Velocidades máximas en auto: de qué dependen y por qué son diferentes según cada caso
El exceso de velocidad es una de las principales causas de accidentes de tránsito a nivel mundial. Un problema que, evidentemente, es difícil de resolver a pesar de los esfuerzos de las autoridades.
Alguien podrá decir ¿Qué tan complicado puede ser si alcanza con instalar un cartel que indiqué cual es la velocidad máxima a la que se puede circular?, y tendrá razón, pero está claro que esa medida, e incluso las multas (que en CABA, por ejemplo, pueden alcanzar los 4.000.000 de pesos), no son suficientes.
La pobre educación vial de la población, la desidia de muchos conductores, la falta de respeto por las normas y la escasa, nula o mala intervención de las autoridades son las razones por las que para muchos automovilistas esas señales "reglamentarias" o "prescriptivas" (tal el nombre técnico) no son más que una decoración en el camino.
Carteles conocidos
Velocidad maxima en autopistas Autopista Buenas Aires-La Plata
Foto. Efectivamente, este tipo de carteles, cuyo diseño es circular con perímetro rojo y fondo blanco, tienen como función limitar el comportamiento de los conductores y pueden ser de prohibición, de restricción o de prioridad.
Las que se ocupan de la velocidad son de prohibición (la clásica de velocidad máxima es la R15; también hay una que limita la velocidad mínima, en este caso con fondo azul, la R16), es decir que prohíben circular a mayor velocidad que la indicada como máxima o por debajo de la mínima que indica la señal correspondiente.
Sin embargo, a pesar de la clarísima indicación de esa señalización muchas veces hay espacio para la confusión: por ejemplo, caminos en los que esos límites se han modificado, ya sea porque el tendido asfáltico fue rediseñado o porque las autoridades de Tránsito que tienen injerencia en ese camino decidieron la variación, pueden generar información contradictoria.
Y del mismo modo hay autopistas y avenidas en las que las velocidades máximas cambian con cierta esquizofrenia.
¿Qué velocidades indica la ley de tránsito?
Es lógico preguntarse por qué existe esa variación de velocidad. Una parte de la respuesta aparece en la Ley Nacional de Tránsito 24.449: el artículo 51 establece que en las zonas urbanas la velocidad máxima será de 40 km/h en calles y de 60 km/h en avenidas, y en vías con semaforización coordinada (y sólo para motocicletas y automóviles) será la coordinada por los semáforos.
En la zona rural las máximas serán de 110 km/h para motocicletas, automóviles y camionetas, de 90 km/h en el caso de microbuses, ómnibus y casas rodantes motorizadas; y de 80 km/h para camiones y automotores con casa rodante acoplada y para los transportes de sustancias peligrosas.
La máxima se reduce en proximidades de escuelas y clubes.La norma agrega que en semiautopistas (“un camino similar a la autopista pero con cruces a nivel con otra calle o ferrocarril”, según la definición establecida por la ley), serán “los mismos límites que en zona rural para los distintos tipos de vehículos, salvo el de 120 km/h para motocicletas y automóviles”., y
En las autopistas (“vía multicarril sin cruces a nivel con otra calle o ferrocarril, con calzadas separadas físicamente y con limitación de ingreso directo desde los predios frentistas lindantes”, tal como indica la norma) motocicletas y automóviles podrán llegar hasta 130 km/h, aunque para microbuses, ómnibus y casas rodantes motorizadas la máxima será de 100 km/h.
La Ley establece, además, límites máximos especiales: 30 km/h en las encrucijadas urbanas sin semáforo, 20 km/h en los pasos a nivel sin barrera ni semáforos, la misma velocidad en proximidad de establecimientos escolares, deportivos y de gran afluencia de personas, y 60 km/h en rutas que atraviesen zonas urbanas, salvo señalización en contrario.
Estos datos son simples y claros, pero en la práctica la cosa se complica porque no todo el mundo puede reconocer con total claridad de qué camino se trata.
Por ejemplo, la General Paz, ¿es una avenida, una semiautopista o una autopista? Claro que es en vano plantear esta duda, ya que la señalización se encarga de recordarnos cuál es la velocidad que debemos respetar, pero ¿son acaso las que leemos todos los días en esos caminos las velocidades máximas que realmente corresponden?
Velocidades máximas: “Un tema opinable”
En algunas avenidas la máxima llega a 70 km/h.Para el ingeniero Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), “El de las velocidades máximas es un tema opinable. Hoy hay dos grandes tendencias a nivel mundial: una, impulsada por España y Francia que apunta a reducirlas a 100/110 km/h, y otra por iniciativa de Austria y Bélgica que pretende incrementarla hasta 140 km/h".
Esta última opción encuentra su fundamento porque \"aseguran que bajar la velocidad en las autopistas es contraproducente ya que podría generar somnolencia, sopor o aburrimiento, situaciones que terminan ocasionando más siniestros. Hay mucho estudio sobre este tema, muchas teorías, por lo que creo que es una cuestión más filosófica que técnica\".
Como sabemos la Argentina no siempre anda por la misma senda que transita el mundo. Cuando buscamos explicaciones que justifiquen las diferentes velocidades máximas que aparecen en caminos de central importancia en nuestro país encontramos argumentos de todo tipo.
