Pescando Vida en Tabasco impulsa la economía familiar con apoyo de Javier May
El programa Pescando Vida impulsado por el gobernador Javier May, con la entrega de 240 mil alevines en las comunidades de Aztlanes y Acachapan, se impulsa la producción pesquera como alternativa para fortalecer la economía familiar y la soberanía alimentaria de Tabasco.
Más de 200 beneficiarios de la zona del municipio de Centro se preparan para cosechar mojarra y comercializar durante la próxima Semana Santa, una oportunidad comercial para generar ingresos y abastecer el mercado local.
El programa cumple ya dos años desde que se puso en marcha, la iniciativa del gobernador Javier May Rodríguez y ha generado más de 3 mil 300 toneladas de mojarra y ostión, cuya comercialización supera los 240 millones de pesos.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Pesca (Sedap), Guillermo Priego León, informó que actualmente las posibilidades de desarrollo han permitido que se abran 5 puntos de venta donde los propios pescadores comercializan su producto, sin intermediarios y a precio justo, y ya se cuenta con una piscifactoría para generar alevines y seguir generando nuevas cosechas.
Familias de Aztlanes encuentran una alternativa en la pesca
Entre los beneficiarios se encuentra don Valentín, habitante de Aztlán tercera sección, una localidad a la que se llega en lancha. Durante años, trabajó como albañil en Villahermosa y salía de madrugada para regresar por la noche, con poco tiempo para convivir con su familia.
Ante la disminución del pescado en la laguna, tuvo que buscar ingresos en la ciudad. Ahora, con el apoyo a pescadores que brinda Pescando Vida, utiliza su lancha para transportar jaulas e insumos y criar mojarras cerca de su hogar.

Muchos que laborábamos en la ciudad ahora nos estamos concentrando en la pesca, pues este programa nos está beneficiando.
Don Valentín, beneficiario del programa
La estrategia ha permitido que familias de Aztlanes y Acachapan encuentren en la actividad pesquera una opción para obtener ingresos sin tener que salir de sus comunidades.
Pescando Vida también beneficia a las familias de los productores
El cambio también ha alcanzado a Sandra, esposa de Valentín, quien anteriormente trabajaba en casas particulares o realizaba ventas, preocupada por tener que dejar solos a sus hijos.
Ahora participa en el tejido de las jaulas y en el cuidado de los peces. Junto con su esposo, busca asegurar la continuidad de los estudios de sus hijos: una joven universitaria, otra estudiante de secundaria y un pequeño de un año.
Sandra agradeció al gobernador Javier May Rodríguez por impulsar el programa y considerar a las familias que necesitan oportunidades para mejorar sus condiciones de vida.
Gracias a Dios, gracias a este programa y gracias al gobernador, que pensó en los más necesitados, su sueño se va a cumplir.
Sandra, beneficiaria del programa Pescando Vida

También expresó la emoción que representa para su familia contar con una nueva oportunidad económica.
Este fue nuestro año. Estamos bendecidos. Lloro de alegría, de gusto, porque podemos salir adelante con este apoyo.
Sandra, beneficiaria del programa Pescando Vida
Para la pareja, el respaldo del Gobierno de Tabasco representa más que una actividad productiva: significa la posibilidad de permanecer unida, acompañar a sus hijos y construir un futuro en su comunidad.

Con la entrega de alevines y el impulso a la comercialización de mojarra y ostión, el programa busca ampliar las oportunidades para las familias dedicadas a la pesca y contribuir al abastecimiento del mercado local.
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