El CEO de Iryo denunció en el Senado hace 3 semanas que sus trenes tardaban "bastante tiempo" en reconectar tras fallar el LZB
Hace tres semanas, Fabrizio Favara, CEO de la compañía Iryo en España, comparecía en la comisión de investigación sobre el estado de la red ferroviaria en España del Senado y allí mismo denunció que el principal problema de la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla —en la que se produjo este miércoles la tragedia con al menos 69 fallecidos— eran las frecuentes caídas del sistema de seguridad LZB, unos fallos que, explicó, obligaban a parar sus trenes y estos tardaban "bastante tiempo en reconectarse y empezar nuevamente el servicio".
Eso es precisamente lo que sucedió este miércoles en la estación de Urda, Toledo. La maquinista del Iryo que quedó detenido después de la caída del servicio del sistema LZB avisó a la zona de control de su incapacidad para ponerse de nuevo en marcha, tras lo cual sería embestido por un AVE que circulaba por la misma vía ya a gran velocidad fruto de una orden de retomar la "marcha normal".
En el Senado, el 5 de octubre, Favara comparecía en la Cámara Alta y, preguntado por los principales problemas de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, explicó que después de situaciones impredecibles como incendios, el problema "más frecuente" es la caída del sistema de señalización LZB. De este sistema, puntualiza el CEO de Iryo en España que es "seguro pero bastante antiguo", y es entonces cuando dice que "cada vez que la señalización del tren tiene una desconexión de la señalización de tierra, el tren se para, no se puede mover, y tarda bastante tiempo en reconectarse y empezar nuevamente el servicio".
Esto explicaría por qué el tren Iryo afectado por el accidente en Toledo no se había movido de la estación de Urda, después de que fallara el LZB.
De hecho, la maquinista del tren Iryo embestido por el AVE había iniciado a las 8.38 horas conversaciones con el centro de control de Adif para reanudar la marcha, aunque ella misma indicó, según está recogido en una grabación, que en ese momento el tren no le está permitiendo "reiniciar el sistema LZB" y que "por eso" se encontraba "todavía detenida en la señal de entrada" de Urda, en Toledo. Diez minutos después, aproximadamente, se produjo la tragedia.
Los maquinistas también habían avisado
El Sindicato de Maquinistas Ferroviarios también apunta al fallo de la caída del sistema LZB en el tramo de la línea Madrid-Sevilla que ha provocado que los trenes operasen con el "sistema sustitutorio" y han advertido que operar "en degradado no puede convertirse en una manera de operación habitual ante las averías".
En un comunicado difundido este miércoles, la organización ha criticado que estos fallos se están produciendo "con mayor frecuencia" y han advertido de que "no se puede normalizar esta manera de operar". Agregan que esta es "una de las circunstancias" que llevaron al sindicato a convocar la huelga de este jueves "para el cumplimiento de los compromisos en el cambio estructural de la seguridad ferroviaria".
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