La noche en que las ánimas salieron del Cementerio General
- En las visitas al panteón son los vivos quienes van al encuentro de sus muertos. En Mérida, el Paseo de las Ánimas contó la historia en sentido inverso.
REGINA VÁZQUEZ GARGALLO
MÉRIDA, YUC.- En las visitas al panteón son los vivos quienes van al encuentro de sus muertos. En Mérida, el Paseo de las Ánimas contó la historia en sentido inverso.
Del Cementerio General salieron cerca de mil 500 personas que, con velas en las manos y vestimenta tradicional, representaron a los difuntos en su regreso a la ciudad.
El destino era el parque de San Juan. En los 2.1 kilómetros que lo separan del cementerio, las familias llevaron a la calle una costumbre que suelen compartir en casa.
Los altares quedaron a la vista de quienes habían ido a acompañar la procesión y de quienes conocían por primera vez el Janal Pixán; también hubo altares preparados por escuelas, asociaciones civiles, empresas y dependencias municipales. Entre todos sumaron 260.
Los altares y la procesión le dieron al público dos maneras de seguir la historia. Quien permanecía junto a una ofrenda veía pasar a las ánimas; quien acompañaba a los caminantes encontraba, a lo largo de las calles, los lugares dispuestos para recibirlas.
El Ayuntamiento calculó que más de 105 mil personas acudieron al paseo y calificó esta edición del festival como la más concurrida de su historia.
Al agradecer la participación, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada puso el acento en quienes prepararon la jornada.
“Lo que vivimos la noche del viernes es resultado de una ciudad que participa, que se organiza y que comparte”, expresó antes de concluir la procesión en San Juan.
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