La insólita historia del toro ‘Aquiles’ y el burro ‘Patroclo’: sexo, caricias y una relación estable entre dos machos de dos especies
Aquiles es un toro que pace casi todos los días en un prado de la meseta etíope. Allí su rebaño se encuentra con otro, formado por ganado vacuno y algún que otro équido. Entre ellos hay uno que es especial para él. Se llama Patroclo y es un burro. Todos los días que coinciden, Aquiles se acerca a Patroclo. Ambos pasan casi todo el tiempo juntos. El toro le acaricia el lomo, lametea el hocico a modo de besos, olisquea su trasero y acaba montándolo. El burro no rechaza al toro. De hecho, tras la cópula, intercambian gestos que solo pueden ser considerados como afectivos. El grupo de biólogos que ha estudiado a la pareja reconoce su desconcierto. Las teorías sobre la función evolutiva de la homosexualidad en el mundo animal no encajan en esta historia.
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