De Berni a Dalí: la muestra imperdible que fusiona obras maestras y espectadores
¿Quiénes son los auténticos fantasmas o espíritus que habitan en los museos? ¿Los personajes que habitan allí desde hace varios siglos o sus visitantes del siglo XXI? Acaso la respuesta dependa del lente con que se mire. Esas incógnitas funcionan como premisa o disparador de la primera exhibición protagonizada por el destacado fotógrafo, Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín.
Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, 2026. Gentileza Andrés Wertheim.En la exposición Los espíritus del museo puede verse el fantástico cruce de estos dos universos paralelos: pasado y presente se combinan en una misma escena gracias al lente y a la idea creativa de su autor.
Sus personajes son seres monstruosos, dioses, ángeles, trabajadores, milicianos y hasta un ataque asesino en curso con un aparente testigo contemporáneo e inmutable. Paisajes, arquitecturas y sitios portuarios son algunas de las imágenes que la lente del fotógrafo refleja como impactantes escenas vívidas.
La muestra reúne unas 20 fotografías en formato mediano, aunque predominan las de mayor tamaño; la serie completa consta de 40. La magia sucede al observar esas imágenes: aunque las figuras aparecen traslúcidas, el juego visual de contraluces genera una supuesta interacción entre los cuadros y el público contemporáneo, que Wertheim –también su curador– refleja con maestría en sus creaciones.
Frankfurt. Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, 2026. Gentileza Andrés Wertheim.A los más jóvenes quizá estas imágenes los remitan al videoclip musical The Fate of Ophelia, de Taylor Swift, por la dinámica que transmite. Ambas puestas coinciden en apelar a las artes visuales como una especie de escenario, para derribar el concepto de museo en tanto mausoleo y abordarlo desde una perspectiva más lúdica, cercana.
Claudio Larrea, director del espacio, anuncia en diálogo con Ñ que para la 22.ª edición de la Noche de los Museos –el sábado 14 de noviembre– habrá una exhibición póstuma de Alicia D’Amico; será la primera suya alojada allí y cerrará el cronograma anual. Además, en el hall del entrepiso hay un homenaje al director teatral Jorge Lavelli con fotografías de las seis obras que realizó en el teatro anfitrión.
Aquí, las obras de arte antiguas aparecen resignificadas tras cada obturación de la cámara y el acople de cada dúo, materializado en el trabajo final de Wertheim. Con la técnica de doble exposición en cámara, sin ninguna edición digital, logra fusionar a los visitantes de los museos con las pinturas que contemplan. Las figuras de otros tiempos aparecen suspendidas, como volátiles, en varias de sus creaciones. Por eso la gente –captada en ciertas poses clave elegidas por Wertheim– “interactúa” con aquellas mediante la superposición, lo cual les otorga nuevos sentidos a dichas obras.
Munich. Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, 2026. Gentileza Andrés Wertheim.La muestra lleva varios años itinerando. Pasó por distintos lugares de Buenos Aires y La Plata, el Museo de Tigre, el Museo Caraffa de Córdoba y el Castagnino de Rosario; en el exterior por Corea, Francia, Alemania, China, Rusia y Estados Unidos, entre más lugares. “Este espacio es muy especial para mí, ya que en este mismo edificio, en 1984 conocí a Horacio Coppola, quien influyó en mi manera de entender la fotografía”, asegura Wertheim a Ñ.
Cuenta que su criterio para elegir las obras fue pensar en un recorrido en el cual el espectador pudiese leer el mensaje de la serie con fluidez desde ambos lados de la (amplia) sala. “Los visitantes de la muestra espontáneamente se acercan a comentarme detalles que descubren en las imágenes y sensaciones que les provocan –explica Wertheim–. Me interesa entender que cada uno ve algo distinto desde su mundo propio; esa es la verdadera satisfacción de compartir las obras con el público”.
Aquí, figuran fotogramas tomados en las ciudades de Praga, Múnich, Portland, Viena, Ámsterdam, París, Madrid, Frankfurt, Buenos Aires y varias más. La localía tiene peso con cuatro obras de firmas como Quinquela Martín y Berni. La puesta incluye obras de instituciones europeas, estadounidenses y argentinas; entre ellas el Malba, Bellas Artes, del Louvre y del Prado. Las corrientes artísticas van del Renacimiento al realismo y el surrealismo, entre otras, con pinturas de referentes de dichos movimientos como Bartholomeus van der Helst, Salvador Dalí y Pieter Brueghel.
París. Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, 2026. Gentileza Andrés Wertheim.Sobresale la emblemática pintura "Manifestación" (temple sobre arpillera), de Antonio Berni, frente a la cual este año posaron las celebridades Charly García y Willem Dafoe, como puede verse posteado en el Instagram del MALBA. En este caso, las personas reales se mimetizan con las del cuadro original, que representa a una clase obrera desolada. Al fondo, la pancarta “Pan y trabajo”: podría ser de este siglo o año, pero es de 1934. Otra pieza que aparece fusionada con varias personas es George Gershwin, "An American in Paris" (1929), óleo del mexicano Miguel Covarrubias, también perteneciente al acervo del museo que Eduardo Costantini fundó 25 años atrás.
Estas imágenes tienen algo fascinante en su composición, por lo que cautivan al público de distintas maneras y provocan reacciones diversas. Según la pieza que tengan enfrente, aparecen sonrisas o risas, charlas divertidas, perplejidad, asombro e incluso antipatía. Así, surgen otras formas de apreciación manifestadas por rostros reflexivos y contemplativos, miradas detenidas y expresiones evidentes, observadas en quienes recorren la sala con atención a cada cuadro. Una vitrina de materiales acordes a las piezas acompaña la puesta: tiene publicaciones gráficas –artículos en diarios y revistas– referidas a los trabajos del autor; junto al fotolibro de 2018, homónimo a la muestra.
Entre las piezas más impresionantes están las que recrean situaciones algo extrañas o risueñas, como un ángel que cobra corporalidad “recostado” sobre una joven. En La ronda, Wertheim incluye un fragmento de "La Edad de Oro" (1530), del pintor alemán Lucas Cranach: seis danzarines bailan desnudos alrededor de una mujer que “acaricia” con su mano uno de esos rostros, gracias a la ilusión óptica que brinda su silueta. Además, la imagen integrada con Capricho arquitectónico con pórtico dórico, de Pietro Paltronieri y Vittorio Bigari (c. 1725, Portland Art Museum): adonde una pareja sale “pasando” por allí, debido al efecto de sus sombras.
Buenos Aires. Andrés Wertheim en la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, 2026. Gentileza Andrés Wertheim.En el bicentenario del nacimiento de la fotografía, Andrés viene de participar en la reciente feria Pinta BAphoto, con presencia en tres espacios y obras de diversas técnicas y estilos. Allí mostró litografías inéditas de su serie Simbiosis en el stand de la galería Centro de Edición.
Todas estas piezas amalgaman pasado y presente, como una forma de congelar ambas temporalidades. La certeza es que “los que pasamos fugazmente somos nosotros” y que quienes “viven” allí -en sus paredes- desde hace siglos son aquellas figuras pictóricas. Entonces, ¿quiénes son los verdaderos fantasmas museísticos…?
Wertheim, aporta su respuesta: “En estas fotografías trato de describir algo que no vemos, algo que se está manifestando en la sala de un museo. A veces son los personajes de los cuadros quienes parecieran dejar una estela espectral y otras veces son los espectadores, pero ninguno de ellos es el protagonista. Lo importante en esta obra es cómo actúa en nosotros la condensación de esas distintas temporalidades”.
Buenos Aires. Andrés Wertheim en la FotoGalería Sar Gentileza Andrés Wertheim.a Facio del Teatro San Martín, 2026.Por otro lado, el reconocido ensayista y curador Alasdair Foster señala en su texto de sala: “Las pinturas están tan vivas hoy como cuando fueron creadas. Es nuestra mortalidad la que mide el tiempo, no la de ellas...”.
Bio Andrés Wertheim. Buenos Aires, 1962
Comenzó a estudiar fotografía con Horacio Coppola en 1984. Vivió más de 20 años en Alemania; en su trayectoria profesional recorrió numerosos lugares del mundo. Estudió Producción de Video en The International Film & TV Workshops, Maine, EE. UU. y participó del taller “Estética y Expresión”, de Juan Travnik. Cursó la Maestría en Estudios sobre Imagen y Archivos Fotográficos (UNSAM).
Publicó los libros Los espíritus del museo, Miradas remotas y 27. Premio Fomento a las Artes de Radio France; Kodak Time in Pictures y Adquisición Buenos Aires Photo; entre otros. Sus obras forman parte de colecciones públicas y privadas, entre ellas: Kunsthistorisches Museum, Viena; Museum of the Americas, Washington; Teutloff Museum Bielefeld, Alemania; Kovalenko Museum, Rusia; Museo de Arte de Tigre; Museo en los Cerros y Museo Emilio Caraffa, Córdoba.
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