La muerte de Jesús de Miguel: ¿puede un golpe en el pecho producir un paro cardíaco?
Jesús de Miguel era el futbolista que murió en España tras recibir un golpe en el pecho durante un partido. El delantero tenía 30 años y un extenso recorrido por el ascenso español.
El club Tenerife había anunciado esta madrugada que su jugador había sufrido un empeoramiento neurológico tras ser internado de urgencia el lunes en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, después de un escalofriante choque contra el arquero del Andorra, Jesús Owono, que le provocó un paro cardiorrespiratorio. Puntualmente, fue un rodillazo. El futbolista falleció este martes.
¿Puede un golpe producir un paro cardíaco? A la espera de la confirmación oficial mediante la autopsia, los especialistas consultados por Clarín hablan de dos hipótesis. Un golpe seco que justo se da en un momento clave del ritmo cardíaco, o un corazón previamente enfermo.
“En 36 años de experiencia nunca vimos algo así”, afirma el cardiólogo Fernando Botto, jefe de Investigación Clínica en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA). Más allá de definir la situación como una “trágica rareza”, habla de la primera causa que podría derivar en esta fatalidad.
“El golpe puede caer en un momento del latido particular, del ritmo cardíaco, que genere una arritmia y lleve a la fibrilación ventricular, que es muy peligrosa”, marca Botto. Eso es posible en un corazón totalmente sano.
También podría pasar por un impacto así, pero en un corazón enfermo. “Si el jugador tuviese una miocardiopatía hipertrófica, o displasia arritmogénica del ventrículo derecho, que normalmente son las causas bastante comunes de muerte durante un deporte”, apunta.
La primera hipótesis, entonces, es la contusión miocárdica, que puede llevar a una arritmia, seguida de paro cardíaco por fibrilación ventricular.
“Otra causa, más improbable y fácilmente detectable en la autopsia, puede ser que por el golpe haya una rotura de la arteria descendente anterior, que es la coronaria que va por adelante, que se puede tapar por un infarto. Entonces, ahí sería un infarto seguido de paro cardíaco”, marca el especialista.
La clave, según el cardiólogo, es si hubo o no un desfibrilador para asistir al arquero. “Tanto el RCP (mecánico) como el choque eléctrico deberían ser muy rápido. Si se hace a los 4 o 5 minutos del choque, hay altas chances de sacarlo adelante. Si llegás tarde al RCP o al desfibrilador, va a quedar muy afectado porque no llegó oxígeno al cerebro. Se genera una hipoxia”.
El choque entre los jugadores obligó a suspender definitivamente el encuentro en el minuto 108. Jesús de Miguel se retorció de dolor antes de quedar inmóvil en el césped. Los médicos lo atendieron en la cancha y lo trasladaron de inmediato en ambulancia hacia el hospital, donde llegó con vida, porque lograron recuperar su pulso con maniobras de reanimación.
La Policía Nacional inició una causa por el posible delito de homicidio imprudente leve tras la muerte del jugador del Tenerife. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias explicó que toda muerte sin causa natural, lo que se conoce como muerte judicial —ya sea por accidente o por otros motivos—, obliga a abrir de oficio una investigación judicial. Y este es el caso.
No hay precedentes en España de un procesamiento a un jugador por un choque fortuito en un deporte de contacto como es el fútbol.
Quién era Jesús de Miguel
Jesús de Miguel llegó en julio de 2025 a Tenerife. Con la camiseta del club de las islas Canarias intentaba escalar hacia la máxima categoría del fútbol de ese país.
El delantero, nacido en Madrid, se formó en las divisiones menores del CDE Lugo Fuenlabrada y en la temporada 2015-2016 llegó al club Leganés, donde comenzó a competir en la tercera división.
Su carrera, después de dos temporadas, continuó en el Club de Fútbol Internacional de Madrid, donde convirtió nueve goles en más de 30 partidos y fue, según medios españoles, una pieza importante para lograr el ascenso a la segunda división B.
Después de concretar ese objetivo, De Miguel se marchó al CF Fuenlabrada, de esa misma categoría, pero después de disputar solo una ronda fue cedido a Unión Adarve.
En la temporada 2019-20 vistió la camiseta de CDA Navalcarnero y más tarde llegó a la primera división tras firmar con Unionistas CF.
En 2023 llegó a Castellón en la Primera División RFEF, donde hizo su debut como profesional. Allí jugó durante tres temporadas, entre 2023 y 2025, en las que disputó 88 partidos y fue partícipe del ascenso en la primera temporada.
"Su compromiso y su manera de entender el fútbol dejaron huella en el vestuario y en la afición, que siempre lo recordará como uno de los suyos", publicaron en las redes de ese club tras la confirmación de su muerte.
AS
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