El Museo de la Luz en Mérida abre al público la exposición “Prende la luz. T’aab le sáasilo”

La exposición “Prende la luz. T’aab le sáasilo’” ya se encuentra abierta al público en el Museo de la Luz de la UNAM, ubicado en el Parque de la Plancha, donde los visitantes pueden conocer la evolución de las técnicas de iluminación a través de objetos, demostraciones y experiencias interactivas.
Ayer, un recorrido guiado por el director Ricardo Rubiales García Jurado permitió a representantes de medios de comunicación conocer detalles de la muestra, que comienza con las primeras formas de producir y aprovechar la luz.
En esta parte se exhiben lámparas que funcionan con aceite y materiales que se utilizaban para avivar el fuego. Entre ellos figuran el henequén, los hongos secos y la yesca, que por su porosidad y baja humedad ayudaban a conservar el fuego.
También se presentan ramas delgadas y quebradizas que servían para avivar las brasas, así como maderas locales, entre ellas la del dzidzilché, seleccionadas por su densidad y contenido de aceites.

El recorrido avanza hacia los primeros usos de la electricidad, con ejemplos de arcos eléctricos y focos incandescentes, cuyas resistencias se calentaban para producir luz. Estos últimos funcionaban dentro de una cápsula sin oxígeno para evitar que el filamento se quemara rápidamente.
Durante la explicación, Rubiales García Jurado comparó el funcionamiento de los focos incandescentes con el de las lámparas LED.
“Pueden tocarlos y ver la diferencia, este (el incandescente) trabaja con mucho calor, de su energía el 80% se va en calor y el 20% en luz; con los LED es al revés, si los tocan están fríos”, explicó mientras mostraba un LED diseñado para imitar la apariencia de uno incandescente.
La muestra también aborda la incorporación de la electricidad a las actividades domésticas, con una sección dedicada a los primeros hornos eléctricos que llegaron a los hogares durante la primera década del siglo XX.
Otro apartado corresponde a la iluminación de las calles. En él, los visitantes pueden probar distintos tipos de focos, manipular dispositivos como pequeñas linternas y ventiladores, además de observar un mural que representa los primeros sistemas de alumbrado público en Mérida.
La luz fluorescente ocupa un espacio particular dentro de la exposición, pues representó un avance hacia sistemas de iluminación más eficientes. Estas lámparas producen luz mediante descargas eléctricas en un tubo que contiene gas y vapor de mercurio, y durante décadas fueron comunes en hospitales, oficinas y escuelas.
Sin embargo, el mercurio representa un riesgo para la salud y el ambiente, especialmente cuando los tubos se rompen y liberan su contenido. La muestra permite conocer esta tecnología, cuya comercialización está sujeta a restricciones internacionales que prevén la eliminación progresiva de determinadas lámparas fluorescentes a partir de 2027.

El recorrido incluye, además, luces halógenas utilizadas en el cine, demostraciones con láseres y ejemplos del empleo de la luz para detectar radiación.
En las dos salas de la planta alta se presentan otras tecnologías. Una está dedicada a la fibra óptica, fundamental para las conexiones de internet, mientras que en la otra se difunde el funcionamiento de las lámparas de vapor de sodio, conocidas por producir una intensa iluminación amarilla que altera la percepción de los colores.
El proyecto reunió a 32 estudiantes y 10 artistas, quienes participaron en la creación de un recorrido por las distintas etapas de la iluminación y los cambios que estas tecnologías han generado en la vida cotidiana.
Horarios y entradas
La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de junio de 2027. Puede visitarse de martes a domingo, de 9 a 13:30 horas y de 16 a 19:30 horas.
Los precios de entrada son de 100 pesos para visitantes extranjeros, 70 pesos para turistas nacionales, 50 pesos para yucatecos y 25 pesos para estudiantes, maestros y personas adultas mayores.
Las personas con discapacidad tienen acceso gratuito y pueden ingresar con un acompañante.— Pablo César May Pech
Relevancia
El doctor Ricardo Rubiales García Jurado destacó que la luz tiene aplicaciones en campos tan diversos como la medicina y la investigación científica. “La luz está presente en muchos campos, se usa para desde operarte los ojos hasta para hacer investigaciones sobre la paz nuclear, con la radiación de Cherenkov, y también nos sirve para entender cómo iluminamos nuestra vida y de qué forma funcionan las cosas que tenemos en la vida cotidiana, porque a lo mejor no sabes muy bien cómo funciona la pantalla de tu celular o de tu casa”, señaló.
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