Drew Barrymore: de niña estrella de Hollywood a una de las conductoras más queridas de la televisión
Saltó a la fama con E.T., el extraterrestre, conquistó el cine con comedias románticas y ahora triunfa con su propio programa. Así cambió Drew Barrymore a lo largo de cuatro décadas

Saltó a la fama con E.T., el extraterrestre, conquistó el cine con comedias románticas y ahora triunfa con su propio programa. Así cambió Drew Barrymore a lo largo de cuatro décadas

Drew Barrymore tenía apenas siete años cuando cautivó al público como Gertie en E.T., el extraterrestre. Desde entonces, su vida transcurrió entre los rodajes, la fama internacional, los desafíos personales y una carrera que logró reinventarse en distintas etapas. La actriz que creció frente a las cámaras se convirtió en protagonista de comedias románticas, productora de Hollywood y conductora de televisión. En 2026, a sus 51 años, continúa al frente de The Drew Barrymore Show, un espacio en el que combina entrevistas con celebridades, conversaciones personales y contenidos de estilo de vida.
1. Drew Barrymore conquistó Hollywood cuando era apenas una niña

Drew Blythe Barrymore nació el 22 de febrero de 1975 en Culver City, California, en el seno de una familia vinculada históricamente con la actuación. Su debut artístico ocurrió durante sus primeros años de vida, pero fue su participación en E.T., el extraterrestre, estrenada en 1982, la que la convirtió en una figura reconocida internacionalmente.
Dirigida por Steven Spielberg, la película presentó a Barrymore como Gertie, la hermana menor de Elliott, el niño que entabla una amistad con un extraterrestre. Su espontaneidad y sus expresiones naturales conquistaron al público y ayudaron a convertir la cinta en uno de los grandes éxitos cinematográficos de la década.
Después de aquel comienzo, la actriz participó en películas como Firestarter (1984) y Cat's Eye (1985). Su presencia en la pantalla creció rápidamente y comenzó a formar parte de la cultura popular de los años ochenta.
Sin embargo, alcanzar la fama a una edad tan temprana también implicó crecer bajo una intensa exposición pública. Su historia demostraría que convertirse en una estrella infantil no garantiza una transición sencilla hacia la vida adulta.
2. Una adolescencia difícil que marcó su historia personal

Mientras su carrera avanzaba, Barrymore atravesó dificultades personales durante su adolescencia. La exposición temprana al ambiente de Hollywood, los problemas familiares y el consumo de sustancias fueron algunos de los desafíos que enfrentó públicamente.
Durante esa etapa recibió tratamiento para atender sus problemas de consumo y posteriormente habló sobre sus experiencias en su autobiografía Little Girl Lost, publicada en 1990. Su historia se convirtió en una parte importante de su trayectoria, aunque no define por completo la carrera que desarrollaría después.
Con el tiempo, Barrymore reconstruyó su vida y buscó recuperar el control de sus decisiones personales y profesionales. Su regreso no ocurrió de un día para otro: necesitó encontrar proyectos que le permitieran dejar atrás la imagen de niña prodigio y demostrar que podía asumir personajes más complejos.
Esta etapa también ayuda a entender por qué, años después, la actriz comenzó a hablar abiertamente sobre la importancia de la estabilidad emocional, el bienestar personal y las dificultades de crecer frente al público.
3. Dejó atrás los papeles infantiles y conquistó el cine de los años noventa

Durante los años noventa, Drew Barrymore comenzó a construir una nueva imagen en Hollywood. Participó en producciones como Poison Ivy (1992), Boys on the Side (1995) y Scream (1996), con las que se alejó de los personajes infantiles que habían marcado sus comienzos.
Su carrera encontró otro rumbo con The Wedding Singer (1998), comedia romántica en la que compartió pantalla con Adam Sandler. La química entre ambos intérpretes ayudó a consolidar una fórmula que volverían a explorar en otros proyectos.
En 1999 protagonizó Never Been Kissed, donde interpretó a una periodista que regresa a la escuela como parte de una investigación. La película conectó con el público gracias a su mezcla de humor, romance y situaciones relacionadas con la adolescencia.
Barrymore había conseguido algo importante: demostrar que podía evolucionar junto con el público que la conoció de niña. Su nombre comenzó a asociarse con comedias románticas y personajes cercanos, una faceta que se convertiría en una de las más reconocidas de su carrera.
4. Fundó su propia productora y se convirtió en una empresaria de Hollywood

En 1995, Drew Barrymore fundó Flower Films junto con Nancy Juvonen. La creación de esta compañía representó un paso importante porque le permitió participar en el desarrollo y la producción de proyectos, además de trabajar como actriz.
Uno de los grandes éxitos de la empresa fue Los ángeles de Charlie (2000), película en la que Barrymore compartió protagonismo con Cameron Diaz y Lucy Liu. La producción combinó acción, comedia y una estética que conectó con el público de principios del siglo XXI.
Flower Films también participó en títulos como Donnie Darko (2001), 50 First Dates (2004), Music and Lyrics (2007) y Whip It (2009). Esta última marcó otro momento importante, pues Barrymore también se desempeñó como directora.
Su evolución profesional no se limitó a aparecer frente a las cámaras. Con el tiempo, desarrolló proyectos empresariales vinculados con la belleza, el hogar y el estilo de vida, ampliando su actividad más allá del cine.
En 2009 recibió un Globo de Oro y un premio del Sindicato de Actores por su interpretación de Edith Bouvier Beale en la producción televisiva Grey Gardens. El reconocimiento confirmó su capacidad para abordar papeles dramáticos después de años de protagonizar comedias.
5. Así cambió su imagen: de estrella juvenil a una mujer con estilo propio

