La UE califica de "preocupantes" los accidentes de tren en España y pide al Gobierno que acelere en la implantación del sistema EMRTS
Bruselas ha encendido las alarmas. La Comisión Europea ve "muy preocupantes" los dos accidentes de tren en España, en Adamuz y en Urda, y cree que la clave ahora pasa por la implantación rápida por parte del Gobierno del sistema de seguridad europeo ERTMS, con el objetivo de que el país se homologue a la situación de otros socios. El comisario de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, ha confirmado además que la Agencia Ferroviaria Europea prestará apoyo sobre el terreno en Urda.
"Llevamos dos años trabajando para conseguir que el sistema ferroviario sea más rápido, seguro y sencillo de utilizar. Por eso, dos accidentes en un mismo año no es algo que queramos ver. Y mucho menos cuando esos accidentes acaban en tragedias con pérdida de vidas humanas", expuso el comisario en rueda de prensa.
Por lo pronto, el sistema LZB se presenta como uno de los factores que han podido ser claves en el accidente ferroviario en Urda (Toledo). Se trata, en concreto, de un sistema alemán de protección y control automático de trenes que supervisa continuamente la velocidad del tren y le indica hasta dónde puede avanzar con seguridad y España es uno de los pocos países europeos que todavía lo conserva en su red ferroviaria pese a que tiene una antigüedad de más de 30 años, y el plan es ir sustituyéndolo.
De momento, en la UE solo Alemania y Austria cuentan con él en alguno de sus puntos, según datos de la Agencia Ferroviaria de la Unión, y Viena ya tiene un calendario claro para su reemplazo. Esos cambios también se esperan en España, pero los expertos del sector avisan que los retrasos en la modernización pueden generar problemas en la red. Es importante destacar, de hecho, que en el caso español Ouigo retrasó su entrada en el mercado porque tuvo que aplicar un sistema que pudiera traducir y gestionar la dinámica del LZB. Es más, Iryo -compañía de uno de los dos trenes que colisionaron en Urda- habría alertado de fallos en el sistema solo 20 días antes del accidente.
Además, en España se cuenta también con el ASFA, que se activa si el EMRTS o el LZB dejan de funcionar y que es un sistema analógico y de supervisión discontinua, un modo de circulación que lleva a que el factor humano sea el último garante de la seguridad. Esto, para algunos ingenieros, no es seguro, ni mucho menos a 200 kilómetros por hora.
Las autoridades comunitarias siguen de cerca lo sucedido. "La autoridad de investigación española ha solicitado a la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea que preste apoyo a dicha investigación. Por supuesto, la ERA proporcionará toda la asistencia técnica que sea necesaria", añadió al respecto Tzitzikostas.
"Es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre las causas de este accidente", ha avisado el comisario, quien ha apuntado que será la investigación la que "determinará los hechos"; esa investigación, además, matizó el dirigente griego que quedará en todo momento en manos de las autoridades nacionales.
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