¿Mariguana para el buen dormir?
El descanso nocturno incompleto o de mala calidad -insomnio- es una de las molestias que más afectan el bienestar y el desempeño cotidiano de muchas personas. A nivel mundial 15 de cada 100 adultos -852 millones, la mayoría mujeres- sufren insomnio significativo y de ellos casi la mitad lo sufren en grado severo. Llama la atención que casi uno de cada dos estudiantes universitarios padecen insomnio. Los remedios sugeridos científica o popularmente para el insomnio han sido muy variados y dentro de ellos se ha incluido la mariguana que desde hace décadas goza de cierto prestigio en este trastorno, y tratándose de una sustancia consumida por un número relevante de personas, pues es lógico que, siendo el insomnio una dolencia también frecuente, lógicamente se dé en muchas ocasiones que los consumidores de mariguana que sufren insomnio hayan en alguna ocasión atribuido un mejor sueño a los efectos neurológicos o sicoactivos de la droga. Téngase en cuenta que 256 millones de personas en el mundo, esto es, casi el 5% de la población mundial, consumen hoy cannabis (mariguana) y que visto por Continente, el nuestro, América, es el que más la consume y que es precisamente la mariguana la sustancia recreativa más consumida después del alcohol. En nuestro País hay 1.3 millones de usuarios de mariguana y la mitad de estos la consumen por lo menos una vez por semana; la mayoría son jóvenes en quienes, como ya anotamos, el insomnio no es nada raro. La cuestión en este tema es conocer si real y objetivamente la sustancia es eficaz en el combate al insomnio. El día de ayer por la mañana el diario The Washington Post publicó un artículo sobre un estudio riguroso y estadísticamente muy poderoso precisamente sobre este tema. Los autores, de la Universidad Northwestern en su campus vecino a la ciudad de Chicago, analizaron los hábitos de casi 1,300 personas a lo largo de 35 años, incluido entre otros el patrón del sueño registrado mediante dispositivos colocados en la muñeca, y de otro lado también registrado el consumo o no consumo de mariguana. Resultó que descubrieron que los datos recogidos en esos dispositivos revelaron una probabilidad más alta de despertares nocturnos, interrupciones del sueño y otras manifestaciones de sueño deficiente en los dispositivos de quienes consumían cannabis. Uno de los autores del estudio ha indicado que las alteraciones del sueño observadas en los consumidores de mariguana pudieran pasar desapercibidas para el individuo, es decir, no serían recordadas después de despertar. Ya un estudio a menor escala en 2021 había revelado que los usuarios de mariguana dormían menos horas y que cuando consumían la sustancia menos de dos horas antes de acostarse tardaban más tiempo en conciliar el sueño. De hecho, en un reporte de revisión de nueve estudios los investigadores encontraron que la mariguana ejercía poco o ningún efecto significativo sobre la calidad y duración del sueño ni en el funcionamiento del sujeto durante el día cuando se le comparaba a los efectos observados en los no consumidores. Volviendo al estudio recién publicado, quienes habían consumido más cannabis a lo largo de sus vidas tuvieron un sueño más interrumpido y dormían menos que los que nunca habían consumido la droga. Una de las autoras atribuye las observaciones en esos dispositivos a un aumento de lo que ella llama “microdespertares”, que no llegan a ser claramente percibidos por el consumidor de cannabis pero que sí llegan a perturbar la calidad del sueño. No será la primera vez que un estudio de buen diseño, a gran escala y mucho poder de datos, ladea o pone en duda una creencia -a veces ancestral- que se hubiera tenido de los efectos de un brebaje, planta, alimento o hábito sobre la salud de las personas.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
