ABC
Pierre Rebière: la gran historia perdida de las Brigadas Internacionales contada desde dentro
«Nada más llegar a la Ciudad Universitaria, nos saludaron los obuses», recordaba Pierre Rebière desde la cama del hospital en la que se encontraba convaleciente en marzo de 1937. Le había alcanzado una bala en el brazo en Morata de Tajuña, durante la batalla del Jarama . Tras desempeñar un papel destacado en la organización de las Brigadas Internacionales y ejercer como comisario político, este miliciano francés se vio obligado a abandonar el frente. Lejos de descansar, mientras se recuperaba, aprovechó el tiempo para ordenar toda la información que había recogido en su diario, con precisión quirúrgica, durante los primeros meses de la Guerra Civil. Poco después, Rebière describía así su bautismo de fuego con el famoso Batallón Comuna de París, una unidad formada por voluntarios comunistas franceses, belgas, británicos y estadounidenses, en la defensa de Madrid pocas semanas después del golpe de Estado de Franco, Mola y compañía: «Primera jornada de guerra. ¡Qué día tan duro! Camaradas tumbados, rígidos, con los ojos bien abiertos; otros gritando de dolor y de miedo a morir porque temen que los cuidados no lleguen a tiempo. El oasis del herido, la evacuación. ¡El pueblo de Húmera ha recibido hoy muchos obuses y balas de la Casa de Campo! El estruendo de los disparos ahoga las llamadas de los heridos y sus gritos de dolor». Hasta que recibió aquel balazo en Morata de Tajuña, transcurrieron cinco meses que Rebière vivió con una intensidad poco común. Tuvo tiempo de pasar por París, Marsella, Alicante, Albacete, Madrid y Murcia, participar en combates en los principales frentes del centro de España e interactuar con personajes históricos de primera magnitud. De hecho, junto al italiano Luigi Longo y al polaco Stephan Wisnieski, formó parte de la delegación de la Internacional Comunista que se reunió, el 17 de octubre de 1936, con Francisco Largo Caballero –presidente del Gobierno republicano y ministro de la Guerra– para oficializar el nacimiento de las citadas Brigadas Internacionales.Rebière no solo fue un testigo de excepción, sino también un impulsor y protagonista de la llegada de miles de voluntarios extranjeros a España para combatir a Franco y, por extensión, al fascismo que ya se había impuesto en Alemania e Italia. Como comisario político del Batallón Comuna de París, participó en la formación de los primeros contingentes y conoció de primera mano los entresijos, no siempre sencillos, de la creación de estas unidades en Albacete y sus primeros combates, por citar solo algunos de los episodios que dejó escritos en un texto que ha permanecido oculto e inédito durante casi 90 años en el Archivo Estatal Ruso de Historia Sociopolítica (RAGSPI, por sus siglas en ruso).Testigo de excepciónNo se trata de un relato personal más de la experiencia en la guerra de un voluntario extranjero, sino del relato de alguien que vivió en primera persona un acontecimiento absolutamente excepcional. Entre la ingente cantidad de material que se custodia en los citados fondos, que albergan casi toda la documentación histórica de las Brigadas –fichas personales, registros de alistamiento, listados de combatientes, anotaciones de intendencia, comunicaciones oficiales, salvoconductos, mensajes en clave, expedientes judiciales, informes de comisarios políticos, tácticas militares, planos, fotografías, cartas, publicaciones periódicas, libros conmemorativos, etc.– hay cabida para relatos personales como el de este comisario comunista. Aparecía catalogado como «Sur le Bataillon Commune de Paris» en el fondo 545, con la signatura 3.401. ‘¡No pasarán! El nacimiento de las Brigadas Internacionales’ Editores: Diego Serrano Espegel y Javier Sánchez Zapatero Editorial: Universidad de Salamanca Páginas: 220Ahora ve la luz en España, de la mano de la Universidad de Salamanca, con el título original que le dio Rebière: '¡No pasarán! El nacimiento de las Brigadas Internacionales'. La edición está a cargo de Diego Serrano Espegel y Javier Sánchez Zapatero. Fue escrito «por encargo del camarada André Marty», dirigente del Partido Comunista Francés (PCF), conocido como 'El Carnicero de Albacete' por su crueldad con la población civil y con sus propias tropas. Hasta hace poco, solo lo conocían los especialistas en las Brigadas Internacionales y había sido citado en algunas obras, pero solo con la publicación auspiciada por el historiador francés Édouard Sill, en 2022, en la editorial Zeitgeist, el texto fue por fin difundido públicamente.