La transformación de Drew Barrymore también puede observarse en su imagen pública. Durante su infancia era conocida por su cabello rubio, sus expresiones espontáneas y una apariencia asociada con la inocencia de sus primeros personajes.
En los años noventa experimentó con estilos más atrevidos, cortes de cabello diferentes y maquillajes que acompañaron sus papeles en películas de tono más adulto. Posteriormente, durante su etapa de comedias románticas, desarrolló una imagen más cercana y relajada que conectaba con sus personajes.
En sus apariciones recientes suele combinar prendas elegantes con un estilo informal. También ha compartido su interés por la belleza y el cuidado personal mediante su marca Flower Beauty, lanzada en 2013.
A sus 51 años, Barrymore no mantiene una única imagen como sello personal. Su estilo ha cambiado con las distintas etapas de su vida, desde la actriz infantil hasta la empresaria y conductora que conversa con invitados frente a las cámaras.
Más allá de la apariencia, su evolución refleja una carrera en la que ha podido modificar sus intereses y asumir responsabilidades diferentes dentro de la industria del entretenimiento.
6. The Drew Barrymore Show: el giro que la llevó a la televisión diaria

En septiembre de 2020, Drew Barrymore estrenó The Drew Barrymore Show, un programa de entrevistas que le permitió desarrollar una nueva faceta profesional. El espacio combina conversaciones con actores, músicos y otras figuras públicas, además de segmentos sobre bienestar, relaciones personales, gastronomía y estilo de vida.
Su manera de conducir se caracteriza por una actitud cercana y expresiva. En lugar de limitarse a promocionar películas o series, Barrymore suele abrir conversaciones sobre experiencias personales, cambios de vida y situaciones cotidianas que conectan con la audiencia.
En 2025 recibió el premio Daytime Emmy a mejor conductora de un programa de entrevistas diurno, un reconocimiento que reforzó su transición desde el cine hacia la televisión.
El programa comenzó su séptima temporada el 14 de septiembre de 2026. Esta nueva etapa amplió sus formatos de entrevistas y las actividades fuera del estudio, mientras Barrymore continuó como conductora y productora ejecutiva.
Su trabajo diario frente a las cámaras demuestra que ha conseguido construir una identidad profesional independiente de sus papeles cinematográficos más famosos.
7. Drew Barrymore en 2026: actriz, conductora y madre de dos hijas

En la actualidad, Drew Barrymore combina su actividad televisiva con proyectos empresariales y su vida familiar. Es madre de dos hijas, Olive y Frankie, nacidas durante su matrimonio con el consultor artístico Will Kopelman, de quien se separó en 2016.
La actriz ha hablado en su programa sobre los retos de la maternidad, la organización de la vida cotidiana y el esfuerzo de equilibrar el trabajo con el tiempo en familia. Aunque comparte algunas experiencias personales con su audiencia, también procura mantener determinados aspectos de la vida de sus hijas fuera de la exposición pública.
Su historia profesional es poco común: pasó de ser una de las niñas más famosas del cine a protagonizar películas exitosas, fundar una productora y convertirse en una figura habitual de la televisión estadounidense.
En 2026, Barrymore continúa al frente de su programa y mantiene una presencia activa en el entretenimiento. Su evolución demuestra que una carrera puede transformarse varias veces sin perder el vínculo con el público que la acompañó desde sus primeros años.
De la pequeña Gertie de E.T., el extraterrestre a la conductora que recibe a celebridades en su propio estudio, Drew Barrymore ha construido una trayectoria marcada por la reinvención. Su historia no es solamente la de una actriz que creció frente a las cámaras, sino la de una profesional que encontró nuevas formas de mantenerse vigente durante más de cuatro décadas.
Ciria Alarcón es periodista digital y redactora de staff en El Debate (www.debate.com.mx), especialista en la cobertura estratégica de la industria del espectáculo, tendencias web y plataformas de streaming en español. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), cuenta con más de cuatro años de trayectoria en la producción multicanal de contenidos, integrando narrativa escrita, locución e ingeniería de imagen digital para audiencias masivas. Su labor en el flujo informativo de El Debate destaca por la cobertura de grandes formatos televisivos y reality shows de alta audiencia como La Casa de los Famosos, Mansión VIP y La Granja, así como el análisis de marketing de entretenimiento. Aplicando un estricto protocolo de rigor técnico, su metodología prioriza la verificación cruzada, el contraste directo con comunicados e instancias oficiales de productoras y la eliminación del rumor infundado. Desde la plataforma editorial de El Debate en Sinaloa —con proyección estratégica en Culiacán, Mazatlán, Los Mochis, y alcance nacional—, Ciria Alarcón aporta una visión crítica, ética y rigurosa al periodismo de entretenimiento. Su compromiso profesional radica en transformar la coyuntura de la cultura popular y el ecosistema digital en información veraz, contextualizada y de alto valor para los lectores de México y América Latina.
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