Ana Botín, presidenta del Santander: “La Argentina ha hecho mucho progreso y esperamos que siga en esa dirección”
MADRID.- “En los últimos años la Argentina ha hecho mucho progreso y esperamos que siga en esa dirección”, afirmó hoy Ana Botín, presidenta ejecutiva del Grupo Santander, al exponer ante periodistas de América Latina en un encuentro que el banco español realiza todos los años en su ciudad financiera en las afueras de Madrid.
Luego de una introducción sobre la posición de la entidad en la región, donde en 2027 espera alcanzar el récord de 100.000 millones de euros en nuevo crédito otorgado, Botín respondió preguntas y fue ofreciendo su visión sobre la realidad de los distintos países.
“América Latina es fundamental para el Santander. Estamos en un mundo volátil, donde la incertidumbre es cada vez mayor, y Santander es menos volátil gracias a América Latina”, destacó la número uno de la entidad, que tiene 180 millones de clientes en todo el mundo (de los cuales 5 millones corresponden a la Argentina) y es el banco más grande de Europa.
Resaltó que la región tiene hoy una posición privilegiada dentro del panorama global, con recursos naturales, una industria diversificada y talento. “El reto es cómo convertir la fortaleza en más crecimiento”, afirmó, en línea con la consigna que sirvió de disparador para la conferencia internacional de banca realizada ayer también en la ciudad financiera de Boadilla del Norte, de la que participó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Al referirse a la Argentina, Botín afirmó que “la tendencia es claramente mejor y positiva. La consistencia de las políticas públicas es clave. Había muchos desequilibrios que arreglar y de la misma manera que me tocó a mí en el banco, los cambios tardan unos años en verse. Creo que es clave esa consistencia en las políticas macro, en la parte fiscal, conseguir que la inflación siga bajando y por supuesto, que el país crezca más”.
Y agregó: “Para mí la gran noticia es que la Argentina ya no depende solo de la industria del agro. Hoy tiene Vaca Muerta, con un millón de barriles diarios para 2027, eso es espectacular. Y va a ser más en los próximos años”.
Botín dijo que sigue siendo “muy optimista” sobre el potencial del país. “Siempre habrá altos y bajos, eso es inevitable, pero lo importante es volver a la mejora de las cifras, la tendencia. Esto es algo que hoy se ve en la Argentina”, señaló.

“¿Le preocupa que ese rumbo pueda cambiar luego de 2027?”, preguntó LA NACION. “Esto dependerá de la voluntad de los argentinos. Vamos a seguir [por el banco] con la política que hemos comentado de trabajar con todos los gobiernos. Evidentemente la consistencia en las políticas que se han puesto en marcha en los últimos años es muy importante. Los mercados tardan tiempo, no solo en la Argentina, en mostrar resultados, para dar un menor costo del crédito, más inversión, etcétera. Pero vuelvo a lo mismo, más allá de tener nuestra casa en orden, que es algo que aplica a todos los países y empresas, [lo importante] es tener una visión, una estrategia y luego ejecutarla. Y ahí es donde creo que en los últimos años la Argentina ha hecho mucho progreso y esperamos que siga en esa dirección”, respondió.
Respecto de la situación del crédito y el aumento de la mora en el mercado argentino, Botín resaltó que lo más importante es tener un “sistema financiero sólido, con altos niveles de capitalización, y la Argentina lo tiene”. Destacó el potencial de crecimiento del sector –donde los niveles de crédito en relación con el Producto Bruto Interno (PBI) no llegan al 15%, cuatro veces menos que en otros países de la región- y dijo que “no siempre es todo línea hacia arriba, en la Argentina y en todos los países”.
Ahí, volvió a hablar del crecimiento de Vaca Muerta, donde “somos uno de los dos asesores del proyecto [de exportación de gas natural licuado], que son US$50.000 millones de inversión, esto es casi como un país”. También recordó que el Santander invertirá US$500 millones en los próximos años en el país, principalmente en tecnología.
Botín señaló, no obstante, que más allá de la energía, “hay muchos otros sectores que tienen que seguir creciendo. En Europa nos pasa lo mismo”. Y completó: “Yo creo que las políticas macro tienen que ir acompañadas de políticas micro. Y cada país, igual que cada empresa, tiene que apostar por aquellas áreas en las que tiene una ventaja competitiva”.
Consultada sobre la asistencia crediticia que el Santander otorgó al Gobierno en el último tiempo junto a otros bancos para hacer frente a vencimientos de deuda y la posibilidad de otorgar nuevas líneas, Botín se limitó a responder que “por supuesto que queremos estar con los gobiernos, es importantísimo y trabajamos con todos los gobiernos”.
El Santander espera un mayor crecimiento para la mayoría de los países de América Latina en 2027 frente al 2026, con la excepción de Brasil, dijo la ejecutiva, en un marco global cuyo principal desafío es lograr una expansión más vigorosa para hacer frente a las demandas sociales. “La mejor ayuda que podemos dar desde los países desarrollados son políticas prudentes fiscales y monetarias –afirmó, en un cuestionamiento a los altos déficits y niveles de deuda pública de muchos de los países europeos e incluso Estados Unidos-. Las políticas macro del mundo desarrollado no están donde deberían estar”.
Si bien indicó que los desequilibrios de Estados Unidos y Europa terminan impactando en el desempeño de América Latina, aseguró que “se pueden hacer muchas cosas para depender menos de lo que ocurre en el mundo”. En esa línea, mencionó que “si tenés las cuentas en orden vas a lograr que la volatilidad impacte menos”.
Específicamente sobre Brasil, que atraviesa un período de volatilidad luego del triunfo del presidente Lula en las elecciones de hace 10 días, Botín también tuvo una mirada optimista: dijo que en los últimos años el mandatario ha dado señales positivas, como “la independencia del Banco Central, de lo que no hay duda de ello. Brasil tiene instituciones sólidas que funcionan”. Y comparó al gigante sudamericano con Estados Unidos, en el sentido de que existen pesos y contrapesos institucionales en su sistema político que hace que las reformas siempre “vayan en la dirección correcta”.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
