10 enfermedades que afectan más a las mujeres que a los hombres
Desde el lupus hasta la osteoporosis, existen enfermedades que tienen mayor incidencia en mujeres por factores hormonales, genéticos y biológicos. Conoce cuáles son y qué síntomas pueden presentar.

Aunque muchas enfermedades pueden afectar tanto a hombres como a mujeres, algunas tienen una incidencia considerablemente mayor en la población femenina. Las diferencias pueden estar relacionadas con las hormonas, la genética, el funcionamiento del sistema inmunológico y otros factores biológicos.
Algunos de estos padecimientos provocan dolor crónico, alteraciones hormonales o problemas en las articulaciones, mientras que otros pueden comprometer órganos importantes y afectar la calidad de vida. En ocasiones, sus primeras manifestaciones pasan inadvertidas o se confunden con molestias cotidianas.
Conocer las enfermedades que afectan con mayor frecuencia a las mujeres permite identificar posibles señales de alerta, buscar atención médica y comprender por qué la prevención y los chequeos periódicos son importantes.
1. Lupus: una enfermedad autoinmune mucho más frecuente en mujeres

El lupus es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunológico ataca por error los tejidos sanos del organismo. Puede afectar diferentes órganos y sistemas, entre ellos la piel, las articulaciones, los riñones, el corazón y los pulmones.
Aproximadamente nueve de cada 10 personas diagnosticadas con lupus son mujeres, especialmente aquellas que se encuentran en edad reproductiva. Entre sus síntomas están el cansancio extremo, dolor en las articulaciones, fiebre, caída del cabello y erupciones cutáneas.
2. Artritis reumatoide: dolor e inflamación en las articulaciones

La artritis reumatoide es un padecimiento autoinmune que provoca inflamación en las articulaciones y puede ocasionar daños si no recibe tratamiento. Afecta principalmente las manos, muñecas, rodillas y pies.
Las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad que los hombres. Sus manifestaciones incluyen dolor, hinchazón, rigidez matutina y dificultad para realizar actividades cotidianas.
3. Osteoporosis: los huesos pierden fuerza y densidad

La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de sufrir fracturas. Aunque también afecta a los hombres, es más frecuente en mujeres, particularmente después de la menopausia.
La disminución de estrógenos durante esta etapa acelera la pérdida de masa ósea. Uno de los aspectos más preocupantes es que puede avanzar sin síntomas evidentes hasta que ocurre una fractura, por lo que la evaluación de la densidad mineral ósea es importante cuando existen factores de riesgo.
4. Migraña: dolores de cabeza que pueden incapacitar

La migraña es un trastorno neurológico que provoca episodios recurrentes de dolor de cabeza, generalmente intenso y pulsátil. Puede acompañarse de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al ruido.
Las mujeres presentan migrañas con mayor frecuencia que los hombres. Las fluctuaciones hormonales, especialmente las relacionadas con el ciclo menstrual, pueden influir en la aparición o intensidad de los episodios.
5. Depresión: un trastorno que afecta más a la población femenina

La depresión es una enfermedad de salud mental que puede provocar tristeza persistente, pérdida de interés en las actividades, cansancio, alteraciones del sueño y dificultades para concentrarse.
Las estadísticas internacionales muestran que las mujeres tienen mayor probabilidad de experimentar depresión que los hombres. Entre los factores que pueden influir se encuentran los cambios hormonales, la predisposición genética, las experiencias de vida y las condiciones sociales.
6. Fibromialgia: dolor generalizado y cansancio persistente

La fibromialgia es un trastorno crónico que se caracteriza por dolor en diferentes partes del cuerpo, acompañado de fatiga, problemas para dormir y dificultades de concentración.
Aunque puede presentarse en cualquier persona, se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres. Sus síntomas pueden variar en intensidad e interferir con las actividades laborales, familiares y personales.
7. Esclerosis múltiple: una enfermedad que afecta al sistema nervioso

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta el sistema nervioso central. Se produce cuando el sistema inmunológico daña la mielina, una sustancia que protege las fibras nerviosas y facilita la transmisión de impulsos.
Es más frecuente en mujeres que en hombres. Entre sus posibles manifestaciones están los problemas de visión, debilidad muscular, hormigueo, dificultades de equilibrio y fatiga. Los síntomas dependen de las zonas del sistema nervioso afectadas.
8. Infecciones urinarias: un problema más común en mujeres

Las infecciones de vías urinarias afectan diferentes partes del sistema urinario, como la vejiga, la uretra y los riñones. Son mucho más frecuentes en mujeres debido, entre otros factores anatómicos, a que su uretra es más corta.
Los síntomas habituales incluyen ardor al orinar, necesidad frecuente de ir al baño, molestias en la parte baja del abdomen y cambios en la apariencia de la orina.
Cuando aparecen fiebre, escalofríos o dolor en la espalda o los costados, es importante buscar atención médica porque la infección podría haber llegado a los riñones.
9. Enfermedades de la tiroides: alteraciones hormonales más frecuentes en mujeres

Los trastornos autoinmunes de la tiroides, como la enfermedad de Hashimoto y la enfermedad de Graves, se presentan con mayor frecuencia en mujeres.
El hipotiroidismo ocurre cuando la glándula tiroides produce menos hormonas de las que necesita el organismo, mientras que el hipertiroidismo se caracteriza por una producción excesiva.
Entre sus manifestaciones pueden encontrarse cansancio, cambios de peso, caída del cabello, sensibilidad al frío o al calor, palpitaciones y alteraciones menstruales.
10. Osteoartritis: desgaste de las articulaciones

La osteoartritis es una enfermedad articular que provoca el deterioro progresivo del cartílago y puede ocasionar dolor, rigidez y dificultades de movimiento.
Aunque afecta a ambos sexos, las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollarla, especialmente después de los 50 años. Las rodillas, las manos, las caderas y la columna vertebral son algunas de las zonas que pueden resultar afectadas.
El envejecimiento, los antecedentes familiares, las lesiones articulares y el exceso de peso pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
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