Plaza Grande: Liborio Vidal en Morena; crece la resistencia por Mérida 2027

¿Cambio de color?
¿Una Casa del Pueblo que cambió de tricolor a guinda? Bueno, eso parecía una reunión que se efectuó anteayer martes en la comisaría de Chichí Suárez, para que la estructura del gobierno del Estado mostrara su respaldo a Liborio Vidal Aguilar en la ruta hacia la candidatura de Morena al ayuntamiento de Mérida.
Sin embargo, hay señales de que apenas se logró a medias el objetivo, con un “amigo Libo” que no se veía muy entusiasmado. Con anticipación se giró una invitación a altos funcionarios y mandos medios para asistir a un encuentro en un local de la comisaría meridana, con la particularidad de que la inmensa mayoría de los invitados eran expriistas.
Según se lee en la tarjeta de “invitado especial”, se convocó “a nombre del capitán del equipo en el Estado” —se supone que el gobernador Joaquín Díaz Mena, no Dafne López Martínez ni Mario Millet Encalada— a fin de “tocar puntos de relevancia para nuestro movimiento”. Nos señalan que la reunión fue conducida por Luis Hevia Jiménez, secretario técnico de Planeación y Evaluación del gobierno del Estado, y a todos los asistentes les retiraron sus teléfonos celulares, para evitar grabaciones y fotografías indiscretas.

El propósito era presentar a Liborio Vidal como el ungido del aparato oficial y manifestarle apoyo total, pero, según nuestras fuentes, se percibió algo distinto y también se notó desmotivado y apagado al vallisoletano, quizá porque se dio cuenta de que al menos el 60 por ciento de los asistentes representaba al interior del Estado y no a Mérida, donde se supone competirá electoralmente.
Por ejemplo, nos dicen, el director general del Colegio de Bachilleres de Yucatán (Cobay), Didier Manuel Barrera Novelo, llevó a gente de otros municipios, y el director general del Instituto de Desarrollo Regional y Municipal (Inderm), Roger Aguilar Arroyo, se hizo acompañar por numerosas personas de Motul.
Así fue la tónica con otros asistentes, incluyendo aspirantes a candidaturas de Morena en el interior del Estado, que nada tienen que hacer en el proceso de electoral de Mérida.
Reaparece Raúl Osorio
No faltaron las caras largas en el cónclave de tránsfugas del PRI en la comisaría Chichí Suárez. Es el caso, nos cuentan, de Pablo Gamboa Miner, director de la Agencia de Energía de Yucatán. A los hermanos Felipe y Víctor Cervera Hernández, director del Instituto de Vivienda de Yucatán (IVEY) y delegado de Profeco, respectivamente, se les vio pasar sin pena ni gloria.
Lo que “descuadró” el encuentro, de acuerdo con nuestros informantes, fue la llegada de la diputada federal Jéssica Saidén Quiroz, a quien al parecer no se esperaba. Se recordó que la legisladora, quien pronunció un mensaje, se inscribió en el proceso interno de Morena en el Distrito 6 federal, en busca de repetir en la diputación en 2027, y se aseguró que también se registró en la selección para Mérida, como aspirante a la alcaldía.
Esto último se desconoce; ni siquiera Morena lo reportó cuando dio a conocer su lista de cuatro aspirantes a la coordinación de “la defensa de la transformación” en el municipio.
El evento de anteayer, que reunió a unas 300 personas según los informantes, marcó también la reaparición de Raúl Osorio Alonzo, a quien ya se conoce como “el cilindrado” por su frustrada aspiración a la candidatura a la alcaldía meridana, tras la llegada de Liborio Vidal al movimiento guinda.
En su papel de “tiktokero”, nos comentan, “Rulo” se mostró jovial y, aunque dijo que está triste (al parecer se refería a su desplazamiento en el proceso de selección de candidatos), declaró que seguirá adelante. En breve mensaje, también puso la nota jocosa al manifestar que estaba a gusto en el encuentro y que en medio de tantos personajes salidos del PRI se sentía “como en la Casa del Pueblo”, lo cual generó risas. No estaba lejos de la realidad.
Entre los presentes estuvieron dos expresidentes del PRI en Yucatán, Luis Hevia Jiménez —fue quien abrió la reunión en nombre del gobernador— y Francisco Torres Rivas, director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay).
También acudieron, entre otros, Jorge Carlos Berlín Montero, quien comenzó el sexenio como integrante del gabinete de Huacho Díaz y hoy es delegado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), e Irak Greene Marrufo, director general del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut) del gobierno del Estado y hermano de Rommel Pacheco Marrufo, director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).
Resistencia guinda
El equipo de Liborio Vidal Aguilar no dio a conocer detalles del acercamiento del exsecretario de Educación con funcionarios de primer nivel del gobierno del Estado y algunos del gobierno federal, pero sí informó en un boletín que el político de la Sultana de Oriente participó “como invitado en un encuentro con fundadores, consejeros y jóvenes del movimiento”.
Según el comunicado, Vidal Aguilar coincidió con Raúl Osorio Alonzo y Jéssica Saidén Quiroz. No ha pasado inadvertido el silencio de Claudia Estefanía Baeza Martínez, quien también se inscribió en el proceso para seleccionar al coordinador o coordinadora de los comités de “la defensa de la transformación” en Mérida, en torno a la figura del “amigo Libo”.
Hay versiones de que la exsecretaria de Bienestar, quien ayer se integró a sus funciones en el Congreso del Estado, es parte del grupo de morenistas que está en desacuerdo con la llegada del vallisoletano a su movimiento. Recientemente se dejó ver en las redes sociales junto a Rogerio Castro Vázquez, exdelegado de Bienestar y exsecretario general del Infonavit.
Éste escribió en un post: “Coincidimos (en) que las encuestas son un método democrático para que los procesos internos sean transparentes y que todos tengan oportunidad de participar”. Todo apunta a que hay una fuerte resistencia interna en la 4T a la participación de Liborio Vidal.
Del dicho al hecho
A la cadena de quejas en el nuevo Hospital Agustín O’Horán por fallas en la atención médica y carencia de medicamentos se agrega ahora un problema que afecta a los pacientes de oncología.
El nosocomio, como adelantó esta columna hace unas semanas, suspendió el servicio y la entrega de fármacos a ese sector vulnerable y ahora lo remite al Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE), pero todo indica que esa transferencia se decidió sin la debida coordinación.
Pacientes que están en esa situación nos informan que al llegar al hospital de Altabrisa les piden su expediente clínico, que está en poder del O’Horán. Ante esa petición se tienen que trasladar al hospital recién inaugurado y se topan con otro obstáculo: les dicen que deben presentar una solicitud escrita dirigida a la directora del centro hospitalario, María Teresa Zapata Villalobos.
Además, les hacen notar que la respuesta a su petición podría demorar semanas, porque los documentos están en el antiguo O’Horán, y también les advierten que no les entregarán el expediente sino un “resumen certificado” con el cual deberán regresar al HRAE. Paradójicamente, en la entrada del O’Horán hay un módulo de recepción —muchas veces sin personal— del IMSS Bienestar con la leyenda “Trato digno: cero rechazo”. Mucha diferencia entre las palabras y los hechos.

