Celulares fuera de las aulas: el primer día de una medida que divide opiniones entre padres y alumnos
El primer día de la restricción de celulares en escuelas transcurrió con una adaptación tranquila por parte de los alumnos, mientras que padres de familia manifestaron inquietudes
El retiro de celulares en escuelas inició oficialmente el 3 de noviembre de 2026, afectando a cerca de 24 millones estudiantes registrados al inicio del ciclo escolar 2026-2027 en entre 229,000 y 231,700 planteles escolares de educación básica de preescolar. Aunque la mayoría de los alumnos se adaptó a la nueva dinámica, madres y padres de familia expresaron preocupaciones, principalmente relacionadas con la seguridad y la comunicación en caso de emergencia.
La medida, impulsada por la Secretaría de Educación Pública y alineada con el acuerdo federal 09/09/26, busca reducir la distracción y los problemas asociados al uso excesivo de dispositivos electrónicos durante el horario escolar. Desde el primer día, los celulares deben permanecer guardados en mochilas o bajo resguardo institucional, incluso durante los recreos, y solo pueden utilizarse en casos excepcionales previamente autorizados.
A pesar de que encuestas previas indicaban un alto nivel de aprobación entre la comunidad educativa, la jornada inaugural evidenció que la inquietud de los padres supera la de los propios estudiantes, quienes aprovecharon los recreos para convivir y realizar actividades físicas.
¿Cómo se implementó la restricción de celulares en las escuelas?
La prohibición del uso de celulares aplica en todos los planteles de educación básica —preescolar, primaria y secundaria— tanto públicos como privados del país. Los planteles y docentes recibieron lineamientos claros: los alumnos pueden llevar sus dispositivos, pero deben mantenerlos guardados durante toda la jornada escolar. Si un docente detecta el uso no autorizado de un celular, está facultado para retirarlo y devolverlo al finalizar el día, notificando a los padres mediante una circular.
El protocolo contempla excepciones para estudiantes con necesidades médicas, condiciones de neurodiversidad, emergencias personales o actividades pedagógicas previamente autorizadas. En estos casos, el uso del dispositivo debe ser justificado y supervisado por el personal docente.
¿Qué opinan los padres de familia y estudiantes sobre la medida?
Aunque las autoridades educativas reportaron hasta un 96% de aprobación en encuestas previas, el primer día de aplicación mostró una realidad más matizada. Diversos padres manifestaron su preocupación por la imposibilidad de comunicarse con sus hijos ante una eventual situación de riesgo, especialmente en un contexto donde la seguridad es una prioridad para muchas familias.
Contrario a lo que algunos esperaban, la adaptación estudiantil se ha reportado como positiva. Reportes de directivos y docentes difundidos en redes y otros medios oficiales indican que la mayoría de los alumnos aceptó la medida sin mayores complicaciones. Durante los recreos, se habría observado un aumento en la convivencia presencial, juegos tradicionales y actividades deportivas, en contraste con el uso previo de dispositivos para redes sociales o videojuegos.
Según estimaciones de la SET, antes de la restricción, el 92% de los estudiantes de nivel básico utilizaba dispositivos electrónicos durante el horario escolar, principalmente para actividades ajenas al aprendizaje. La nueva normativa busca revertir esta tendencia y fomentar la atención en clase, así como el desarrollo de habilidades sociales.
Al respecto la SEP compartió en sus redes sociales un mensaje de aprobación ante la situación. “El objetivo es muy claro: resguardar la salud mental de nuestras niñas, niños, adolescentes, y jóvenes, previniendo el ciberacoso, la ansiedad y los riesgos del entorno digital”, expresó.
¿Qué excepciones contempla la normativa?
La restricción no es absoluta. El acuerdo permite el uso de celulares en situaciones justificadas, como:
- Emergencias personales o familiares.
- Necesidades médicas documentadas.
- Condiciones de neurodiversidad que requieran apoyos tecnológicos.
- Actividades pedagógicas previamente planeadas y autorizadas por los docentes.
En estos casos, el uso debe ser supervisado y autorizado por la dirección escolar, garantizando que la medida no afecte derechos fundamentales ni procesos de inclusión educativa.
¿Cuál es el contexto nacional y los antecedentes de la medida?
La restricción forma parte de la jornada nacional "Apaga el celular, enciende tu imaginación", respaldada por el acuerdo federal 09/09/26 publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de septiembre de 2026. La iniciativa responde a preocupaciones sobre el bajo rendimiento académico, fatiga y problemas de salud mental asociados al uso excesivo de pantallas, impulsadas desde el Congreso local desde mayo de 2025.
Cabe destacar que las escuelas preparatorias y de educación media superior tienen autonomía para definir sus propias reglas, mientras que las universidades promueven el uso responsable de la tecnología sin restricciones obligatorias.
Las autoridades educativas han solicitado el apoyo de los padres para consolidar la medida y fortalecer los canales de comunicación institucional en caso de emergencias. Se prevé que en las próximas semanas se realicen ajustes y se atiendan inquietudes específicas, especialmente en lo relativo a la seguridad y la atención de situaciones imprevistas.
La experiencia del primer día sugiere que, aunque la adaptación estudiantil ha sido favorable, el éxito de la restricción dependerá en gran medida de la colaboración entre escuelas y familias, así como de la capacidad de las instituciones para responder a las preocupaciones legítimas de los padres.
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