a quedar, porque recibimos el año pasado muchos maxes (aviones modelo Boeing 737MAX) que habíamos contratado cuando estuvimos en el proceso de reestructura, y de hecho hoy los maxes particularmente los 737 y el NG (Next Generation), no están volando tan intensivamente como podrían volar.
Un avión en nuestra red de rutas podría volar, por ejemplo, 12 horas e incluso un poquito más, y están volando 10 horas. Entonces lo que queremos hacer, ¿y por qué?, porque hoy el precio del petróleo te impide volar más intensivamente; como está la situación es complicada, entonces con los mismos 170 aviones que hoy tenemos, podemos crecer hasta 20 por ciento en producción de asientos.
Obviamente hay que agotar esa veta primero, y lo que sí estamos haciendo para aumentar la producción es contratar más tripulaciones. Ahorita estamos en un proceso de contratación tanto de pilotos como de sobrecargos, para poder crecer en el 2027 y en el 2028, pero con la misma flota.”

La gente suele tener la idea de que los aviones, al igual que las tripulaciones, vuelan las 24 horas, pero así como los seres humanos requieren de descanso para hacer de manera segura su trabajo, lo mismo pasa con las aeronaves, y agrego lo siguiente:
Los aviones, aunque son unas máquinas maravillosas, necesitan “pernoctar”, ya sea dentro o fuera de base, y ese tiempo de descanso sirve para que el personal de mantenimiento suba y vea si tienen alguna falla reportada en la bitácora de vuelo.
Cada aeronave tiene su propia bitácora de vuelo, y en ella se registra por completo la historia de cada vuelo; se anota desde el nombre de los tripulantes que van volando en el avión, el número de vuelo, cuántos pasajeros van, cuánto es de carga, si tiene alguna falla, si tuvo una reparación anterior al vuelo, o si hubo algún incidente en cabina de pasajeros.
¡Todo, absolutamente todo se registra! No es ningún secreto, lo que pasa es que los pasajeros lo desconocen las más de las veces, y por eso suelen hacer extrañas aseveraciones y conjeturas. Pero mis fieles lectores deben saber que cualquier incidente, por más absurdo o pequeño que parezca, queda registrado en la bitácora del avión. Y no solo eso, además se entrega copia a las distintas autoridades federales que regulan la aviación en México. No es una cortesía, es mandato legal.
Ahí se anota a qué hora le pusieron sus calzos al avión, y si tuvo reparaciones antes, si viene de la base de mantenimiento y le hicieron un overhaul (mantenimiento completo y exhaustivo), o nada más le checaron algunos detalles. Porque en la aviación lo primero siempre es la seguridad.
Por esta razón las aerolíneas no deben, ni pueden -ni quieren- tener volando a todos sus aviones todo el día, sino que con un porcentaje de su flota se planean los vuelos, las rutas y las frecuencias, mientras los aviones que se quedan en tierra reciben mantenimiento, ya sea general o específico.
Por otro lado, como bien lo expresó el Dr. Conesa, sus aviones de la flota Boeing (ya sean los maxes o los NG) actualmente están volando un promedio de 10 horas al día, porque además de que tienen que descansar las aeronaves, el costo del combustible -o sea de la turbosina- hoy está por los cielos, elevando el gasto operativo de las aerolíneas, en todo el mundo.
Así que el gran reto que Aeroméxico tiene por delante, junto con sus equipos de planeación y operación de vuelos, será adecuar su flota, y decidir la que va a volar diariamente, las rutas que van a cubrir, y determinar las horas que van a operar esas aeronaves.
De manera concomitante, elegir a las tripulaciones que harán esos vuelos; en ese orden de ideas, resulta lógico que quieran contratar más sobrecargos y pilotos, porque hay que tomar en cuenta vacaciones, permisos e incapacidades de los tripulantes, y así poder armar los roles de vuelo.
Eso sí, gracias a la inteligencia artificial se aligeran este tipo de cuestiones, que son como un verdadero rompecabezas; sin embargo, siempre se cuenta con la presencia de un ser humano que verifique que los datos ingresados sean correctos, para que no haya traslapes, ya sea de equipos o de tripulantes.
Y para cerrar, recordemos que a pesar de todos esos vericuetos, Aeroméxico lleva dos años llevándose el reconocimiento como la aerolínea más puntual del mundo, y parece que está en la ruta correcta para ganarlo en una tercera ocasión.
Como se podrán dar cuenta, administrar una línea aérea no es una tarea fácil, sobre todo porque siempre es prioridad la seguridad, seguida inmediatamente de la atención al cliente, que tampoco es nada sencillo, pues hay que decirlo, mucha gente no lee las condiciones de sus boletos de viaje, y da por sentado un montón de cosas, además de que suelen crearse falsas expectativas.
Por eso siempre les recomiendo, si quieren que sus viajes sean un total disfrute, lean las letras chiquitas del boleto, y “siempre” es “siempre”. Revisen a qué tienen derecho en caso de demora o cancelación, acostúmbrense a llegar con tiempo de antelación, y que lo normal sea sonreírle a los trabajadores, desde los que están en mostradores, las salas VIP, las salas de última espera, y por supuesto a los tripulantes; son pequeños gestos que harán la gran diferencia.
Recordemos que Aeroméxico es la aerolínea bandera del país, y lleva a México en alto. Ellos valoran mucho cuando se trata con educación a todos los trabajadores que intervienen en la cadena para la operación de un vuelo. Como tripulante de cabina de pasajeros, sé que una afable actitud puede cambiarlo todo para bien.
Un cliente contento y satisfecho es un pasajero que vuelve a volar por la línea aérea, a los trabajadores siempre se les pide dar su mejor cara, y me consta que Aeroméxico lleva estrictas métricas para verificar que la atención que reciben los pasajeros sea la correcta y adecuada; sin embargo, como usuario de aerolínea nunca está de más ser cortés; y les voy a contar un secreto: los pasajeros educados son los más apreciados.
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