Cataratas después de los 60: la nueva lente que busca mejorar la visión de cerca, lejos y a media distancia
Para muchas personas, cumplir años también significa comenzar a notar pequeños cambios en la manera de mirar el mundo. Leer el menú de un restaurante, distinguir los escalones al caminar, reconocer un rostro a cierta distancia o conducir cuando cae la noche pueden convertirse en actividades que requieren más esfuerzo que antes. A veces basta con actualizar la graduación de los anteojos; en otros casos, detrás de esa dificultad existe una afección que necesita atención especializada, como las cataratas.
Recuperar la claridad visual no es solamente una cuestión de distinguir letras pequeñas. Para los adultos mayores, ver mejor también puede significar conservar independencia, realizar actividades cotidianas con mayor seguridad y mantener una participación activa en la vida familiar y social. Por eso, los avances en las tecnologías para corregir problemas de visión buscan responder a necesidades que van más allá de alcanzar una buena agudeza visual en una revisión médica.
En este contexto, Johnson & Johnson anunció la llegada al mercado mexicano de dos innovaciones: la lente intraocular TECNIS PureSee, destinada a pacientes adultos que se someten a cirugía de cataratas, y la línea de lentes de contacto ACUVUE OASYS MAX 1-DAY, desarrollada para personas con errores refractivos, como miopía e hipermetropía.
Ambas soluciones fueron presentadas durante FACOFest 2026, celebrado del 14 al 17 de octubre en Querétaro, aunque responden a necesidades diferentes. Mientras la primera busca ampliar las opciones disponibles para recuperar la visión después de una cirugía de cataratas, la segunda está orientada a la corrección visual mediante lentes de contacto de uso diario.
TECNIS PureSee: una alternativa para recuperar la visión después de las cataratas
Las cataratas aparecen cuando el cristalino, la estructura transparente del ojo que permite enfocar las imágenes, pierde claridad. Esta alteración puede provocar visión borrosa, menor percepción de los colores, sensibilidad a la luz y dificultades para realizar actividades que antes eran sencillas.
Cuando la afección interfiere de manera importante con la vida diaria, el tratamiento suele consistir en una cirugía para retirar el cristalino opaco y sustituirlo por una lente intraocular. La elección de esta última es relevante porque influye en las distancias a las que el paciente podrá enfocar después de la intervención y en la posible necesidad de utilizar anteojos.
La evolución de estas tecnologías ha sido gradual. De acuerdo con la presentación de la compañía, el primer implante de una lente intraocular se realizó en 1949; posteriormente, durante las décadas siguientes, se extendió su utilización y aparecieron modelos multifocales que permitieron ampliar las posibilidades de enfoque.
Sin embargo, las primeras alternativas multifocales presentaban limitaciones. Algunas ofrecían una visión intermedia insuficiente, podían disminuir el contraste o generar fenómenos visuales, como halos alrededor de las luces y deslumbramientos. Estas experiencias resultan especialmente relevantes para quienes necesitan reconocer objetos en ambientes poco iluminados o conducir durante la noche.
Ante estos desafíos, Johnson & Johnson presentó TECNIS PureSee, una lente intraocular de profundidad de foco extendida, conocida como EDOF por sus siglas en inglés. Está indicada para pacientes adultos que se someten a cirugía de cataratas, incluidas personas con presbicia, una condición asociada con la edad que dificulta enfocar objetos cercanos.
Desarrollada sobre la plataforma TECNIS, esta tecnología combina un diseño óptico avanzado con un material patentado. Según la información proporcionada por la empresa, busca ofrecer una buena visión de lejos y a distancia intermedia, además de una visión funcional de cerca, con el propósito de reducir la dependencia de los anteojos después de la cirugía.
La visión intermedia tiene una importancia particular en la vida cotidiana. Es la que se utiliza, por ejemplo, para consultar una tableta, mirar una pantalla de computadora, preparar alimentos siguiendo una receta o revisar objetos colocados sobre una mesa. Para una persona mayor que desea conservar sus rutinas sin tener que cambiar constantemente de gafas, contar con una visión funcional a distintas distancias puede representar una diferencia significativa.
No obstante, la posibilidad de prescindir de los anteojos depende de las características visuales de cada persona y de las actividades que realiza. Una lente intraocular no garantiza que todos los pacientes dejen de necesitarla por completo.
