Los controladores alertaron en enero a Adif del estrés por la sobrecarga de trabajo tras el accidente de Adamuz
El accidente ferroviario que ha causado la muerte de al menos 69 personas en Urda (Toledo) ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de las condiciones en las que se desarrolla la gestión de la circulación ferroviaria. A la espera de que la investigación esclarezca las causas de lo sucedido, entre ellas el fallo del sistema de protección y las decisiones operativas adoptadas desde el centro de control, el ministro de Transportes, Óscar Puente, circunscribe la responsabilidad del accidente en un "fallo humano". En este contexto, cabe precisar que los trabajadores de los centros de regulación de la circulación (CRC) llevan meses alertando a Adif sobre la presión operativa, la sobrecarga de trabajo y el desgaste emocional que soportan en sus puestos de trabajo.
Una de las advertencias más concretas se produjo el pasado 23 de enero, cinco días después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que dejó 46 fallecidos y hasta 292 heridos. Entonces, el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) denunció ante Adif las cargas de trabajo "desbordantes" que asumían los trabajadores a raíz de los accidentes y los avisos incesantes de los maquinistas del mal estado de la vía. Lo hizo, explican desde el sindicato, con la intención de evitar que los responsables de coordinar el tráfico de trenes actúen con agobio y estrés, siempre respetando los parámetros de seguridad.
Esta reclamación fue plasmada el mismo día por el comité general de empresa de Adif en una carta dirigida al presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña. En esta misiva a la que ha tenido acceso este periódico, los trabajadores trasladan su "más profunda preocupación" por la situación de "sobrecarga laboral que origina un elevado nivel de estrés que afecta a la salud mental de las personas trabajadoras". Una coyuntura que, añaden, se vio "intensamente agravada con motivo de los desgraciados accidentes ferroviarios ocurridos en la Línea de AVE en Adamuz y Rodalies en Gelida".
Asimismo, el comité trasladó a la dirección otra advertencia acerca del "notable incremento de la carga operativa" que sufrían sus trabajadores tras la continua comunicación y establecimiento de numerosas limitaciones de velocidad". Una condición que, a su juicio, originan "una presión constante en la continua toma de decisiones de este personal que puede afectar a las condiciones psicosociales y psicofísicas del personal que desempeña funciones críticas y esenciales para la seguridad ferroviaria".
Meses después, tal y como reportaba este jueves El Mundo, el mismo colectivo de profesionales trasladó varias misivas entre abril y mayo a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) -organismo adscrito a Transportes, como Adif- en las que pedía medidas para garantizar que "el personal de regulación y control de tráfico no supere límites que comprometan la seguridad ferroviaria debido a la fatiga".
Lo cierto es que el SCF lleva meses reclamando un aumento de personal, en un escenario marcado por la ausencia de una planificación adecuada del relevo generacional, el incremento del tráfico ferroviario derivado de la liberalización de los corredores de alta velocidad y el aumento de las incidencias que afectan a la circulación. En este contexto, el sindicato convocó concentraciones el 6 de octubre ante la sede de Adif en Madrid y el día 14 ante el puesto de mando de Chamartín para reclamar un nuevo mejor convenio.
Adif ya fue advertida de la filtración de audios internos
Se da la circunstancia de que en la citada misiva de enero, el comité de empresa ya reclamó a Adif una "investigación exhaustiva para esclarecer el origen de la filtración de las grabaciones de seguridad de las comunicaciones internas entre el personal tras producirse el accidente". Un hecho que volvió a ser denunciado este jueves por el secretario general del Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf), Diego Martín, al tachar de "alarmante, irrespetuoso e irresponsable" que "se filtren contenidos de audios sesgados" del centro de control, en relación a la publicación de los audios de las conversaciones entre los trenes y el centro de control.
Estas declaraciones del líder de Semaf se produjeron durante una jornada de paros impulsada por el sindicato mayoritario de maquinistas que estaba convocada antes del accidente de Urda. Cita que Martín aprovechó para cuestionar "que cada vez se trabaja más con sistemas degradados" y manifestar que el sistema de señalización LZB, que había fallado cuando se produjo el accidente, "debería haber sido sustituido hace mucho tiempo" por causar problemas en "reiteradas ocasiones".
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