Si analizamos, por ejemplo, el trazado conformado por las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, vemos carteles con distintas velocidades máximas: los hay de 60 km/h, 80 km/h y 100 km/h, y hasta alguno de 40 km/h.
“¿Por qué las diferencias? -se pregunta Pons- ¿Por qué siendo una autopista no tiene máxima 130? En primer lugar, porque es una autopista en altura y no tiene contenciones laterales suficientes. Los límites de velocidad actuales se deben a que, en caso del desvío de un vehículo no había nada que soporte la caída si se da un golpe a gran velocidad. De hecho, si hoy un camión le pega a la protección a 80 km/h tampoco será contenido".
"La velocidad se redujo para bajar la siniestralidad en moto -prosigue el especialista-, ya que los accidentes habían aumentado un 60% y un 80% la mortalidad. El problema de la caída de los motociclistas no es la caída en sí misma, sino el atropello posterior. Algo parecido ocurre con un puente: como no hay banquina reducen la velocidad porque en un imprevisto no hay otra opción más que frenar".
Pero para Pons hay otro problema en esa autopista: "Actualmente en la zona donde antes estaban las cabinas de peaje todavía están las señales de `Máxima 40 km/h´, mientras que en el piso aparece la demarcación horizontal que dice que el límite a respetar es de 60 km/h: esos carteles de 40 no tendrían que estar y la reducción a 60 en ese tramo no es necesaria".
¿Es una avenida o una autopista?
El Acceso Oeste tuvo un cambio de velocidad máxima en uno de sus tramos.La General Paz también ofrece una variedad interesante de señales de velocidad... “Ese caso también es especial, -dice Pons-. En esta autopista (porque es eso en realidad) hay sectores en los que la velocidad máxima es de 80 km/h y otros en los que es de 100 km/h".
El especialista detalla que "algunos justifican el primero argumentando que en ese tramo la General Paz atraviesa el ejido urbano, pero es una afirmación que no tiene fundamento real sino más bien, político. No tiene ningún sentido porque, por ejemplo, la Panamericana, el Acceso Oeste o la Ricchieri también están en zonas urbanas y tienen velocidades máximas más altas".
También hace mención al Acceso Oeste, ya que "la reciente reducción de velocidad de 130 km/h a 110 km/h en el tramo entre la General Paz y el puente de Vergara impulsada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial y por la Agencia Provincial, no es realmente significativa porque justamente en ese tramo es donde menos siniestros había; la mayor cantidad de accidentes se da entre el kilómetro 18 y el 32 en donde la máxima ya era de 110”.
Es importante mencionar que las velocidades máximas consignadas en el inicio de este artículo son las establecidas por la Ley Nacional de Tránsito 24.449, pero eso no significa que sean las mismas en todo el territorio nacional.
La General Paz tiene distintas velocidades máxima en su traza.Dado que la Argentina es un país federal, cada provincia tiene la facultad de modificar aquella ley, por eso también varían, por ejemplo, los límites de alcoholemia (es 0 en varias provincias, pero de 0,5 gramos por litro de sangre en CABA), la obligatoriedad de realizar la VTV (en Entre Ríos no es obligatoria para automóviles radicados en la provincia) y los límites de velocidad: en CABA hay barrios (la Comuna 14) en cuyas calles la velocidad máxima es de 30 km/h.
Pero hay otro cartel que es muy importante y que si bien es utilizado regularly en Europa y los Estados Unidos, nunca lo vemos en nuestro país: el que anuncia el “fin de la restricción”.
“En una ruta cuya velocidad máxima es de 110 km/h, a medida que se acercan zonas urbanas, las velocidades se van reduciendo, restricción que se anuncia con las señales que indican 80 km/h, 60 km/h y 40 km/h. Luego, superada esa zona, la limitación termina y debe ser indicada con el cartel de Fin Restricción Velocidad (tiene una banda que lo cruza en diagonal) o uno que indique la nueva velocidad máxima\", comenta Pons.
"Como no hay cartel de restricción, y por lo general el de la nueva velocidad máxima está muy lejos, hay distritos que usan esa `zona gris´ para hacer multas. Pero las multas no son el peor de los problemas que la ausencia de ese cartel puede generar: en el caso de un siniestro puede representar serios inconvenientes en los procesos legales y en la intervención de los peritos.”, redondea el experto.
Pero hay otra mirada que, avanzando en el mismo sentido que las declaraciones de Pons, lo hace desde otro lugar, la educación. Matías González, abogado diplomado en Seguridad Vial del estudio jurídico MFG & Asociados, sintetiza: “El problema es que tenemos una ley de tránsito que pocos conocen, pero que todos utilizamos y que muchas veces la autoridad termina aplicando con criterios que al conductor le cuesta entender".
Para González, \"no se trata de estar a favor o en contra de bajar las velocidades, sino de saber por qué se bajan y si realmente eso contribuye a reducir los siniestros viales. Hoy tenemos herramientas tecnológicas, como la inteligencia artificial y los carteles inteligentes que podrían advertir sobre riesgos concretos y adecuar las velocidades a las condiciones reales de circulación.
Para el abogado, \"la modernización tiene que ser parte de la solución. El objetivo debe ser salvar vidas, no recaudar. Tenemos que pasar de un sistema que sanciona cuando la infracción ya se cometió a uno que utilice la tecnología para anticiparse al riesgo y evitar que el siniestro vial ocurra".
Por Walter Togneri
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