Trump confía en que a los republicanos les irá "mejor de lo esperado" en las elecciones
"Creo que los resultados van a ser mejores de lo que piensas", dijo Trump a un presentador de la cadena Fox News, en una entrevista telefónica en la que pidió el voto de los estadounidenses y repitió sus ataques contra los demócratas, a los que ha acusado de "yihadistas" y "radicales".
Los sondeos estiman una victoria de los demócratas, que tienen un 84 % de probabilidades de hacerse con el control de la Cámara de Representantes y un 65 % de recuperar la mayoría en el Senado, según el modelo de pronósticos de Decision Desk HQ.
El mandatario insistió en el éxito de sus más de 20 mítines en varios estados, la mayoría considerados bastiones republicanos y donde las encuestas muestran cómo la oposición ha ganado terreno en unos comicios en los que, según las encuestas, la aprobación de Trump ronda mínimos, con la inflación en el 3,7 % y el alza del combustible por la guerra con Irán como factores de descontento.
"Hice una gira de 30 días y quiero decirte que esos estadios estaban llenos. Tuvimos, tuvimos tanta gente como nunca se había visto. Creo que esas concentraciones tuvieron un gran efecto. Creo que tendrán un gran efecto esta noche. El entusiasmo y el amor por nuestro país son tremendos", indicó.
Trump aseguró que EE.UU. "está en su mejor momento", frente a una Europa que, según reiteró, "se está desmoronando".
"Tenemos el país más respetado del mundo y tenemos que mantenerlo así. Por eso no podemos permitir que los lunáticos de la izquierda radical tomen el poder", dijo en referencia a los candidatos demócratas, a quienes los sondeos dan ventajas en carreras clave por el control del Senado y la Cámara de Representantes.
El presidente confirmó que seguirá la jornada electoral desde la Casa Blanca. Desde primera hora, ha estado muy activo en su red Truth Social, donde ha publicado llamados a votar por los aspirantes republicanos en estados como Alaska, Iowa, Kansas y Míchigan, que podrían decidir la mayoría en la Cámara Alta.
A diferencia de otros países, en Estados Unidos no hay veda electoral y los candidatos continúan haciendo campaña hasta que cierren las urnas. Varios de ellos han celebrado eventos este martes en un último intento de movilizar a los electores, que decidirán el rumbo político del país durante los próximos dos años.
Trump dijo a fines de octubre que aceptará el resultado de las elecciones si estas son "limpias" y agregó que "encontraría la manera" de trabajar con su oposición, aunque este lunes afirmó que vetaría los proyectos de ley que no se alineen con su agenda.
El republicano ha expresado dudas sobre la seguridad del sistema electoral en el país, a pesar de que expertos y autoridades electorales insisten en su fiabilidad.
Su Administración desplegó unos 1.000 observadores por primera vez en la historia de los comicios estadounidenses, en lo que el Departamento de Justicia califica como "el mayor operativo de observación electoral de su historia".
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