Especialistas revelan las mejores rutinas para cuidar tu piel
El skincare no sólo depende del uso de sérums, cremas o mascarillas, también influye —y en gran medida —el estilo de vida y los hábitos de limpieza de la persona.
Una buena rutina de baño y la selección de los productos adecuados son algunos de lo factores que inciden en la apariencia y bienestar de la piel, a veces, sin necesidad de invertir tanto dinero. Para ello, dos expertos explican a MILENIO, los hábitos que pueden marcan la diferencia.
1. No tallarse la piel
No sólo la piel del rostro, también de todo el cuerpo. De hecho, la dermatóloga, Gabriela Ortega Gutiérrez, señala que este es una de los mitos más comunes de la rutina de baño, e incluso tradiciones dentro de la cultura mexicana: “Entre más se talla la piel, mejor va a estar”.
“(Entonces) a todos los niños les tallan los codos hasta con piedra pómez, así como las rodillas. Y eso hace que se oscurezcan más”, explicó y recordó, bajo ese sentido, que “codos y rodillas siempre van a estar más oscuros que el resto de la piel, porque es una zona que se flexiona y hay exceso de piel, entonces se va a ver un poquito más oscuro. Si los tallamos, los oscurecemos más y los hacemos duros y provocamos que salgan muchos granitos”.
De igual manera, recomendó evitar el uso de zacates o estropajos para bañarse —e incluso toallas japonesas para la espalda—. Un punto que el dermatólogo, Vicente Torres Lozada, coincidió, sugiriendo reemplazar estos artículos por algún tipo de franela o esponja suave.
Mismo caso con el secado: “Siempre secar la piel esponjeando y no frotando, para que no produzcamos manchas”, destacó Ortega.
2. Evitar las duchas largas y con agua hirviendo
Como experto en el cuidado de la piel, Torres Lozada reconoce que las y los mexicanos “somos muy limpios”. Sin embargo, esta costumbre los lleva a prácticas que resultan perjudiciales para la piel, como tallar el cuerpo con mucha fuerza o tomar baños largos con agua hirviendo.
“Entonces llegan al consultorio quejándose que tienen comezón o con la piel reseca, pero es simple y sencillamente un defecto en su rutina de cuidados”.
De ahí que Ortega sugiere optar por baños rápidos, de cinco a diez minutos, con agua tibia; “no muy caliente”.
3. Escoger el mejor jabón
Los anaqueles del supermercado exhiben un sin fin de opciones de jabones entre perfumados, de vivos colores y adaptados a cierto tipo de piel. Pero para dar con la respuesta a la gran pregunta “¿Cuál es el mejor para mí?”, hay que regresar a lo más básico.
Si bien la recomendación de Ortega es optar por jabones sydnet o jabones de ducha, como sugiere Vicente, estos pueden resultar elevados de precio. Por lo que otra opción es utilizar jabones blancos, sin aroma y sin desinfectantes o antibacteriales.
“Algo más sencillo. (...) Que no tengan aromas ni perfumes ni muchos colores. Eso no es adecuado para la piel”.
4. Cuestionar los consejos de redes sociales
La industria del skincare encontró un gran impulso en redes sociales con las reseñas y unboxings de influencers. Y si bien dichos videos pueden funcionar como guía o referencia, la dermatóloga sugiere cuestionarlos y contrastarlos con una opinión profesional.
“Hay que tomarlos con sentido común (...) y un poquito de orientación”.
ASG
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