El desafío de liderar equipos con humanos y robots
¿Puede llegar el momento en que un líder tenga que liderar un equipo formado no solamente por personas, sino también por robots? La escena parece sacada de una película futurista, pero la velocidad de los cambios tecnológicos hizo que preguntas que hasta hace pocos años parecían lejanas ya empiecen a entrar en la agenda de las empresas.
Este tema y muchos otros ligados a las nuevas tecnologías y la sustentabilidad surgieron en el summit de Mujeres Líderes de LA NACION, donde Paula Riera, gerente general de Midios, y Verónica Rosales, directora de Comunicaciones y Asuntos Públicos y líder de Sustentabilidad de Nestlé para la Argentina, Uruguay y Paraguay, hablaron con Carla Quiroga, periodista del medio.
Desde industrias distintas, ambas coincidieron en una dificultad común: liderar hoy significa gestionar transformaciones que ocurren mientras la operación cotidiana continúa. En un caso, el tsunami viene de la tecnología y del cambio radical en el consumo de medios. En el otro, de la necesidad de transformar procesos productivos y cadenas de valor enteras para alcanzar objetivos ambientales que pueden estar a décadas de distancia.
“Un compromiso de largo plazo tiene el desafío de preguntarse: ¿cómo llevo esto a la realidad del día a día?”, resumió Rosales.
Los cambios arrancan adentro
Según la ejecutiva, Nestlé asumió el compromiso global de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. El objetivo, por definición, excede cualquier planificación anual e incluso la permanencia de muchos de los actuales ejecutivos dentro de la compañía. Por eso, explicó que uno de los mayores desafíos fue transformar una aspiración de largo plazo en objetivos concretos. “Nestlé hace muchos años que trabaja con distintos proyectos. Pero cuando la compañía asumió este compromiso, hubo que estructurar todo para trabajar en conjunto, a través de toda la cadena de valor y de las distintas áreas”, señaló, y agregó: “Cuando tenés un compromiso de largo plazo, necesitás poner hitos intermedios y hasta proyectos anuales para poder avanzar de manera estructurada”.
Uno de esos hitos es que para 2030 el 50% de los ingredientes clave de la compañía provenga de productores que adopten prácticas de agricultura regenerativa. Pero también aparecen en objetivos mucho más inmediatos.
Para que esas modificaciones ocurran, agregó, no alcanza con fijar una meta desde la conducción. “Hay que generar un clima, una cultura que favorezca la innovación y espacios donde la gente se sienta habilitada para aprender y para hacer”, sostuvo Rosales, y dijo que para ello trabaja con equipos de diferentes áreas.
Por su parte, Riera describió una transformación diferente, pero igualmente profunda. “Hoy una persona puede descubrir una marca por TikTok, después buscar información en Google o en ChatGPT, ir a un marketplace para comparar precios y finalmente terminar comprando en una tienda física”, ejemplificó.
Por eso, explicó, el trabajo de una agencia ya no consiste simplemente en decidir en qué medio pautar una campaña. “Hoy una agencia de medios tiene que abordar todo eso: medios, plataformas, streaming y ahora la inteligencia artificial”, sostuvo.
La modificación comienza dentro de la compañía; por ejemplo, hace casi un año, Midios creó un cargo que hasta hace muy poco hubiera parecido improbable: un manager de inteligencia artificial.
No es el humano vs. la tecnología
En ese contexto apareció una de las preguntas centrales del panel: ¿qué atributos necesita un líder para seguir generando negocio en medio de semejante transformación?
“Claramente requiere valentía, empatía y saber armar equipos de trabajo”, respondió Riera. El liderazgo, agregó, obliga a sostener dos planos al mismo tiempo. “Hay que estar enfocado en el negocio, pero también en la parte humana. Y ahora creo que se suma un nuevo territorio: la tecnología”, contó.
Para la ejecutiva, uno de los errores sería presentar la inteligencia artificial como una competencia entre personas y máquinas: “Lo humano no tiene que verse contra la tecnología. La pregunta es cómo gestionamos esta velocidad del cambio”, afirmó.
“Creo que el líder de hoy, y ni hablar el líder del futuro, tiene que preguntarse qué tan rápido podemos gestionar el cambio mientras, por un lado, resolvemos lo diario y, por el otro, pensamos cómo potenciar al equipo para que no tenga miedo”, planteó Riera.
“El camino es largo. Hay cosas que todavía no sabemos cómo abordar ni cómo solucionar, y eso pone presión sobre los equipos”, reconoció Rosales. Ahí, aseguró, vuelve a aparecer la importancia del liderazgo: “Hay que acompañar a los equipos, conectarlos con ese propósito y entender que esto es un camino”.
Y hay otro elemento que, según la ejecutiva, muchas veces se subestima: celebrar avances parciales. “Cuando tenés metas que son a 2030 o 2050 y resultados que muchas veces no se ven hoy, sino que se van generando progresivamente, es muy importante mantener a los equipos conectados con esa meta, pero también ir celebrando los pequeños avances”, afirmó.
La sustentabilidad tiene, además, una característica particular: obliga a colaborar incluso con actores que están fuera de la empresa. “Hay muchas organizaciones y compañías que están trabajando sobre desafíos similares. Una de las cosas lindas que tenemos es el poder de las alianzas: permiten compartir desafíos, sumar esfuerzos y acelerar progresos”, sostuvo la ejecutiva.
De Juana de Arco a los equipos del futuro
Hacia el final del encuentro, las ejecutivas fueron consultadas por las mujeres que las inspiran. Riera mencionó a Victoria Ocampo, Frida Kahlo y Juana de Arco, aunque se detuvo especialmente en esta última. “Pensar que con 17 años convenció al futuro rey y se puso al frente de soldados, de gente experimentada. Esa valentía, esa seguridad, me parece muy interesante”, dijo.
Hay algo de esa historia, reconoció, que encuentra en su propia manera de liderar: “Como líder de una agencia, hay que tener esa versatilidad para meterse y entender todos esos mundos”, explicó.
Se definió como “exigente”, “muy movediza” y poco amiga de las estructuras rígidas: “Soy más de resolver”.
Y cuando la conversación volvió al futuro, retomó la pregunta que atravesó todo el panel: cómo liderar cuando nadie sabe con precisión cómo será el trabajo dentro de pocos años. “Cada vez más vamos a tener que adaptarnos a esa velocidad de cambio”, sostuvo. Y dejó abierta una posibilidad que ya no parece tan propia de la ciencia ficción: “Yo no sé si en el futuro habrá que liderar equipos en los que haya humanos y, quién dice, también robots”.
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
