Green card en EE.UU.: demandan al Uscis por mantener congelados trámites de refugiados y reducir a 10 días el plazo
La política migratoria de la administración Trump quedó bajo cuestionamiento judicial tras la presentación de una demanda colectiva que busca frenar tres medidas dirigidas a personas admitidas en Estados Unidos bajo el programa de refugiados. Los demandantes sostuvieron que las disposiciones modifican procedimientos vigentes y limitan las garantías legales de quienes buscan regularizar su situación.
Green card en EE.UU.: por qué cuestionan la suspensión de trámites
La causa, identificada como PANA et al. v. Uscis et al., fue presentada ante un tribunal federal por seis organizaciones vinculadas con la asistencia a refugiados y cuatro personas que llegaron al país norteamericano tras escapar de situaciones de persecución. Su objetivo es conseguir la suspensión de las medidas mientras avanza el proceso judicial.
Uno de los principales puntos del reclamo fue la paralización de las solicitudes de residencia permanente, conocidas como green cards.
Según la demanda, un memorando del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) emitido en noviembre de 2025 ordenó detener el procesamiento de los formularios I-485 presentados por refugiados admitidos entre el 20 de enero de 2021 y el 20 de febrero de 2025.
Los datos citados por los demandantes indicaron que la medida mantiene sin resolución al menos 113 mil solicitudes. Las organizaciones sostuvieron que la agencia no tiene autorización para interrumpir indefinidamente estos procedimientos.
El mismo memorando federal dispuso una revisión adicional de refugiados que ya habían ingresado legalmente a EE.UU. El procedimiento, conocido como revetting, contempló nuevas entrevistas y evaluaciones destinadas a determinar si las personas cumplían con la definición legal de refugiado cuando fueron admitidas.
Las organizaciones cuestionaron que esta revisión se aplique de manera generalizada sobre casos previamente aprobados.
“Los refugiados son parte esencial de este país. Estas medidas representan un terrible retroceso en las políticas de larga data de acoger a familias vulnerables”, dijo Maria Chavez, directora legal de inmigración de Partnership for the Advancement of New Americans (PANA), en un comunicado.
El plazo para defender el estatus de refugiado se redujo de 30 a diez días
Otro eje de la demanda fue una regla interina publicada el 14 de octubre, que acorta el tiempo disponible para responder a una notificación de intención de cancelar el estatus de refugiado (NOIT, por sus siglas en inglés). El período pasó de 30 a diez días, con una extensión de tres días cuando la comunicación se envía por correo.
De acuerdo con los demandantes, el cambio modifica una garantía procesal que se mantuvo durante 45 años. Argumentaron que el nuevo plazo no permite, en numerosos casos, conseguir asistencia jurídica, reunir documentación, traducir expedientes o preparar una respuesta ante las autoridades migratorias.
“Nadie se beneficia, ni se siente más seguro, ni se recupera plenamente al cambiar arbitrariamente las reglas para presionar a esta comunidad a situaciones cada vez más precarias y difíciles”, dijo Camille Wathne, directora de proyectos especiales.
“Las familias refugiadas a las que servimos se preparan para la posibilidad de que su estatus pueda serles arrebatado arbitrariamente en cuestión de diez días”, agregó.
La acción judicial también advirtió sobre las consecuencias de no contestar dentro del período establecido.
Según las disposiciones cuestionadas, la falta de respuesta puede interpretarse como una renuncia al derecho de defensa y derivar en la cancelación del estatus, la pérdida de la autorización de empleo y el inicio de procedimientos de detención o deportación.
Qué organizaciones impulsan la demanda contra el Uscis
Entre las entidades que participan en el litigio se encuentran:
Estas organizaciones trabajan en áreas como el reasentamiento, la asistencia jurídica y la integración de refugiados e inmigrantes.
La demanda incluyó también a cuatro personas procedentes de Afganistán, Etiopía, Colombia e Irak, identificadas en el expediente como Lida A., Abdi B., Julio C. y Firas D. Sus situaciones se vinculan con la paralización de trámites de residencia o con los efectos potenciales de las nuevas reglas de revisión y cancelación del estatus.
La representación legal está a cargo de Democracy Forward Foundation e International Refugee Assistance Project (IRAP), con la participación de la firma Allen Overy Shearman Sterling US LLP.
Los abogados solicitaron que el tribunal analice las medidas y determine si respetan las obligaciones legales del gobierno federal.
Qué medidas solicitan los demandantes al tribunal federal
Las organizaciones y los refugiados pidieron una intervención de emergencia para suspender las tres políticas mientras se resuelve el litigio. Entre las medidas solicitadas figuran:
También reclamaron que se restablezca el plazo de 30 días para responder a las notificaciones de cancelación y que se anulen las decisiones adoptadas bajo la regla que redujo ese período. La petición abarca los procedimientos pendientes y las notificaciones emitidas desde el 14 de octubre.
Por último, solicitaron que el tribunal declare ilegales las políticas, deje sin efecto las medidas impugnadas y certifique el caso como una acción colectiva para representar a los refugiados comprendidos en el reclamo que todavía no obtuvieron la residencia permanente. La presentación incluyó, además, un pedido de reintegro de honorarios legales y gastos procesales.
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