«Nos sorprendió mucho que este texto llevara tantísimo tiempo en un archivo y que no se hubiera editado ni en Francia ni en España. El mero hecho de que Rebière hubiera asistido a aquella reunión con Largo Caballero ya hacía merecedora su publicación, pues fue uno de los pocos testigos presentes en aquel momento trascendental para la Guerra Civil. Su testimonio, además, sirve para romper el mito, ya que nos muestra la realidad de lo que fueron las Brigadas: el caos que hubo en Albacete durante esos días al verse la ciudad completamente invadida por voluntarios sin capacidad para acogerlos. También nos enseña los actos de indisciplina, pues no todo el mundo estaba tan concienciado como él políticamente hablando. Se mezclaban mercenarios, aventureros y personas que seguían claramente las normas del partido, mientras que otras estaban allí con unos ideales más ácratas. Es interesante que se muestre desde dentro cómo eran realmente las Brigadas Internacionales», explica Sánchez Zapatero. Edición francesaComo señala Édouard Sill en la reedición francesa actualizada, el objetivo de esta obra consistía en reconstruir los orígenes de las Brigadas Internacionales, que llegaron a contar con 35.000 voluntarios –entre 8.000 y 10.000 franceses, el país que más soldados aportó–. Y, en particular, la historia del Batallón Comuna de París del que Rebière fue comisario político. Todo parece indicar que el texto debía integrarse en un proyecto editorial más amplio, destinado a publicar la historia de sus distintas unidades en folletos o pequeñas monografías, siempre con un claro interés propagandístico por parte del PCF. El manuscrito, sin embargo, nunca vio la luz. Pierre Rebière«Aunque el texto se encontraba en los archivos soviéticos, era difícil acceder a él en los últimos años por la situación de Rusia. Antes tampoco era fácil de consultar, pero con la guerra de Ucrania se ha complicado todavía más. Tengo algún compañero que fue a Moscú a visitar esos archivos y me contó que los servidores se interrumpían con frecuencia y los textos casi nunca estaban disponibles. Además, el hecho de que permaneciera inédito en su momento y fuera desconocido contribuyó a que quedara orillado por la historia y no se haya recuperado hasta hace pocos años», asegura el profesor de la Universidad de Salamanca. Más allá de la adhesión inquebrantable a la causa republicana, Rebière no oculta en ningún momento sus convicciones comunistas y pone especial énfasis en el mantenimiento de la disciplina como eje de la organización de las Brigadas. Ello le lleva a cargar en diferentes ocasiones contra los anarquistas, a los que califica de «desgraciados» y responsables de «numerosos actos de insubordinación». También contra algunos voluntarios. Un ejemplo es Gaston Delasalle, un soldado al que critica duramente cuando narra el viaje a España. Se le presenta como un elemento perturbador para la tranquilidad de la tropa y se le acusa de estar ebrio, amenazar violentamente a sus compañeros y provocar varias peleas. HúmeraAsí contaba Rebière otra escena del primer combate en la localidad madrileña de Húmera a finales de 1936: «Dos camilleros españoles alistados en el batallón, Chaparro y Redondo, destacan por una acción profundamente significativa. El primero, un extorero de unos 30 años, y el segundo, de 18, transportaron a más de veinte heridos en medio de un tiroteo descomunal. En un momento dado, mientras trasladan a otro camarada alcanzado por la metralla, Redondo, que iba detrás, se desploma de repente mientras sus sesos salpican al herido y a Chaparro. Una bala acababa de matar al infeliz. Cuando Chaparro ve que su mejor camarada, a quien quería como a un hermano, está muerto, empieza a arrastrar la camilla él solo para salvar al hombre que transportaban. Aunque estaba cansado y lloraba por su camarada más cercano, Chaparro simplemente continuó cargando con su otro compañero y salvándole de una muerte segura». El libro forma parte de la colección 'Armas y letras', que apareció en 2010. Su objetivo desde el principio fue difundir los testimonios escritos por participantes o testigos de la contienda que no se hubieran publicado en España o que, de haberlo hecho, hubieran tenido muy poca repercusión. De la primera etapa se encargó la editorial Amarú, que se dedicó íntegramente a la difusión de textos escritos por angloparlantes. Esta segunda etapa corre a cargo de Ediciones Universidad de Salamanca, que pretende continuar la línea marcada por su predecesora, pero abrir el catálogo a autores de otras lenguas y culturas, como es el caso de Rebière.
📄 Contenido indexado automáticamente. No es de autoría de altabusqueda.com; los derechos pertenecen a su fuente: ABC.
Ver nota original ↗
Ver nota original ↗
🤖 Profundizá esta noticia con OIMA (IA)
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
Respuestas de OIMA · IA, sobre esta noticia ·
Abrir OIMA Chat ↗
