Ricardo Salinas Pliego advirtió que el INE concentra información sensible de millones de ciudadanos, como nombres, domicilios, fotografías y huellas digitales, y sostuvo que debe evitarse su utilización con fines políticos, esto tras la renuncia de Guadalupe Taddei
CIUDAD DE MÉXICO.-El dueño de TV Azteca y Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, pidió “recuperar” el Instituto Nacional Electoral (INE) y “devolverle un carácter plenamente ciudadano”, luego de la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del organismo el pasado 26 de octubre de 2026.
De acuerdo con información publicada por El Universal este 2 de noviembre de 2026, el empresario cuestionó el manejo de la institución —particularmente por la información personal que resguarda de los mexicanos y las facultades que concentró su anterior presidenta— y lanzó acusaciones contra Morena, al considerar que el partido oficialista ha buscado ampliar su influencia sobre las decisiones del instituto.
El contexto: La renuncia de Taddei
La salida de Taddei se produjo en medio de investigaciones y señalamientos por presuntas irregularidades relacionadas con contratos y proveedores del organismo electoral. Su renuncia abrió un procedimiento de sustitución que corresponde a la Cámara de Diputados; mientras tanto, Blanca Yassahara Cruz García ocupa provisionalmente la presidencia del INE, tras haber sido designada por el Consejo General el 27 de octubre de 2026.
Entre las primeras decisiones de la nueva conducción figuran la revisión de áreas administrativas y la solicitud de renuncia de tres funcionarios nombrados durante la gestión anterior. En paralelo, la Cámara de Diputados deberá desarrollar el procedimiento constitucional para elegir a quien ocupe definitivamente la presidencia y aprobó llamar a comparecer al contralor del INE para explicar las investigaciones sobre contratos celebrados en la administración de Taddei.

Los principales señalamientos de Salinas Pliego
- Datos personales: advirtió que el INE conserva “nuestra identidad: nombres, domicilios, fotografías y huellas digitales” y expresó preocupación por quiénes tienen acceso a esa información. “Todos tenemos nuestro INE en la cartera (...) Saben dónde y cómo votamos... ahí la dejo”, declaró.
- Acusaciones sin pruebas: señaló a personas vinculadas al manejo del organismo de estar dispuestas a relacionarse con la delincuencia organizada, aunque no presentó pruebas que acrediten un uso del padrón electoral por parte del crimen organizado.
- Concentración de poder: afirmó que Morena impulsó modificaciones legales que ampliaron la capacidad de decisión de la entonces consejera presidenta y redujeron los controles colegiados dentro del instituto. Utilizó expresiones descalificadoras contra Taddei y responsabilizó políticamente al partido gobernante.
- Conteo ciudadano de votos: defendió la participación de ciudadanos como funcionarios de casilla —quienes reciben las boletas, supervisan la jornada y realizan el escrutinio y cómputo inicial— y advirtió: “Si no somos nosotros, van a manipular y robarse la elección”.

Precisión necesaria: Qué se sabe y qué no
- Padrón electoral ≠ sentido del voto: el INE conserva información personal para identificar a los electores, pero el sentido individual del voto está protegido por el principio de secrecía. La existencia del padrón no permite conocer automáticamente por qué candidato votó cada ciudadano.
- Investigaciones no equivalen a culpabilidad: la revisión de contrataciones no implica, por sí misma, que se haya demostrado corrupción ni que los datos personales de los electores hayan sido utilizados indebidamente. La renuncia de Taddei no constituye una declaración de culpabilidad; las responsabilidades deberán establecerse mediante los procedimientos correspondientes.
- Declaraciones vs. resoluciones: las afirmaciones de Salinas Pliego corresponden a su posicionamiento personal y no equivalen a una determinación judicial. Las acusaciones sobre una posible manipulación futura de resultados requieren evidencia específica.
El debate también llega a la oposición
La discusión sobre las atribuciones de la presidencia del INE trascendió al ámbito partidista: el PAN buscaría revertir la reforma que dio más poder a Guadalupe Taddei en el INE, y Jorge Romero exigió a Morena asumir responsabilidad por la crisis y mantener las investigaciones por presuntas irregularidades.
¿Qué sigue?
El relevo se produce mientras continúan las investigaciones sobre contrataciones del organismo, incluidas las relacionadas con proveedores de materiales electorales. La próxima presidencia del INE —cuya designación definitiva depende de la Cámara de Diputados— deberá conducir la institución rumbo a las elecciones de 2027, en un contexto de cuestionamientos sobre su administración y exigencias de independencia. El posicionamiento de Salinas Pliego añade una nueva voz a ese debate.
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