Gerónimo Rulli, la figura invisible del arco que le sirve mates a Haaland, es especialista en penales y hace historia en silencio
Después de convertirse en héroe por una noche, a Gerónimo Rulli lo invitan a sentarse. Es la figura invisible de Manchester City, como tiempo atrás le pasó en otros destinos y, sobre todo, en la selección, detrás del aura de Dibu Martínez.
El fútbol, a veces, puede ser ciertamente cruel: al arco, al fin de cuentas, siempre va uno solo. Enzo Maresca, el entrenador del City, satisfecho después de los dos penales atajados por el gigante nacido en La Plata, de 34 años, no anda con vueltas. “¿Si su actuación pone en peligro la titularidad de Gianluigi Donnarumma? Absolutamente no. Está trabajando bien, pero sabe exactamente cuál es su rol, y no hay ninguna duda al respecto. Este fin de semana, de nuevo, Donnarumma + 10...“, advierte.
Los guantes de oro, detrás de la camiseta N°28 en el City y la 12 en modo selección, lo aceptan sin chistar: es parte de su personalidad. ¿Qué había pasado?
Fue la estrella en un partido de la Carabao Cup que estuvo lejos de resultar sencillo para el equipo de Enzo Maresca. Después de un empate 2-2 ante Brighton en el Etihad Stadium, el arquero argentino atajó dos penales en la definición y fue decisivo para la clasificación a los cuartos de final. Enzo Fernández, que comenzó entre los suplentes e ingresó durante el segundo tiempo, también tuvo su participación: estuvo cerca de convertir el gol del triunfo en el cierre del encuentro y después ejecutó su penal con una definición sensacional.
Rulli apareció cuando su equipo más lo necesitaba: Yasin Ayari pateó débilmente y el argentino respondió con una atajada que mantuvo el suspenso. Lewis Dunk, un defensor de 34 años y con una extensa trayectoria en el pequeño gran rival, buscó un remate abierto. Rulli acertó y contuvo la pelota. Fue su segunda atajada de la tanda y la intervención que selló la clasificación de Manchester City, que se impuso por 4 a 3.
Todos lo fueron a felicitar, pero especialimente Erling Braut Haaland, que suele tener una sintonía especial con los argentinos, a tal punto que disfruta de los mates de Rulli. Semanas atrás, el noruego sorprendió a todos al publicar una imagen donde se lo observa con un mate en sus manos.
Además de una selfie, Haaland escribió “Gracias por presentarme esta bebida tan rica”, con el emoji del mate al final del mensaje. Y etiquetó a Julián Álvarez, el primer jugador argentino con el que coincidió en su carrera (ahora, en Atlético de Madrid), Enzo Fernández y el dueño de esta historia, que suele escucharlo y se ríe de sus ocurrencias. De arco a arco.
Con Dibu Martínez en pleno proceso de rehabilitación por una fractura de mandíbula, Rulli aparece como el dueño del arco de la selección, al menos en uno de los dos próximos partidos. Primero, la Argentina jugará con Uruguay el 13 de noviembre, tal vez en la Bombonera y luego, se medirá con Costa Rica, el 17 en Córdoba.
Hay buena sintonía entre ellos, aunque parecen polos opuestos. Son amigos. Llevan un largo tiempo con la camiseta del seleccionado sobre el pecho y defienden el mismo ideal: el arco del subcampeón del mundo. Dueño de la camiseta número 23, Dibu Martínez debutó el 3 de junio de 2021 y se llevó puesto todo: a esta altura, es un ídolo de multitudes. Dueño de la camiseta número 12, Gerónimo Rulli hizo su presentación el 8 de septiembre de 2018. El marplatense, ganador en Qatar, subcampeón del mundo en 2026 y bicampeón de América. El platense tiene 9 encuentros en la selección mayor y dos citas olímpicas. La última, París 2024, porque a Dibu lo frenaron en la puerta de salida.
Dibu es extrovertido, Gerónimo es bajo perfil. Martínez convirtió su carrera en un show exitoso: sus tapadas sensacionales, su imposible rapidez de piernas y el olfato en los penales se mezcla con sus excesos de temperamento. Rulli se inclina por la prestancia, sin gritos ni ademanes elocuentes, acompañado por una carrera sobria, lejos de las grandes luces. Y en los penales, también la rompe.
Y abre la enciclopedia de las diferencias. “Tengo mi propia rutina, no podría hacer lo que él hace antes de un penal... No me gusta, pero porque en ese momento estoy pensando en otra cosa. Siempre estudiamos mucho los penales. Nada es por casualidad”, contó, tiempo atrás.
Rulli se destacó en Estudiantes, pasó por Real Sociedad, Montpellier, Villarreal y hasta fue un referente de Marsella. Se incorporó al gigante celeste en agosto pasado, a cambio de 3.500.000 de euros. “Llegué para defender al mejor club del mundo”, sostuvo, en la presentación. “Todo profesional desea estar en un entorno de alto rendimiento. Mi trabajo ahora consiste en entrenar duro, conocer a los jugadores y al cuerpo técnico, y hacer todo lo posible para alcanzar mi mejor nivel”, advirtió. Lo consiguió en un abrir y cerrar de ojos.
“Soy un jugador de campo más”, reconoce ahora Rulli. “En su momento, en Marsella, la primera cosa que nos pedían era que como arquero, atajemos. Luego, como estoy más retrasado y tengo una buena visión de la cancha, tenía que tratar de analizar muy rápido cómo el rival nos presiona, donde están los espacios, para ayudar a mis compañeros a colocarse y a jugar”, explicaba. Se nota: cada día juega mejor con los botines. Lo que le abre otra puerta en la selección, más allá de que la Scaloneta no suele salir jugando.
Rulli juega. Ataja, vuela, festeja. Al menos, cuando lo dejan...
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