Los acampados de Sol comienzan a retirar sus tiendas tras la decisión de trasladarse "a los barrios"
La acampada por la vivienda en la Puerta de Sol parece que llega a su fin. Decenas de personas han comenzado este domingo a retirar sus tiendas de campaña del centro de la capital después de que este sábado la mayoría de las comisiones que forman parte de este movimiento por la vivienda decidieran disolverse para llevar su lucha "a los barrios" y poder preparar, desde ahí, la huelga general del próximo 11 de noviembre.
Con satisfacción por lo conseguido, pero con la vista puesta en la "mudanza" a los distintos distritos de Madrid, desde primera hora de la mañana varias estructuras que albergaban decenas de tiendas se han ido así retirando poco a poco, haciendo que desaparezcan algunos de los 'barrios' y 'calles' que habían poblado la acampada durante el último mes. Sus integrantes, además, han decidido limpiar las zonas que habían ocupado y muchos de los carteles que reclamaban mejoras en el mercado del alquiler y de la vivienda ya no están colgados en los murales que se habían instalado, sino que han sido ya recogidos. No obstante, el levantamiento de todas las asambleas será progresivo.
Uno de tantos que ha recogido su tienda de campaña es Adrián Ruiz, un joven que ha explicado a TVE que tras la decisión que se tomó este sábado, desde su barrio, al que habían apodado 'La Manzana', han decidido "acelerar el proceso" de retirarse. En él, cuenta, había unas 20 tiendas de campaña, pero la realidad es que lo conformaban muchas más personas. "El sistema que hemos tenido en la acampada en general era rotativo. Veníamos por turnos porque la gente trabajamos y tenemos nuestra vida. Veníamos dos noches, nos íbamos, entraba otro, volvíamos... ", ha destacado.
Con todo, lo acontecido en el centro de la capital y el movimiento conseguido ha dejado en él grandes sensaciones: "Yo creo que ha sido un absoluto éxito en algunas cosas. Ha sido una experiencia de autoorganización del pueblo y de la sociedad. Aquí todo era gente independiente que nos organizábamos entre todos y hemos sacado esto adelante. Me quedo con una buena sensación por todas las experiencias que hemos tenido aquí hablando con personas de todo tipo, diversas, que han venido a conversar, a ver los murales, a ver los talleres que hemos hecho, toda la gente que hemos conocido... es una muestra de que el poder del pueblo puede llegar a tener sus efectos".
Al igual que Adrián, otra manifestante reconoce que muchos objetivos que se querían lograr "han podido ser cumplidos". "Con este proyecto se ha demostrado que podemos generar alternativas reales que propongan soluciones a toda la gente que se encuentra en una situación complicada a nivel socioeconómico", comenta.
Reconoce, además, que el movimiento ha conseguido concienciar sobre la delicada situación de la vivienda: "No creo que nadie que pase alrededor de esta plaza no esté hablando ahora mismo de la acampada y de la situación de la vivienda. Eso lo hemos conseguido aquí gracias al trabajo de la gente". Con todo, a pesar del levantamiento de la acampada, considera que este movimiento va a seguir "muy vivo" y pide seguir aportando comida para atender a todas las personas sin hogar a las que han atendido desde la acampada y que han encontrado allí un refugio durante el último mes y medio: "Esto es algo que sigue vivo y como tal, no se va a estancar, va a llegar nueva gente y nuevas influencias y gente que nos ayude".
Una 'mudanza' con la huelga del 11N en el horizonte
Tras pasar 35 noches de acampada, fue este sábado cuando la mayoría de las comisiones decidieron que era ahora de abandonar el asentamiento. El objetivo, tal y como declararon en un comunicado, es trasladar el movimiento a los barrios para poder ahora preparar y apoyar la huelga general que está convocada por los sindicatos para el próximo 11 de noviembre.
"Desde Acampada 26S, comenzamos la llamada 'mudanza' a los barrios para transmutar en un movimiento social y de clase trabajadora, comprendido como 'Movimiento 26S', finalizando así nuestra actividad en Puerta del Sol", señala el texto, que añade que el movimiento continuará su lucha "salga quien salga y esté quien esté en el Congreso de los Diputados después de las elecciones del 29N". Los organizadores también sostienen que la huelga es "uno de los horizontes inmediatos" y que el proceso de su organización es un fin en sí mismo", al servir para "descubrir afinidades, consolidar alianzas, abrir espacios de acción".
En el texto, desde Acampada 26S reconocen que el desmontaje físico de la acampada no se ha podido realizar tal y como habrían deseado debido a "distintas circunstancias" y pese haber desarrollado un "protocolo de desmontaje detallado y por etapas". "Nos despedimos de esta etapa cargadas de aprendizajes y con la certeza de que los procesos colectivos no terminan necesariamente cuando cambia el espacio que los acoge. La acampada ha sido un punto de partida", aseguran.
Cabe destacar, eso sí, que no todos los acampados han decidido abandonar la plaza, ya que dos de las comisiones que forman parte desde el inicio de la acampada van a seguir asentados en Sol. Por otro lado, en el seno de la acampada ha surgido un colectivo denominado 'Asociación de personas sin hogar' con su propia organización y su propio horizonte político. Las comisiones aclaran que, una vez finalizada la 'Acampada 26S' en la plaza, cualquier iniciativa que desarrolle este colectivo responderá a "su propia organización, voluntad y responsabilidad" y que lo hará de forma "autónoma e independiente".
En su balance, las comisiones recuerdan que la acampada surgió tras el desahucio de Maricarmen, que "se cobró, también su vida" y destacan que el Sindicato de Inquilinas fue quien colocó las primeras tiendas. Tras ello, una vez que esta organización abandonó Sol, fueron surgiendo las comisiones para atender necesidades como la mediación, los cuidados, la comunicación, la infraestructura, la asistencia legal o la cultura.
Como logros, celebran haber "cambiado el marco del relato" en torno a la vivienda, la aprobación de dos reales decretos en esa materia y haber provocado "una convocatoria de elecciones anticipadas". También citan haber animado otras acampadas y movilizaciones en España y haber "compuesto fuerzas con personas en situación de calle". "Esto es tan sólo un comienzo", concluyen.
Delegación de Gobierno pedía levantar la acampada
Lo acontecido en Sol durante el último mes provocó que hace tan solo unos días desde la Delegación de Gobierno de Madrid remitiesen una carta en la que se animaba a levantar el campamento alegando que ya había pasado "un tiempo razonable" desde su instalación y destacando que las condiciones y reivindicaciones de la protesta "habían cambiado". Esta decisión, de hecho, fue una de las ultimas acciones llevadas a cabo por el exdelegado Francisco Martín antes de su dimisión el pasado domingo 25 de octubre, Esta posición, aun así, va en la línea con la política de la institución y con la de la nueva delegada, Pilar Trinidad, señalan fuentes de la Delegación.
Desde la Comunidad de Madrid, por otro lado, habían pedido en varias ocasiones la retirada inmediata de la acampada y este viernes, incluso, presentaron una denuncia por la vía penal ante el Tribunal de Instancia de Madrid contra Martín por presuntos delitos de prevaricación administrativa por no actuar y desalojar la Puerta del Sol, así como por omisión del deber de "persecución de delitos".
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
