La veda pesquera encuentra a los trabajadores en crisis económica
Hernán Cano, dirigente de pescadores del asentamiento Atinguy, señaló que desde las 00:00 de este lunes entra en vigor la veda de pesca en todo el territorio nacional. El periodo de restricción se extenderá hasta el próximo 21 de diciembre en las aguas compartidas con Argentina. Sin embargo, la medida encuentra a los trabajadores en una situación económica sumamente vulnerable.
Según explicó Cano, la situación económica del sector es “pesada” y preocupante. Durante varios meses, la pronunciada bajante del río Paraná, sumada a la proliferación de algas, dificultó considerablemente la actividad pesquera y redujo la disponibilidad de ejemplares para la venta y el consumo.
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Si bien, desde aproximadamente un mes, se registra una recuperación del nivel de las aguas, que propició el retorno de importantes cardúmenes de peces, los trabajadores no pudieron aprovechar comercialmente esta recuperación.
A las dificultades se suma la caída de los precios pagados por los acopiadores. Según manifestó, pese a la mayor disponibilidad de peces, los intermediarios pagan montos considerablemente inferiores a los pescadores, mientras mantienen elevados los precios para los consumidores finales. La diferencia se acentúa cuando los productos son trasladados a los mercados de Ciudad del Este, Villarrica, Coronel Oviedo y otros puntos del país.
“Ahora, por el dorado o surubí, solamente pagan entre 25.000 y 35.000 guaraníes por kilo, mientras que ellos venden al público entre 45.000 y 70.000 guaraníes como mínimo. Por el karimbata (salmón), solo G. 4.000. ¡Un desastre está el precio!”, lamentó.
Fechas según zona
En los ríos interiores del país y en los tramos de los ríos Paraná, Paraguay y Pilcomayo limítrofes con Argentina, la veda se extenderá desde el 2 de noviembre hasta el 21 de diciembre de 2026, con una duración de 50 días.

En tanto, en el tramo del Alto Paraná (hasta el río Iguazú), el río Apa y la sección del río Paraguay fronteriza con Brasil, la restricción tendrá mayor duración: comenzará el 2 de noviembre de 2026 y se extenderá hasta el 31 de enero de 2027 (60 días).
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Pesca de subsistencia
Durante este periodo quedarán suspendidas la pesca comercial y deportiva, así como el transporte y la comercialización de productos pesqueros.
Únicamente estará permitida la pesca de subsistencia, con caña y anzuelo, desde la orilla y sin embarcación. Este beneficio está destinado exclusivamente a las familias ribereñas que dependen de la pesca de subsistencia y cuentan con el registro que las habilita para realizar esta actividad. El límite establecido es de 5 kilogramos por persona, destinados exclusivamente al consumo familiar.
Asimismo, queda estrictamente prohibida la captura de especies protegidas como el surubí, manguruyú, dorado y pacú, incluso cuando estén destinados al consumo propio.
Desde el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) recuerdan que el cumplimiento de la normativa es responsabilidad de todos y que el respeto a los periodos de reproducción resulta fundamental para garantizar la recuperación de las poblaciones de peces y preservar los recursos naturales en beneficio de las comunidades ribereñas y del ecosistema.
Asimismo, se informó que pescar durante el periodo de veda conlleva severas sanciones, las cuales van desde la incautación total de los elementos de pesca y multas administrativas que alcanzan hasta los 20.000 jornales, hasta procesos judiciales ordinarios a través de la fiscalía con penas privativas de libertad.
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