Tras inédito caso de Lula en Brasil, ¿cuál es la estrategia de Milei y Kicillof en redes?
El presidente Javier Milei sostiene una agitación ideológica permanente en X, con embestidas frontales contra sus rivales. El gobernador bonaerense Axel Kicillof, en cambio, opta por mostrar las obras que se ejecutan en el territorio. Se trata de dos caminos opuestos para conquistar la adhesión del electorado en las redes.
El Presidente organiza su comunicación en varios frentes, con X como eje del relato oficial. Desde su cuenta personal lanza calificativos despectivos contra los dirigentes de la oposición y fija así la agenda cotidiana de los diarios y de la televisión. Esas etiquetas de tono áspero se filtran en la conversación de todos los días.
En TikTok e Instagram, además de X, los militantes del oficialismo nacional echan mano de emociones básicas como el enojo, la burla y la esperanza. Con una comunicación hiper personalizada y la imagen de un líder disruptivo, el espacio libertario procura conectar afectivamente con el público joven. Los grupos organizados en las redes aceleran la réplica masiva ante cualquier crítica.
Kicillof contrapone un perfil centrado en la gestión, con anuncios de inauguraciones de escuelas, hospitales y obras viales. Su equipo esquiva la viralidad humorística para transmitir previsibilidad en el manejo de la provincia. En sus discursos resalta la defensa de los derechos sociales y la cercanía con los municipios.
Estas estrategias digitales confrontaron en las elecciones legislativas provinciales y nacionales de 2025. El gobernador bonaerense estableció el año pasado que las elecciones provinciales se realizaran el 7 de septiembre de 2025. Esa decisión política buscó apartar la discusión legislativa de la provincia del ruido algorítmico nacional que salía de la Casa Rosada. Con ese decreto, la coalición Fuerza Patria protegió su debate distrital.
Mientras el oficialismo nacional recurrió a usinas digitales y a creadores de contenido para amplificar su mensaje, el gobierno bonaerense conservó una estructura tradicional de prensa pública. Al comparar ambos modelos, encontrás una brecha marcada en la rapidez de reacción ante las tendencias de las plataformas.
El contraste entre los dos esquemas abre interrogantes sobre la eficacia del mensaje directo al celular frente al contacto personal en el territorio. El espacio libertario apuesta a dominar la pantalla individual, mientras el peronismo provincial apoyó su base histórica en el acto presencial y en la gestión concreta.
¿Cómo actúan la inteligencia artificial y la confrontación en un proceso electoral?
La inteligencia artificial (IA) y el choque directo operan como instrumentos de desgaste que sustituyen el debate de ideas por parodias y ataques de efecto inmediato. Este formato prioriza la descalificación personal por sobre el análisis minucioso de las medidas de gobierno.
En la campaña española rumbo a las elecciones del 29 de noviembre próximo, fuerzas como el Partido Popular y el PSOE usan piezas sintéticas para ridiculizar a sus rivales. Un episodio de gran repercusión se dio cuando una fotografía del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue alterada con herramientas automáticas para armar un montaje irónico en X. La burla en las redes desplaza el debate sobre las políticas públicas.
Tuit del Partido Popular con una imagen falsa de Pedro Sánchez. Captura de pantalla
Se trata de un deterioro del debate democrático, porque la humillación gana terreno frente a la propuesta razonada. El meme ya no es un chiste ocasional y pasa a funcionar como un proyectil de desgaste político. Es una disputa dominada por la provocación y la ironía permanente.
En la Argentina, el discurso de Milei descansa en esquemas marcados por el insulto y la estigmatización de la oposición. Esa táctica sostiene una campaña permanente en los entornos virtuales. Los adjetivos agresivos buscan acorralar a los sectores críticos.
Milei encarna un líder que desafía las normas formales y hace de la incorrección discursiva su principal capital. Ese perfil recurre al lenguaje llano y a la agresión verbal para conectar con la frustración de la sociedad.
La difusión de estos formatos sintéticos acelera la circulación de contenidos en los celulares, pero también aumenta la desconfianza ciudadana sobre la veracidad de la información. En este contexto, resulta difícil separar la parodia humorística, la propaganda partidaria y la desinformación deliberada.
El ejemplo del ejército digital de Lula: ¿un modelo para Kiciloff?
El legislador brasileño André Janones montó un canal masivo de WhatsApp con diez millones de integrantes para coordinar tareas relámpago que revirtieron la desventaja electoral de Lula da Silva ante Flavio Bolsonaro. En este caso podés ver una experiencia de movilización popular conducida desde los celulares que después del balotaje del 25 de octubre está bajo el análisis de las distintas corrientes internas del peronismo.