Edson Chaccur destaca la calidad visual y el contraste
Uno de los aspectos centrales de TECNIS PureSee es su desempeño en la sensibilidad al contraste, una capacidad que permite distinguir un objeto de su fondo cuando existen diferencias sutiles de iluminación o tonalidad.
Esta función es importante para situaciones tan habituales como reconocer un escalón, distinguir una figura en una habitación con poca luz o identificar objetos cuando el contraste entre ellos y el entorno es reducido.
Edson Chaccur, gerente general de Surgical Vision de MedTech, Johnson & Johnson en México, en entrevista con MILENIO destacó que el lanzamiento amplía las alternativas disponibles para los especialistas que realizan cirugía de cataratas.
“Con el lente intraocular TECNIS PureSee, ampliamos las opciones de lentes disponibles para los cirujanos en México. En muchos casos, la cirugía de catarata es una oportunidad para recuperar la visión”, afirmó.
El directivo también señaló que la tecnología busca ofrecer un desempeño visual de calidad y citó los resultados de estudios clínicos en los que el 97 por ciento de los pacientes informó no experimentar alteraciones visuales muy molestas, como halos y deslumbramiento.
La compañía sostiene que TECNIS PureSee mantiene una sensibilidad al contraste comparable con la de una lente intraocular monofocal asférica, considerada un referente de calidad visual. En sus notas técnicas también señala que la evaluación clínica encontró diferencias no clínicamente significativas frente a los controles monofocales asféricos en distintos tamaños de pupila.
Estos resultados son relevantes para los pacientes que temen que una mayor independencia de las gafas implique aceptar una visión de menor calidad. La presentación de la tecnología plantea precisamente el objetivo de combinar ambas necesidades: ampliar el rango de enfoque sin sacrificar de manera importante la percepción del contraste.
Durante la exposición técnica sobre la lente, esta aspiración se resumió en una frase:
“Ahora puedes elegir independencia de gafas y a la vez tener calidad visual”.
La presentación también repasó las dificultades que podían acompañar a algunas generaciones anteriores de lentes multifocales y destacó la búsqueda de un rendimiento más estable ante distintos tamaños de pupila y condiciones de iluminación.
Sin embargo, los resultados individuales pueden variar. La decisión de utilizar una lente de profundidad de foco extendida debe tomarse con el oftalmólogo, quien valorará el estado general del ojo, las expectativas del paciente y las características de su visión.
¿Podría ayudar a conservar la autonomía en la edad adulta?
Para las personas mayores, las dificultades visuales pueden repercutir en tareas que forman parte de su independencia: leer indicaciones, reconocer obstáculos, desplazarse por la casa o realizar actividades fuera de ella.
Por eso, hablar de calidad visual también implica considerar cómo se desenvuelve una persona en su entorno. Una visión funcional puede facilitar la realización de ciertas tareas, aunque no elimina por sí sola todos los riesgos asociados con el envejecimiento.
Durante la presentación de TECNIS PureSee se destacó que una menor dependencia de las gafas podría favorecer la autonomía, especialmente en pacientes que encuentran incómodo buscarlas cada vez que necesitan enfocar a otra distancia. También se mencionó la posible relación entre la función visual y la prevención de caídas y fracturas.
En la presentación se señaló, además, que existen estudios multicéntricos realizados en Europa y Asia-Pacífico con cientos de pacientes.
Para el paciente, la recomendación sigue siendo conversar con el cirujano sobre los beneficios esperados, las limitaciones de cada alternativa y la posibilidad de necesitar anteojos para determinadas actividades.
ACUVUE OASYS MAX 1-DAY: lentes de contacto para las rutinas actuales
El segundo lanzamiento presentado por Johnson & Johnson corresponde a ACUVUE OASYS MAX 1-DAY, una línea de lentes de contacto desechables de uso diario dirigida a personas con miopía e hipermetropía.
A diferencia de TECNIS PureSee, que se implanta durante una cirugía, estos lentes de contacto corrigen errores refractivos sin sustituir el cristalino ni tratar las cataratas. Su propósito es ofrecer claridad visual y comodidad durante el tiempo de uso, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
La compañía destaca dos tecnologías incorporadas en este producto: TearStable Technology y el filtro OptiBlue.
