Si bien la retórica de Trump sobre elecciones robadas no es nueva; su capacidad de actuar al respecto sí

NUEVA YORK- Demócratas, funcionarios electorales y grupos defensores del derecho al voto se han preguntado durante mucho tiempo si el presidente Donald Trump, al regresar a la Oficina Oval, volvería a intentar revertir una elección cuando su partido vaya rezagado.
Ya no es una hipótesis.
El presidente ordenó al Departamento de Justicia a finales de la semana pasada que impugnara de manera preventiva una posible derrota republicana en la contienda por el Senado de Estados Unidos en Alaska. El departamento exige que una corte suspenda la certificación de una posible victoria demócrata hasta que se determine si los votantes se confundieron por la presencia de dos candidatos con el mismo nombre en la boleta.
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