Después del resultado adverso de la primera vuelta, el diputado por Minas Gerais notó la pasividad comunicacional del Partido de los Trabajadores frente a la red de Flávio Bolsonaro. Janones resolvió pelear el terreno digital con las mismas reglas de velocidad, simplicidad y agresividad del bloque conservador.
El canal, bautizado Ejército de Lula, pasó de 50 mil miembros a 10 millones en pocas semanas. Con audios y videos breves que arrancaban con la consigna "Pessoal, Urgente", la conducción asignaba tareas específicas para cada red social. Ese estilo directo movilizó a la militancia en los dispositivos digitales.
Los participantes tenían misiones concretas, como posicionar etiquetas en X, empujar búsquedas en Google Trends, sumarse a transmisiones en vivo y dejar de interactuar con las publicaciones opositoras. Cada instrucción terminaba con la orden de difusión "Explode", pensada para multiplicar el alcance del mensaje.
Este método de organización distribuida combinó la guía técnica centralizada con la ejecución voluntaria de millones de personas. Así, el progresismo brasileño consiguió desplazar a la extrema derecha de la cima de las redes sin apelar a cuentas automatizadas ni a noticias falsas.
El plan contempló transmisiones masivas, como una emisión de 24 horas corridas en YouTube que reunió 21 millones de reproducciones en el cierre de la campaña. Esa movilización popular en los canales digitales empujó la suma de más de diez millones de votos en el balotaje.
La experiencia brasileña deja lecciones sobre la necesidad de integrar la presencia en las calles con la acción en los entornos digitales. Una militancia activa que se organiza desde el celular puede inclinar elecciones muy ajustadas y neutralizar las redes de desinformación.
¿Qué papel cumple hoy la inteligencia artificial en las acciones de campaña?
La inteligencia artificial participa en la fabricación de votantes simulados en TikTok, de falsos anuncios de renuncia y de videos trucados que ponen en boca de dirigentes políticos frases inexistentes. Estas técnicas apuntan a influir en la opinión pública en los momentos decisivos de la elección.
Durante el proceso electoral de Brasil, la organización de verificación Aos Fatos detectó decenas de videos en TikTok con personajes sintéticos que anunciaban su voto. Esos perfiles falsos se hacían pasar por periodistas o por beneficiarios de programas sociales para opinar sobre los candidatos sin revelar su origen artificial.
En la Argentina, las elecciones legislativas de 2025 registraron denuncias por piezas audiovisuales manipuladas con tecnología generativa. Un episodio de fuerte impacto tuvo como protagonista al candidato a diputado nacional por Fuerza Patria Jorge Taiana, a quien se le atribuyó un falso anuncio de retiro de su candidatura a pocas horas de la apertura de las mesas.
Kicillof también fue blanco de clips adulterados en los que parecía admitir falencias en seguridad, narcotráfico o gestión educativa. Esos discursos falsos forzaron al equipo provincial a montar dispositivos de verificación inmediata para desmentir las manipulaciones.
En la misma línea circularon contenidos sintéticos sobre el expresidente Mauricio Macri, con falsos llamados a respaldar listas rivales en la ciudad de Buenos Aires y en el orden nacional. La Fiscalía Nacional Electoral y la Cámara Electoral debieron intervenir de urgencia para ordenar el retiro de esas publicaciones de las plataformas.
Los deepfakes políticos son un fenómeno en expansión global que borra el límite entre parodia, propaganda y falsificación. Esta tecnología representa un desafío complejo para la transparencia de los procesos democráticos.
¿Qué efecto concreto tienen estos esquemas digitales en el resultado de las urnas?
Estos esquemas digitales modelan el clima de la discusión pública y contienen el malestar social, pero por sí solos no garantizan votos en las urnas. Podés verificar ese efecto en los procesos electorales recientes de la región.
En la Argentina, el predominio libertario en las plataformas le permitió a La Libertad Avanza amortiguar el costo del ajuste económico y confirmar su fortaleza electoral en las legislativas de 2025. El relato de confrontación permanente presentó las dificultades del presente como una etapa necesaria para llegar a la estabilización.
Sin embargo, la agitación sostenida en las redes muestra sus límites cuando aparecen episodios de tensión financiera o errores de gestión. Si las dificultades económicas golpean el bolsillo de las familias, el relato virtual pierde capacidad de contención ante el malestar de la sociedad.
En la provincia de Buenos Aires, la comunicación de Kicillof resguardó el piso electoral del peronismo gracias a la difusión de obras públicas y del rol del Estado provincial. Aun así, su estilo marcadamente institucional tuvo problemas para llegar a los sectores jóvenes alejados de los partidos tradicionales.
La habilidad para manejar las plataformas tecnológicas define hoy cómo se construyen la legitimidad política y la gobernabilidad en América latina. El escenario que viene exige a la dirigencia dominar las reglas algorítmicas sin perder contacto con las demandas reales de la población.
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