Sustancias de uso humano altamente tóxicas para perros y gatos: productos comunes que debes alejar de tus mascotas
Alimentos que se consumen en casa, medicamentos de uso humano, productos de limpieza, insecticidas y algunas plantas pueden representar un riesgo para perros y gatos si los ingieren.
Entre los artículos que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) identifica como potencialmente peligrosos están el chocolate, las uvas, las pasas, el ajo, la cebolla, el xilitol y ciertos analgésicos, como el acetaminofén, que puede ser mortal para los gatos.
La FDA también advierte que el peligro no se limita a lo que comen las mascotas. El anticongelante, los cebos para roedores, los pesticidas, los productos para piscinas y algunos limpiadores domésticos pueden causar intoxicaciones.
A esto se suman plantas ornamentales como los lirios, la azalea, la adelfa y la palma de sagú. El nivel de riesgo depende de la especie, la cantidad ingerida y, en el caso de las plantas, de la parte que haya consumido el animal.
La recomendación de la autoridad sanitaria estadounidense es actuar de inmediato si se sospecha que una mascota comió o tuvo contacto con alguno de estos productos: se debe llamar al veterinario sin esperar a que aparezcan síntomas. La lista de la FDA reúne alimentos, sustancias y objetos comunes que conviene identificar y mantener fuera de su alcance.
¿Qué alimentos de consumo humano son peligrosos para perros y gatos?
Algunos alimentos y bebidas que forman parte de la dieta cotidiana de las personas pueden provocar daños en las mascotas. La FDA incluye entre los principales riesgos los siguientes:
- Chocolate
- Uvas y pasas
- Cebolla y ajo
- Bebidas alcohólicas
- Café, té y bebidas energéticas
- Nueces de macadamia
- Alimentos grasos (pueden provocar problemas de salud)
- Sal
- Marihuana
- Masa cruda con levadura (puede representar un peligro si el animal la ingiere)
- Productos con xilitol, este edulcorante se encuentra en algunos chicles y caramelos sin azúcar, jarabes para la tos, enjuagues bucales y pastas dentales.
La FDA también incluye el aguacate, aunque precisa que su toxicidad es ligera para perros y gatos. En cambio, puede ser muy tóxico e incluso mortal para aves, conejos, caballos y animales rumiantes, como vacas, cabras y ovejas.
¿Qué medicamentos de uso humano pueden intoxicar a las mascotas?
Los medicamentos destinados a personas no deben administrarse a perros o gatos sin indicación veterinaria. La FDA advierte que algunos analgésicos y antiinflamatorios de uso común pueden ser perjudiciales para los animales.
Entre los ejemplos que menciona están:
- Ibuprofeno
- Naproxeno
- Aspirina
- Acetaminofén
El riesgo también existe cuando se utilizan medicamentos recetados para otra mascota. La dosis y el tipo de fármaco deben ser indicados por un veterinario, de acuerdo con el animal que recibirá el tratamiento.
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¿Qué productos de limpieza y sustancias del hogar son peligrosos para perros y gatos?
Los riesgos también pueden encontrarse en espacios donde las mascotas suelen jugar, dormir o explorar. Algunos productos de uso doméstico contienen sustancias que pueden causar intoxicaciones si se ingieren o se utilizan de manera inadecuada.
La FDA recomienda mantener fuera de su alcance los siguientes artículos:
- Anticongelante.
- Insecticidas y pesticidas, incluidos productos contra pulgas y garrapatas.
- Cebos para ratas y ratones.
- Limpiadores domésticos, como cloro y productos para limpiar inodoros.
- Pinturas y solventes.
- Productos químicos para piscinas.
- Fertilizantes para césped y herbicidas.
- Bolas de naftalina.
- Aromatizantes líquidos y popurrí.
- Compost de cacao.
- Adornos navideños y plastilina elaborados con masa de sal.
Uno de los riesgos que destaca la FDA es el uso de productos antipulgas y antigarrapatas formulados para perros en gatos u otros animales. Estos productos pueden ser peligrosos e incluso poner en riesgo la vida de la mascota si se aplican a una especie para la que no están indicados.
Por eso, antes de utilizar cualquier insecticida, tratamiento o producto químico, es necesario revisar la etiqueta y confirmar con el veterinario que sea adecuado para el animal.
¿Qué plantas y flores pueden ser tóxicas para perros y gatos?
