Calaveritas del Día de Muertos 2026: Shakira factura, Checo Perez acelera y la Catrina pasa lista
Este 2 de noviembre, la huesuda afina la rima para visitar a los famosos. Rupturas, polémicas, música y hasta carreras de Fórmula 1 inspiran estas calaveritas
El folclor mexicano brilla con absoluto entusiasmo este Día de Muertos, fecha en que las tradicionales calaveritas literarias toman el protagonismo para recordar que en México la muerte se festeja con picardía, rima y música.
Estos versos populares nacieron en el siglo XIX como un ejercicio festivo y satírico para bromear con la inevitable visita de la Catrina a personajes públicos y amigos entrañables. Para honrar esta hermosa costumbre por el Día de Muertos, presentamos una selección de calaveritas dedicadas a las figuras que marcaron tendencia en los espectáculos, la televisión y las pistas durante los últimos meses.
Amores rotos, leyendas eternas y memoria familiar
La flaca llegó a la fiesta buscando a la gran pareja, pero al ver la soltería se quedó jalando oreja. José Eduardo Derbez suspiró con devoción, mientras Paola Dalay le cantaba su adiós de corazón. "La separación ya es un hecho", dijo el actor entre risas, y la huesuda contenta se los llevó sin más prisas.
En un rincón alumbrado con pétalos de azahar, Maribel Guardia reza con dulce calma al cantar. La Catrina la contempla, respeta su gran dolor, pues el alma de Julián Figueroa brilla llena de amor. No hay sepulcro que marchite a ese hijo tan querido, que en el cielo canta alegre y jamás será olvidado.
Con paso firme y solemne la muerte al espacio fue, para llevarse a una estrella que en la tierra dejó fe. Patrick Stewart partió con elegancia estelar, como el capitán Jean-Luc Picard en “Star Trek” al viajar. El profesor Charles Xavier de los “X-Men” sonrió, y en el reino del descanso su legado floreció.
Con su cabello brillante y guitarra en el altar, Dolly Parton afina un country para bailar. La “Reina del country” entona su voz, mientras la muerte aplaude contenta y dice adiós. Entre lentejuelas de oro y un sombrero de charro fiel, la diva canta en el cielo su talento a flor de piel.
Ritmos norteños, divas del pop y controversia por una serie
El camposanto retumba con banda y buen acordeón, pidiendo a cuatro gigantes en un solo reventón. Edén Muñoz y Alfredito Olivas tocan ya la melodía, mientras Julión Álvarez canta junto a Yuridia con alegría. La Catrina compró boleto en primera fila al instante, para gozar con el cuarteto una fiesta deslumbrante.
En la pista del inframundo nadie para de bailar, pues la reina colombiana no deja de facturar. Shakira movió las caderas frente a la calaca entera, llevando su tour glorioso por la tumba y la pradera. "Las mujeres ya no lloran", le gritó con emoción, y la muerte bailó rindiéndose a su canción.
Un lío legal de miedo llegó directo al panteón, cuando una serie no autorizada causó gran indignación. Sasha Sokol, Benny Ibarra y Alix Bauer alzaron la voz, con Mariana Garza, Diego Schoening y Erik Rubín en pos. Por usar sus identidades la huesuda demandó, y a toda la producción de “Timbiriche” sin permiso clausuró.
La cuarta temporada de “La casa de los famosos México” calló, pues con tanta modorra la casa se congeló. Mariana Ochoa venció en medio del aburrimiento, en un set que parecía cementerio deprimente al momento. La Catrina apagó la tele de un bostezo colosal, prefiriendo ir a la tumba que a ese show tan abismal.
Velocidad, juventud dorada y la despedida del camposanto
En la cancha de los Xolos de Tijuana corrió la tilica veloz, buscando al joven talento que gambetea con voz. Gilberto Mora, el famoso “Morita” del balompié, le hizo túnel a la calaca y la dejó parada a pie. Con sus grandes goles el chamaco se escapó, y en la Liga MX su magia por largo tiempo sembró.
En el Gran Premio de México la muerte pisó el pedal, retando en el Autódromo Hermanos Rodríguez al astro local. Checo Pérez corrió su carrera número trescientas sin temor, adelantando a la Catrina con el motor a todo vapor. "¡Qué talento tan bravo!", gritó la flaca al perder, y le dio bandera verde para seguirlo a él.
Con copal encendido, pan de muerto y cempasúchil en flor, despedimos por este año el Día de Muertos, donde el recuerdo se viste de gala y algarabía. La tradición nos recuerda que la vida merece festejarse a carcajadas y que la memoria de quienes amamos y admiramos permanece viva en cada verso, altar y sonrisa compartida.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
