Día de Muertos: una tradición imborrable

“En el recuerdo vive quien nunca se olvida”: Anónimo.
En la memoria de mi corazón guardo todo lo que viví en mi infancia al lado de mi madre. Son recuerdos bellos que me enternecen, vivencias que agradezco y agradeceré hasta siempre. La tradición del Día de Muertos me decía mi madre que era para rendir homenaje a los seres queridos que se han ido. Empezaba el ritual desde el día 30 de octubre con la puesta de un altar en el que mi madre colocaba el clásico pan de muertos, cañas de azúcar, calabaza en tacha, tamales... mmm... hasta se me hace agua la boca; ponía también juguetitos y dulces. El 31 se les daba la bienvenida a los niñitos que habían muerto sin bautizar. El primero de noviembre a los niños que se habían ido muy temprano al reino de Dios y el día 2 a los muertos adultos.
Para mejor entender el Día de Muertos, es importante ir a las fuentes históricas. Esta festividad arraiga en las antiguas culturas mesoamericanas, verbi gratia los aztecas y los mayas. En estas culturas se veneraba a los muertos con rituales que honraban el paso de la vida a la muerte.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