Las plantas ornamentales también pueden representar un peligro. Algunas contienen sustancias que pueden afectar la salud de los animales si comen sus hojas, flores, tallos o bulbos.
La lista de la FDA incluye las siguientes especies:
- Aloe vera.
- Amarilis.
- Semilla de ricino.
- Crisantemo.
- Ciclamen.
- Planta de maíz.
- Dafne.
- Beleño.
- Hiedra inglesa.
- Dedalera.
- Potos dorado.
- Hibisco.
- Jacinto y tulipán, especialmente sus bulbos.
- Hortensia.
- Kalanchoe.
- Lirios.
- Sansiviera o lengua de suegra.
- Laurel de montaña.
- Narcisos, narciso blanco y junquillo.
- Adelfa.
- Filodendro.
- Flor de pascua o nochebuena.
- Rododendro y azalea.
- Coralillo asiático o regaliz americano.
- Palma de sagú.
- Schefflera.
- Ortiga.
- Planta ayer, hoy y mañana.
- Arbusto de tejo.
También deben mantenerse fuera del alcance de las mascotas los árboles y arbustos de almendra, albaricoque, cereza, nectarina, durazno y ciruela.
La autoridad advierte que el nivel de toxicidad puede cambiar según la especie vegetal y la parte que el animal haya ingerido. En plantas como el jacinto y el tulipán, por ejemplo, la FDA señala especialmente los bulbos como una parte de riesgo.
¿Qué objetos pueden provocar obstrucciones o asfixia en las mascotas?
No todos los peligros están relacionados con sustancias tóxicas. Algunos alimentos y objetos pueden quedarse atorados en el aparato digestivo y provocar una obstrucción gastrointestinal.
La FDA menciona como ejemplos:
- Pepitas o huesos de aguacate.
- Mazorcas de maíz.
- Huesos.
- Semillas de frutas de árboles y arbustos del género Prunus, como cerezas, nectarinas, duraznos y ciruelas.
Estas semillas contienen cianuro, pero la autoridad explica que la intoxicación por esta sustancia es poco frecuente, a menos que el animal consuma muchas y las mastique. Para liberar el cianuro, las semillas deben triturarse o molerse. En perros y gatos, el riesgo más habitual asociado con su ingestión es que provoquen una obstrucción gastrointestinal.
Otro peligro son las bolsas de botanas, cereales y golosinas, especialmente las fabricadas con materiales delgados como el Mylar. Si un perro introduce la cabeza en una bolsa y respira, el material puede ajustarse alrededor de su nariz y boca hasta impedirle respirar.
La FDA advierte que, cuanto más respira el animal, más puede apretarse la bolsa contra su cara. Por ello, recomienda no dejar empaques vacíos al alcance de las mascotas.
¿Por qué la misma sustancia puede afectar de manera diferente a cada mascota?
La toxicidad no es igual para todos los animales. La FDA explica que un producto puede causar desde molestias leves hasta una enfermedad grave o incluso la muerte, dependiendo de distintos factores.
Entre los elementos que determinan el nivel de riesgo están:
- La especie: un producto puede afectar de manera distinta a un perro, un gato o un ave.
- La cantidad ingerida: el riesgo puede aumentar según cuánto haya consumido el animal.
- El tipo de producto: no todas las sustancias tienen el mismo nivel de toxicidad.
Por eso, no es recomendable asumir que un alimento o producto es seguro porque otra mascota lo consumió sin presentar problemas. La valoración debe realizarla un veterinario.
¿Qué hacer si un perro o gato consume un producto tóxico?
La indicación de la FDA es comunicarse inmediatamente con un veterinario o un centro especializado en control de intoxicaciones de mascotas si existe sospecha de que el animal ingirió algo peligroso.
Para facilitar la atención, conviene tener a la mano la siguiente información:
- Nombre del alimento, medicamento, planta o producto involucrado.
- Cantidad aproximada que pudo haber ingerido.
- Hora o momento en que ocurrió la exposición.
- Especie y características de la mascota.
- Envase, etiqueta o fotografía del producto, si están disponibles.
No se debe esperar a que aparezcan síntomas para solicitar orientación veterinaria. Tampoco conviene administrar medicamentos de uso humano o tratamientos caseros sin indicación profesional.
La autoridad sanitaria también recomienda consultar información especializada sobre toxicidad para identificar otros productos que pueden representar un peligro.
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