La primera está diseñada para ayudar a mantener la hidratación del lente durante el día. Esto busca favorecer la comodidad y contribuir al cuidado de la superficie ocular, aspectos que pueden cobrar importancia para quienes sienten sequedad o molestias al utilizar lentes de contacto.
Por su parte, el filtro OptiBlue bloquea hasta el 60 por ciento de la luz azul-violeta. El fabricante señala que esta tecnología ayuda a reducir la dispersión de la luz y favorece la claridad y nitidez visual bajo iluminación artificial y en condiciones exigentes, como la conducción nocturna. El producto también ofrece protección ultravioleta.
El comunicado sitúa esta innovación en un contexto en el que el uso de dispositivos electrónicos forma parte de las actividades cotidianas. Alfredo Moreno, gerente general de Vision Care de MedTech, Johnson & Johnson en México, señaló que los adultos han pasado, en promedio, más de 13 horas al día frente a dispositivos electrónicos en los últimos años, según la referencia citada por la compañía.
“Con ACUVUE OASYS MAX 1-DAY, damos un paso importante en la evolución de los lentes de contacto al responder directamente a las necesidades actuales de los consumidores”, expresó Moreno.
Aunque la tecnología está pensada para responder a rutinas que incluyen una exposición prolongada a pantallas, es importante no confundir sus características con un tratamiento para enfermedades oculares. El producto no sustituye la atención médica ni corrige las cataratas, el glaucoma u otras afecciones que requieren diagnóstico y seguimiento.
En el caso de los adultos mayores, tampoco debe asumirse que los lentes de contacto son adecuados para todas las personas. La tolerancia, la producción de lágrimas, la destreza para colocarlos y retirarlos y el estado de la superficie ocular son factores que deben revisarse con un profesional de la salud visual.
Innovación y atención visual a lo largo de la vida
La llegada de estas tecnologías a México ocurre en un contexto de importantes necesidades de salud visual. De acuerdo con las cifras citadas por Johnson & Johnson a partir de la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 2 mil 200 millones de personas viven con algún tipo de deficiencia visual en el mundo. Una proporción significativa de estos casos podría prevenirse o tratarse.
La catarata continúa entre las principales causas de ceguera prevenible y afecta a unos 94 millones de personas, según la misma referencia. Los errores refractivos, por su parte, afectan a aproximadamente 88.4 millones de personas.
Estas cifras recuerdan que los problemas de visión no deben considerarse una consecuencia inevitable de la edad. La revisión periódica con un oftalmólogo u optometrista permite identificar cambios, actualizar la corrección visual y detectar enfermedades que pueden avanzar sin síntomas evidentes durante sus primeras etapas.
La presentación de TECNIS PureSee y ACUVUE OASYS MAX 1-DAY durante FACOFest 2026 también forma parte de los esfuerzos de la compañía por acercar sus tecnologías a los profesionales de la salud visual. Juan Pablo Quel, gerente general de Vision de MedTech para América Latina, señaló que la empresa busca ampliar el acceso a innovaciones y mantener su compromiso con la capacitación de especialistas y el intercambio científico.
Para quienes comienzan a notar que leer, conducir o reconocer detalles exige un esfuerzo mayor, la principal lección es no resignarse a convivir con una visión deficiente. Existen distintas alternativas para atender problemas visuales, pero ninguna tecnología es universal ni reemplaza una valoración individual.
En caso de cataratas, el oftalmólogo puede explicar cuándo conviene operar y qué tipo de lente intraocular se adapta mejor a las necesidades y expectativas del paciente. Para quienes utilizan lentes de contacto, la evaluación profesional ayuda a determinar qué material, graduación y modalidad de uso resultan adecuados.
La meta no consiste únicamente en ver las letras más pequeñas en una prueba, sino en mantener la capacidad de disfrutar una conversación, leer un libro, reconocer a los seres queridos y participar con confianza en las actividades cotidianas.
Ahora, los avances presentados por Johnson & Johnson buscan ampliar las posibilidades para conseguirlo. El siguiente paso, para cada paciente, es convertir esa innovación en una decisión informada, acompañada por un especialista y basada en las necesidades reales de sus ojos.
CHZ
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