ABC
Illa matiza a Puente y rechaza cerrar durante dos años el AVE Madrid-Barcelona
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha marcado este lunes distancias con el ministro de Transportes, Óscar Puente, ante la posibilidad de cerrar durante hasta dos años la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona para acelerar las obras de renovación de la infraestructura. El dirigente socialista ha defendido que, siempre que se garantice la seguridad, lo deseable es acometer los trabajos sin interrumpir la circulación ferroviaria , una posición que matiza el planteamiento avanzado el pasado viernes por el titular de Transportes.«Si es posible hacer la inversión afectando lo mínimo al servicio, es lo deseable por parte de todo el mundo», ha asegurado Illa en una entrevista concedida a la Cadena SER. El presidente catalán ha insistido en que las actuaciones de mejora de las infraestructuras deben abordarse cuando corresponda, pero «siempre con criterios de máxima seguridad y afectando lo mínimo al servicio». En este sentido, ha recordado que esta ha sido la fórmula aplicada tradicionalmente en España y ha restado trascendencia a las palabras de Puente, que ha calificado de simple «reflexión».Las declaraciones de Illa llegan apenas tres días después de que el ministro de Transportes sorprendiera al anunciar que su departamento estudia suspender por completo la circulación en el corredor Madrid-Barcelona durante las obras de modernización previstas a partir de 2027. Puente planteó la posibilidad de adoptar el modelo alemán, que consiste en cerrar temporalmente las líneas ferroviarias para concentrar los trabajos y reducir considerablemente los plazos de ejecución. Según explicó, una renovación que con los trenes en circulación podría prolongarse durante cinco años se completaría en un periodo de entre 12 y 24 meses si se interrumpiera el servicio.La posibilidad ha abierto un debate sobre las consecuencias de dejar sin servicio durante uno o dos años una de las principales conexiones ferroviarias del país. La línea Madrid-Barcelona es la más utilizada de la red española de alta velocidad y registra una media de 39.450 viajeros diarios. Su cierre tendría importantes repercusiones económicas y sociales, tanto para los desplazamientos profesionales entre las dos principales ciudades españolas como para los miles de usuarios que utilizan el corredor en sus trayectos habituales, especialmente desde ciudades intermedias como Zaragoza o Calatayud.Además, a diferencia de Alemania, la red española de alta velocidad carece de itinerarios alternativos capaces de absorber una interrupción de semejante magnitud. El carácter radial de la infraestructura dificulta desviar los trenes por otras líneas sin multiplicar los tiempos de viaje. La alternativa ferroviaria a través de Valencia, por ejemplo, elevaría el desplazamiento entre Madrid y Barcelona a más de cinco horas, frente a las aproximadamente tres horas habituales del AVE, tal y como hoy ha informado ABC,El Ministerio de Transportes todavía no ha adoptado una decisión definitiva sobre el cierre. Las obras de modernización, cuya programación se ha acelerado tras los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda y las advertencias de los maquinistas sobre el estado de la infraestructura, obligarán en cualquier caso a importantes intervenciones sobre la línea. Puente argumentó el viernes que la posibilidad de suspender el tráfico no responde a problemas de seguridad, sino a la voluntad de mejorar la fiabilidad y puntualidad del servicio durante la ejecución de los trabajos.Pese a sus diferencias respecto a la conveniencia de cerrar el corredor ferroviario, Illa ha defendido la actuación del ministro y del Gobierno tras el accidente de Urda, el segundo siniestro grave registrado este año en la alta velocidad española. El presidente catalán ha rechazado que las tragedias permitan concluir que el conjunto del sistema ferroviario sea inseguro. «Yo tampoco me voy a apuntar a esto de 'ahora nada es seguro'», ha manifestado.Illa ha insistido en que cada accidente debe investigarse de manera individualizada y ha recordado las palabras de Pedro Sánchez sobre la gravedad de lo sucedido. «El presidente del Gobierno fue claro: no es asumible para un país como España. A partir de aquí, hay que ver qué pueden hacer el Gobierno y el Estado para mejorar la situación», ha señalado.El presidente de la Generalitat también ha aprovechado la entrevista para ratificar que el traspaso de Rodalies a Cataluña mantiene su hoja de ruta pese a la crisis ferroviaria. Aunque ha reconocido que el Ministerio de Transportes está concentrado en la gestión de las consecuencias del accidente de Urda, ha asegurado que las prioridades de su Ejecutivo no han cambiado y que se mantiene el calendario de trabajo para asumir la gestión de la primera línea de cercanías.«Creemos que es lo que hay que hacer, actuar sobre la gobernanza, aproximándola en materia de Rodalies a Cataluña», ha defendido Illa, que mantiene así su apuesta por avanzar en el traspaso de competencias ferroviarias a la Generalitat.
📄 Contenido indexado automáticamente. No es de autoría de altabusqueda.com; los derechos pertenecen a su fuente: ABC.
Ver nota original ↗
Ver nota original ↗
🤖 Profundizá esta noticia con OIMA (IA)
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
Respuestas de OIMA · IA, sobre esta noticia ·
Abrir OIMA Chat ↗
