La cifra de fallecidos se mantiene en 69 y 41 heridos siguen en hospitales mientras no cesa la búsqueda de restos biológicos en los trenes
La zona cero del accidente ferroviario en Urda (Toledo) permanece blindada cinco días después del siniestro en el que han muerto 69 personas, mientras la búsqueda de restos prosigue sin descanso y a pasos acelerados por orden de la investigación judicial.
Medio centenar de agentes de la Guardia Civil han estado trabajando este domingo en mover "todo el amasijo de hierros", al tiempo que el servicio cinológico se ha dedicado a seguir peinando la zona, con el objetivo de encontrar nuevos restos biológicos, han detallado fuentes del instituto armado.
En este sentido, la jueza instructora del accidente ha requerido de forma urgente a la empresa de grúas contratada por Adif Renfe para que apure los trabajos y que disponga de los operarios que sean necesarios para que continúen "de manera ininterrumpida", también por las noches, con las labores de búsqueda.
Por ello, ha pedido establecer los turnos que sean precisos para que se pueda relevar a las personas que han estado trabajando hasta el momento en la zona del accidente ferroviario, ante la "urgente necesidad" de localizar todos los posibles restos que podrían hallarse todavía en el lugar donde se encuentran los trenes siniestrados.
Las grúas de grandes dimensiones que trabajan sobre el terreno pudieron mover el sábado cinco de los vagones más afectados en el accidente, tres del Iryo y dos del AVE, y este domingo se han iniciado ya las labores de traslado de esos vagones siniestrados a una zona segura.
A esa área, que alcanza dos kilómetros de la vía de alta velocidad Madrid-Sevilla en ambos sentidos, únicamente pueden acceder fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y personal judicial que cuente con autorización de acceso. Un amplio despliegue de la Guardia Civil vigila el lugar por aire —con drones— y por tierra —con un escuadrón de caballería y la agrupación de tráfico— para preservar las evidencias, pruebas e indicios.
Por otro lado, las autoridades han dado por finalizada este domingo la recogida de pertenencias de los pasajeros de los trenes AVE e Iryo, en los que viajaban 525 personas en total. A partir de este momento, las empresas ferroviarias serán las encargadas de entregar los enseres a sus respectivos propietarios, ha informado la Guardia Civil.
Heridos y víctimas identificadas
Un total de 41 personas permanecían todavía ingresadas este domingo en hospitales de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, 16 de ellas en la UCI, según los últimos datos facilitados por ambos gobiernos regionales. En concreto, 31 de ellas se encuentran en centros castellanomanchegos —13 en UCI— y otros diez en Madrid —3 en UCI—. "Su estado de salud está mejorando y el pronóstico es favorable, confiamos en que puedan salir todas adelante", ha valorado este domingo Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, en declaraciones a TVE.
Respecto a las víctimas mortales, las autoridades mantienen la cifra de 69 personas fallecidas, de las cuales 56 han podido ser ya identificadas —54 son de nacionalidad española, uno francés y otro de nacionalidad portuguesa—. Las 13 víctimas restantes que faltan por identificar serían de nacionalidad extranjera, ha señalado el Centro Integrado de Datos (CID). Además, las familias de 51 personas fallecidas han sido ya notificadas tras ser identificados los restos de sus seres queridos, que corresponden a 33 hombres y 18 mujeres.
Este fin de semana se han conocido además las identidades de más víctimas mortales de esta tragedia ferroviaria. Muchas de ellas viajaban en el vagón 8 del AVE siniestrado, como las científicas leonesas Tamara González y Marta Shahbazi, que se dirigían a Huelva para participar en un congreso de la Sociedad Española de Biología del Desarrollo, donde Shahbazi incluso iba a recoger un galardón en reconocimiento a su labor en el campo de la fecundación in vitro (FIV). A ellas se suman la compositora Marisa Manchado, Premio Nacional de Música en 2024, el policía nacional Iván Romano, el técnico de Renfe David Reina, el guardia civil Juan José Palacios o José Ángel San Emeterio, cofrade de la Hermandad del Museo de Sevilla.
Respecto a los fallecidos en el siniestro, la jueza instructora del caso ha acordado este domingo la prohibición de obtención, divulgación o publicación de información o imágenes relativas a las víctimas o sus familias, con el objetivo de preservar la intimidad, integridad y dignidad de las mismas y evitar situaciones de revictimización.
En el plano político, el Consejo de Ministros de este martes prevé aprobar un real decreto con ayudas para los afectados. En esa reunión, la primera tras el accidente ferroviario, el ministro de Transportes, Óscar Puente, presentará un informe sobre lo sucedido en el que previsiblemente recogerá detalles de las explicaciones que dio en rueda de prensa el pasado viernes en la sede del Ministerio. Según fuentes del Gobierno, la previsión es que sea el propio Puente quien comparezca en la rueda de prensa posterior desde Moncloa para dar cuenta de ese informe y de las ayudas para las víctimas.
Posteriormente, Puente también hablará ante la Diputación Permanente del Congreso para informar también de los datos de que dispone sobre este siniestro que se ha cobrado la vida de 69 personas.
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