La factura de la Modalidad 40
DURANTE AÑOS, LA Modalidad 40 se convirtió en una de las herramientas más populares entre trabajadores próximos al retiro. Despachos especializados, asesores financieros y promotores construyeron una industria alrededor de un esquema legal que permitía incrementar el salario de cotización y, con ello, acceder a una pensión significativamente mayor.
Lo que hasta hace unas semanas era presentado como una estrategia de planeación para el retiro, ahora es visto desde el gobierno como un factor de presión para las finanzas públicas.
La mejor explicación la dio el secretario de Hacienda, Édgar Amador. Según el funcionario, la Modalidad 40 se había convertido en una práctica que afectaba tanto al IMSS como a las finanzas del Estado, razón por la que la administración de Claudia Sheinbaum decidió modificar las reglas y cerrar espacios que, a juicio de las autoridades, estaban generando distorsiones dentro del sistema de pensiones.
De acuerdo con información presentada por la Subsecretaría de Egresos, las pensiones vinculadas a la Modalidad 40 representan actualmente 14% del monto total que paga el IMSS por concepto de pensiones. Aunque el porcentaje no corresponde al número de beneficiarios, sí refleja el peso financiero que este mecanismo ha adquirido dentro de la estructura de gasto gubernamental.
Actualmente existen cerca de 798 mil pensionados bajo este esquema, con una pensión promedio mensual superior a los 25 mil pesos. Además, quienes se jubilaron bajo la Ley de 1973 tienen derecho a recibir aguinaldo equivalente a un mes adicional de pensión.
Lo que preocupa es la velocidad con la que crecía la participación de esta modalidad dentro del gasto total. En otras palabras, el gobierno no parece estar reaccionando ante una crisis presente, sino ante una tendencia que, de mantenerse, incrementaría progresivamente los compromisos financieros del Estado durante los próximos años.
Sin embargo, la decisión abre un frente político, pues miles de trabajadores realizaron aportaciones adicionales durante años bajo reglas vigentes y con la expectativa de obtener una pensión determinada. Para ellos, cualquier modificación es interpretada como un cambio en las condiciones de un sistema sobre el cual tomaron decisiones patrimoniales importantes.
Ahí radica el verdadero desafío para el gobierno, ya que la administración federal busca contener una presión creciente sobre las finanzas públicas sin provocar una ruptura de confianza entre quienes planearon su retiro utilizando mecanismos autorizados por la propia ley. No es una discusión sencilla. De un lado están la sostenibilidad financiera del sistema y los cálculos actuariales. Del otro, las expectativas de cientos de miles de personas que consideran que actuaron conforme a las reglas establecidas.
Por eso la polémica alrededor de la Modalidad 40 apenas comienza. Lo que está en juego ya no es solamente una modalidad de pensión. Es la forma en que México financiará los compromisos de retiro de una población que envejece cada vez más rápido.
TELMEX CONTINÚA TRANSFORMANDO su negocio hacia los servicios de internet. Durante el tercer trimestre de 2026, la empresa de Carlos Slim invirtió 2,507 millones de pesos para expandir su infraestructura de telecomunicaciones, captar nuevos clientes y fortalecer su red de transporte y acceso. El resultado refleja una tendencia cada vez más marcada: mientras los accesos de banda ancha crecieron 4.8% anual hasta alcanzar 12.3 millones, las líneas de telefonía fija disminuyeron 1.8%, con una pérdida de 91 mil conexiones durante el trimestre. En contraste, la compañía sumó 37 mil accesos netos de internet. Los ingresos de la plataforma fija avanzaron 4.6%, impulsados principalmente por el crecimiento de 9.7% en banda ancha y de 10% en servicios corporativos.
LOS RETIROS POR desempleo siguen creciendo, pero todavía tienen un impacto marginal sobre los recursos administrados por las Afores. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro, que preside Guillermo Zamarripa, a septiembre de 2026 se registraron 210 mil 282 retiros, 23.5% más que un año antes, mientras que el monto promedio ascendió a 22 mil 388 pesos, reflejando tanto el aumento de los salarios como los mayores recursos acumulados en las cuentas individuales. El dato relevante es que, pese al incremento, estos retiros representaron apenas 0.052% de los 9.08 billones de pesos administrados por el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). Esto significa que el mecanismo continúa funcionando más como una red de apoyo temporal para trabajadores que pierden su empleo que como un factor de presión para la estabilidad financiera del sistema.
LA COMISIÓN FEDERAL de Electricidad (CFE), dirigida por Emilia Calleja Alor, prepara una de las colocaciones más relevantes del mercado mexicano al buscar cerca de mil millones de dólares para financiar proyectos de transmisión eléctrica mediante CFE Capital. La operación contempla encuentros con inversionistas en Nueva York durante noviembre y permitirá a los participantes adquirir exposición a los ingresos generados por la red de transmisión de la empresa estatal. El movimiento ocurre en un momento en que la capacidad de la red eléctrica se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones al país. La administración de Claudia Sheinbaum busca atraer capital privado para fortalecer una infraestructura que arrastra rezagos acumulados durante años y que ha enfrentado presiones recurrentes por el aumento de la demanda energética.
LA RECONFIGURACIÓN DEL mercado móvil tras la compra de AT&T México por parte de Grupo Televisa no alterará los planes de Megacable. La empresa dejó claro que mantendrá su apuesta por el negocio de red fija y continuará operando como móvil virtual, sin destinar inversiones adicionales para competir en telefonía celular. La compañía sostuvo que el servicio móvil funciona como un complemento para sus clientes y no como el eje central de su estrategia. Actualmente, Megacable cuenta con 844,841 usuarios móviles, la mayoría soportados en la infraestructura de Altán Redes y una porción menor en la de AT&T. La compañía esperará a conocer la postura de Televisa sobre los acuerdos heredados de AT&T, aunque asegura tener capacidad para migrar completamente su operación hacia Altán si fuera necesario.
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