Pérez Astorga: Un tanque de dinamita para los López

Tanta polvareda en el paisaje nacional suele tapar acciones de trascendencia, que se pierden en el ruido y lo sonoro de un escándalo tras otro. Pero no desaparecen: siguen avanzando pese a no tener la atención de la opinión pública. Tal es el caso de la caída de Iván Cazarín, el temido criminal apodado “El Tanque”, detenido hace casi tres semanas, que convirtió a Jorge Amílcar Olán en un tema prioritario para la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien, al igual que a su hermano Luis Alberto, le hizo favores y servicios que repercutieron en los negocios de sus socios y prestanombres: los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de prominentes miembros del Grupo Tabasco.
Sheinbaum no tenía mucha idea de quién era “El Tanque” hasta después de ser capturado, cuando le explicaron la relación que tenía con Jorge Amílcar, y su atención al tema provino de la intensidad con la que los medios de comunicación trataron el caso del amigo de los López Beltrán, en particular de Andrés, conocido como Andy, quien está siendo investigado en Estados Unidos. El interés de Washington sobre ellos dos se hizo explícito a principios de octubre por la cantidad de información que estaban solicitando a la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre Amílcar. Hasta el momento no hay una acción legal formal contra él en EU, pero existe el temor en Palacio de que lo detengan en Europa y lo extraditen. A “El Tanque” sí lo quieren en Washington, y su eventual extradición generaría inquietud en Palenque.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
