Especialistas en mantenimiento del hogar explican por qué la lavadora deja mal olor en la ropa y cómo eliminar la humedad, los residuos de detergente y el moho acumulado con una limpieza sencilla que ayuda a mantener las prendas frescas
Sacar la ropa de la lavadora y descubrir que tiene un olor a humedad, encierro o incluso a drenaje es una molestia común en el hogar. Aunque las prendas hayan pasado por un ciclo completo de lavado, pueden conservar aromas desagradables cuando el electrodoméstico acumula suciedad o no elimina correctamente los residuos.
Una de las principales causas es la acumulación de humedad dentro de la lavadora, especialmente cuando la puerta permanece cerrada después de terminar el ciclo. Este ambiente favorece la aparición de moho y microorganismos que pueden generar malos olores y transferirse a las prendas.
También influye el exceso de detergente o suavizante. Aunque podría parecer que utilizar más producto deja la ropa más limpia y perfumada, los residuos pueden quedarse adheridos al tambor, las mangueras y otras piezas, donde se mezclan con pelusas y suciedad.
Las partes de la lavadora que pueden acumular malos olores
El problema no siempre está en el tambor. Hay zonas que suelen pasar desapercibidas durante la limpieza habitual:
- Goma de la puerta: en las lavadoras de carga frontal, los pliegues del empaque pueden retener agua, cabellos, pelusas y restos de jabón.
- Cajón del detergente: la humedad y los productos acumulados pueden formar una capa de residuos que produce olores.
- Filtro de desagüe: cuando se llena de pelusas, monedas y otros residuos, puede dificultar la salida del agua y favorecer los malos olores.
- Tambor: los lavados frecuentes con agua fría y los restos de detergente pueden contribuir a la acumulación de suciedad en su interior.
Cómo quitar el mal olor de la lavadora y evitar que llegue a la ropa
Para recuperar el olor fresco de las prendas, no siempre es necesario comprar productos especiales. Algunas medidas de mantenimiento ayudan a eliminar los residuos que provocan el problema.
1. Limpia la goma de la puerta. Utiliza un paño húmedo para retirar los restos de suciedad y revisa los pliegues, donde suele quedarse agua después del lavado. Sécalos al terminar.
2. Lava el cajón del detergente. Retíralo si el modelo lo permite, enjuágalo con agua tibia y utiliza un cepillo para eliminar los residuos acumulados.
3. Revisa el filtro de desagüe. Consulta el manual del fabricante para localizarlo y limpiarlo. Antes de abrirlo, desconecta la lavadora y prepara un recipiente para recoger el agua que pueda salir.
4. Ejecuta un ciclo de limpieza. Utiliza el programa de limpieza del tambor o el producto específico recomendado por el fabricante. Evita mezclar cloro, vinagre u otros limpiadores.
5. Deja ventilar el electrodoméstico. Cuando termine el lavado, retira las prendas y deja la puerta y el cajón del detergente entreabiertos para que el interior pueda secarse.
Hábitos para que la ropa salga con buen olor
Además de limpiar la lavadora, conviene adoptar algunas medidas para evitar que el problema se repita. La primera es utilizar la cantidad de detergente indicada por el fabricante, de acuerdo con la carga y el nivel de suciedad de las prendas.
También es importante no dejar la ropa mojada dentro del tambor durante varias horas, evitar sobrecargar el electrodoméstico y realizar limpiezas periódicas.
Si el olor persiste después de estas medidas, especialmente cuando se parece al del drenaje, puede existir un problema con la manguera, la instalación o el desagüe. En ese caso, es recomendable solicitar una revisión técnica.
Mantener la lavadora limpia y permitir que se seque entre ciclos ayuda a prevenir la acumulación de humedad y residuos, dos factores que pueden hacer que la ropa salga con un olor desagradable incluso después de lavarla.
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