Cuántos metros necesita un tren AVE para frenar
La red ferroviaria de España ha vuelto a sufrir un nuevo accidente. Este miércoles en Urda (Toledo) un choque entre dos trenes ha provocado la muerte de decenas de personas. El impacto enfrentó al AVE 2080 de Renfe, que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, con el tren Iryo 6076, que se encontraba detenido en la misma vía.
La incidencia comenzó a las 8.30 horas, cuando falló el sistema de señalización LZB en un tramo de 63 kilómetros. Seis minutos después, un operador de Adif desde Atocha autorizó a los trenes a continuar su recorrido. El AVE de Renfe avanzó unos 25 kilómetros, mientras que el convoy de Iryo seguía detenido.
A las 8.53 horas, ambos trenes colisionaron. Durante los 17 minutos previos, el AVE se acercó al tren inmovilizado sin que, según la información disponible, se diera una alerta a tiempo para evitar el choque.
Ante este hecho, son muchos los que se cuestionan cuál es la capacidad de frenado de un tren. A diferencia de un coche, que puede frenar en unas decenas de metros en determinadas condiciones, un convoy ferroviario necesita disponer de un espacio mucho mayor para reducir su velocidad hasta quedarse completamente parado. Esta particularidad resulta especialmente importante en las líneas de alta velocidad, donde los trenes circulan a velocidades que pueden alcanzar los 300 km/h.
Los metros que necesita un tren para frenar
Tal y como explica un vídeo que Renfe difundió hace un año en sus redes sociales, un tren que circula a esa velocidad puede necesitar aproximadamente cinco kilómetros y 100 segundos para detenerse por completo. Si se trata de un convoy convencional que viaje a unos 100 km/h, la distancia de frenado puede situarse en torno a un kilómetro.
Estas son cifras orientativas. La distancia necesaria para frenar no es una cifra fija que pueda aplicarse a cualquier tren. Depende de las características del tren y de las condiciones en las que se encuentra la infraestructura ferroviaria.
La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, dependiente del Ministerio de Transportes, recoge estos factores en su documento técnico sobre el cálculo de las distancias de frenado. Esta publicación establece una metodología para determinar el espacio teórico que necesita cada tipo de tren en función de su velocidad, sus prestaciones de frenado y la inclinación de la vía.
Uno de los elementos más importantes es la velocidad. Cuanto mayor sea la rapidez del convoy, más energía tendrá que disipar el sistema de frenado para detenerlo. También influye la masa del tren y su capacidad de frenado. No todos los vehículos ferroviarios tienen las mismas características técnicas ni responden de la misma manera cuando se activa el freno. Y, por último, la adherencia entre las ruedas y los raíles constituye otro aspecto relevante. Las condiciones de contacto entre ambos elementos afectan a la capacidad de frenado, por lo que los cálculos deben tener en cuenta las particularidades de cada circulación.
El Reglamento de Circulación Ferroviaria, aprobado mediante el Real Decreto 664/2015, establece las disposiciones relacionadas con el frenado de los trenes. En otras cuestiones, recoge la obligación de disponer de sistemas de frenado y señala que la capacidad necesaria depende de la velocidad máxima y de las líneas por las que circule el convoy.
En las líneas de alta velocidad también se utilizan sistemas de protección que supervisan la circulación y pueden ordenar una reducción de velocidad o activar el frenado automático cuando se dan determinadas condiciones. Su función es evitar que la seguridad dependa exclusivamente de la reacción del maquinista. Es lo que se conoce como LZB, el sistema que falló en este accidente ferroviario de Toledo.
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