En busca de apoyo
Regresando al tema electoral, han surgido versiones de que Paulina Viana Gómez, exdiputada del PAN que renunció a la jefatura de la Junta Municipal de Reclutamiento en Mérida para seguir el proyecto político de Liborio Vidal Aguilar, está visitando a panistas de algunas colonias meridanas para recordarles que algunos de ellos tienen puestos en el gobierno del Estado —cargos pequeños, por lo general administrativos— “gracias a Libo” y es momento de responder a ese “apoyo”.
Quienes han conocido el tema hacen notar que esos panistas, muchos de ellos antiguos militantes, obtuvieron trabajo en la administración pública durante el gobierno de Mauricio Vila Dosal y, al no ser posiciones codiciadas por las bajas percepciones, lo conservaron en el actual gobierno morenista. Paulina Viana, quien llegó al Congreso del Estado cobijada por Acción Nacional, solo se está aprovechando de la situación, nos dicen.
Activismo político
Sergio Vadillo Lora, exfuncionario del gobierno priista de Rolando Zapata Bello, sigue intrigando a muchos actores de la política local por su activismo al frente de una asociación llamada Sociedad Valiente, cuyas siglas coinciden con las de su nombre y su primer apellido.
Gente que tiene acceso a sus movimientos nos afirma que representantes de partidos pequeños, como Nueva Alianza y Paz, ha buscado al exjefe del Despacho del Gobernador en el sexenio 2018-2024 para que sea su candidato a alcalde en Mérida.
Esas pequeñas organizaciones creen que Vadillo Lora les puede aportar votos suficientes para no perder el registro y, según las versiones proporcionadas a esta columna, para tratar de convencerlo le han propuesto para su círculo las “pluris” que pudieran alcanzar en diputaciones y regidurías con una votación elevada.
O sea, están decididos a cometer ese “sacrificio” con tal de conservar su registro y las prerrogativas oficiales. Personas cercanas a Sergio Vadillo se muestran optimistas con los números que pudiera alcanzar el excandidato a diputado federal, con base en la respuesta a eventos de lucha libre y recorridos en tianguis y mercados.
Incluso, ha surgido la versión de un interés panista en que él efectivamente contienda por Mérida porque en una elección de tercios —por un partido pequeño, frente al PAN y Morena— él seguramente quitaría votos a Acción Nacional, pero en una proporción menor que los que arrebataría a la 4T (incluyendo a expriistas que no aprueban a Liborio Vidal) y así inclinaría la balanza a favor de la causa azul. ¿Será?
Salud y política
Después de por lo menos tres meses sin servicio médico, derechohabientes de Pemex recibieron la noticia de que se reanudará la atención y el surtido de medicamentos, pero entre las opciones a las que tendrán que acudir está nada menos que un consultorio de Clínicas Marín, propiedad del senador Jorge Carlos Ramírez Marín.
En un comunicado, la paraestatal comunicó a sus derechohabientes en Yucatán que ya podrán disponer nuevamente de los citados servicios, después de una serie de protestas de trabajadores activos y retirados y sus familiares.
Para las consultas médicas les indica que pueden acudir a un centro de Altabrisa y a la Clínica Marín de Ciudad Caucel. Después de la valoración, el médico podrá girar la solicitud de los medicamentos.
Se desconocen los términos del acuerdo que alcanzaron Petróleos Mexicanos y la cadena de clínicas que fundó el expriista Ramírez Marín.
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