Paseo de las Ánimas 2026: más de mil almas llegan para hacer el recorrido; reportan caos vial en el centro de Mérida

Las ánimas descansaban en paz en el Cementerio General, pero la calma se vio trastornada anoche, cuando entre oraciones e incienso fueron llamadas para reencontrarse con los vivos, por unos días regresar a este plano terrenal y disfrutar de las cosas mundanas: la comida, la bebida, la música, la fiesta y, claro, la compañía de los seres queridos.
Son unos minutos después de las 8 de la noche y a las puertas del cementerio un j’men, sacerdote maya, inicia el ritual: pide permiso a las ánimas para el festejo, las llama y ellas responden…
Entre el humo del copal van las ánimas asomando los rostros, cuando las puertas del panteón se abren y una larga columna de invitados se va acercando y emprende el camino hacia el encuentro con los vivos.
Cada año tiene lugar el Paseo de las Ánimas y a lo largo de dos kilómetros, entre el Cementerio General y el parque de San Juan, cientos de personas —anoche fueron miles— se reúnen para atestiguar su paso.
En esta ocasión, alrededor de 1,500 personas caracterizadas marcharon por el trayecto, una actividad que simboliza la llegada de las ánimas para la celebración del Día de Muertos. La alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, presidió la comitiva, acompañada de su hija María Sofía Paz Patrón y funcionarios municipales. Detrás de ellos, numeroso contingente de rostros pintados como ánimas y ataviados con el traje regional les seguían. La mayoría portaba velas, cuyo fuego le daba un ambiente de misticismo al cortejo.
A las 6 de la tarde se inició la actividad alrededor del Paseo, pues a esa hora se instalaron 260 altares, que abarcaron de San Juan, sobre la calle 64, hasta el Cementerio General, pasando por la ermita de Santa Isabel.
Vecinos de la zona colocaron mesas de ofrendas a las puertas de sus casas y muchos aprovecharon la ocasión para poner a la venta antojitos y postres.
Se vieron altares de comités de vecinos vigilantes, consejos de Participación Ciudadana, Centros Aprende, escuelas, empresas, asociaciones civiles y direcciones del Ayuntamiento.
Caminar por la ruta no fue del todo fácil, pues, además de los altares, hubo decenas de puestos de amplia variedad de comidas, bebidas, botanas, antojitos y dulces, desde tamales y mucbilpollo hasta tacos, tortas, panuchos, salbutes, pan de muerto, arroz con leche, pozol de cacao, chocolate, café, atole, dulces de pepita, marquesitas, churros, papas a la francesa, esquites y chicharrones, huaraches, sandwichón, ensalada rusa, conitos, pays, pasteles, brochetas, panes, aguas de jamaica, horchata y tamarindo, y refrescos embotellados, entre muchas otras opciones.
El programa incluyó 17 actividades culturales y artísticas en cuatro tarimas.
En la Ermita se presentaron videomappings, como también en San Sebastián y el arco de San Juan, donde hubo zonas de emprendedores. Asimismo, funcionó un corredor gastronómico en la calle 77 entre 68 y 70, con la participación de 180 emprendimientos de personas LGBTI+ y aliadas.
En San Sebastián actuó el Grupo Folklórico Pixán y el Ballet del Consejo Regulador Yucatán, y se presentó un show drag y el Pok Ta Pok; mientras que en San Juan hubo 70 emprendimientos de diferentes giros, como bisutería, bolsos, cosméticos y maquillaje. Ese sitio fue sede de la vaquería de las ánimas, con la participación de la Orquesta Jaranera Temaxeña y el Ballet de Jarana.
Se pudo ver a numerosos asistentes con elementos alusivos al Día de Muertos, como flores de colores en la cabeza al estilo de las catrinas, vestimenta con motivos de difuntos, rostros pintados como ánimas, y otros totalmente caracterizados como personajes del inframundo y monstruos.
Según cálculos de la policía municipal, el Paseo de las Ánimas reunió a 90 mil personas. La edad no fue impedimento para disfrutar de la celebración, ya que lo mismo se vio a personas de la tercera edad que bebés, niños, jóvenes y adultos.
Locales y visitantes nacionales y extranjeros experimentaron una de las tradiciones que dan identidad a los meridanos y yucatecos, y entre viandas, bebidas, bailes y música se acercaron al recuerdo de los seres queridos que han partido de este mundo, pero aún viven en la mente y el corazón.
Caos vial
El Paseo de las Ánimas también dejó colapsadas las vialidades del centro de Mérida, especialmente aquellas que colindan con el barrio de San Sebastián.
Bocinazos y agentes de la PMM superados por el caos, es la estampa que se vislumbraba poco antes de iniciar el recorrido.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?




















