AIE alerta de que bajas reservas de gas en Europa podrían prolongar la tensión hasta 2027
El informe 'Global Gas Security Review 2026' señala que los cambios estructurales registrados durante la última década han transformado el mercado mundial del gas, haciéndolo más flexible, líquido e interconectado, aunque también más complejo.
La expansión de las operaciones en el mercado al contado y el aumento de los contratos de gas natural licuado (GNL) con mayor flexibilidad en cuanto a sus destinos han reforzado, según la AIE, la conexión entre los mercados regionales y su capacidad para hacer frente a interrupciones del suministro.
Sin embargo, señala que la práctica paralización de los flujos de GNL a través del estrecho de Ormuz, en el contexto del actual conflicto en Oriente Medio, ha reducido en más de 60.000 millones de metros cúbicos (bcm) las cargas de gas procedentes de Catar y Emiratos Árabes Unidos entre marzo y octubre de este año.
La interrupción ha llevado los precios del gas en Asia y Europa a sus niveles más elevados desde la crisis de suministro de 2022-2023, señaló la AIE, con sede en París.
El organismo prevé que la oferta mundial de GNL disminuya un 3 % en 2026, equivalente a casi 20 bcm. Por su parte, la demanda global de gas caería alrededor de un 1,5 %, o cerca de 65 bcm, debido a la destrucción de demanda en Oriente Medio, el menor consumo industrial en Europa y la sustitución del gas por carbón en el sector eléctrico de numerosos países asiáticos.
En la Unión Europea, los depósitos de almacenamiento afrontan el invierno con sus menores niveles de reservas desde 2013, lo que aumenta la dependencia del suministro mundial de GNL para cubrir los picos de demanda estacional.
Esta situación, alerta la AIE, podría dejar a la región especialmente expuesta si el próximo invierno resulta más frío de lo previsto o se producen averías técnicas u otras interrupciones del suministro.
Además, los bajos niveles de almacenamiento en Europa, junto con la limitada capacidad de almacenamiento de los países importadores de GNL de Asia y Sudamérica, podrían intensificar la competencia por los cargamentos disponibles en los próximos meses y ejercer una presión alcista sobre los precios al contado, especialmente durante los periodos de mayor consumo.
Europa podría necesitar asimismo incrementar sustancialmente las compras de gas durante el verano de 2027 para reponer sus reservas de cara al siguiente invierno, lo que prolongaría las tensiones en el mercado mundial durante buena parte del próximo año, incide el organismo.
El informe subraya además la importancia de reforzar la cooperación internacional en materia de seguridad del suministro, pese a la creciente flexibilidad de los mercados mundiales.
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