El PSOE utiliza la dimisión de Puente como bandera con el "no todos somos iguales" y carga a Cuerpo con el frente ferroviario
El PSOE vuelve a ajustar una vez más su estrategia electoral antes incluso de que empiece oficialmente la campaña. La dirección socialista se reunió este miércoles con responsables de varias federaciones para cerrar el nuevo diseño, el tercero en pocas semanas: al planteamiento inicial le siguió el giro obligado por el accidente ferroviario de Toledo y ahora la dimisión de Óscar Puente vuelve a mover los planes de Ferraz. La dirección socialista quiere hacer de la salida del ministro un argumento político. Desde la dimisión, sus dirigentes insiste en el "no todos somos iguales" y buscan usar esa consigna para presentar la respuesta del PSOE a la crisis como distinta a la que atribuyen al PP en otras ocasiones. Ese será uno de los mensajes centrales del mitin de este viernes en Valencia, el primero de Sánchez desde la tragedia de Toledo.
En el PSOE se recibe con alivio la dimisión del ya exministro de Transportes, pese al respaldo público que tanto el partido como Moncloa le habían mostrado estos días. Según la versión del propio Puente, Sánchez no supo de su intención de dimitir hasta minutos antes del anuncio y hasta ese mismo día, además, en Moncloa defendían que debía seguir al frente del ministerio hasta el 29-N. Ahora, en las filas socialistas reconocen que su salida puede beneficiarles electoralmente. "No solo evita la escalada, sino que vuelve a darle relato al PSOE", resume un veterano socialista sobre el efecto que puede tener en la reanudación de la precampaña.
"Permite colocar el mensaje de que no somos lo mismo", afirma un dirigente territorial con escaño en Madrid. A su juicio, la salida de Puente también abre espacio para hablar de "gestión", un mensaje que el PSOE quiere reforzar con el encargo a Carlos Cuerpo, que sumará las competencias de Transportes a sus responsabilidades como vicepresidente y ministro de Economía. "Demostraremos a la gente que se trata de gestionar los servicios públicos y de invertir más en lo público frente a los recortes, que es lo que trae el PP", sostiene.
En el PSOE consideran que la dimisión de Puente marca un "nuevo punto de inflexión" en la campaña. "Políticamente es mejor así", afirma un miembro de la dirección, que ve en el mensaje que deja la salida del ministro una oportunidad para reactivar la precampaña en el mitin de este viernes en Valencia. "Ayer Óscar Puente demostró que no hay comparación con lo que tenemos enfrente", sostiene otra voz de la cúpula socialista.
En el partido admiten que toca ajustar tanto el mensaje como el formato de los actos, aunque la idea es mantener el foco en las pensiones, los salarios y la vivienda. "Todo lo que desde el PP han dicho que quieren recortar", resume una fuente socialista. También hay voces más críticas, que temen que tantos giros en el discurso acaben siendo contraproducentes, sobre todo tras las dimisiones de Puente, de la exportavoz socialista Montse Mínguez y del exdelegado del Gobierno en Madrid Francisco Martín. Tres salidas, eso sí, por motivos muy distintos.
En todo caso, el "no todos somos iguales" empezó a repetirse casi al mismo tiempo que Puente anunciaba su dimisión. El propio exministro afirmó: "No es cierto que todos los políticos seamos iguales". Sánchez recogió la idea en un mensaje en redes y varios dirigentes socialistas la hicieron suya. Este miércoles, en su declaración institucional para anunciar que Cuerpo se haría cargo de Transportes, el presidente volvió sobre ella desde La Moncloa y con una formulación parecida: "No todos los servidores públicos somos iguales". La insistencia convierte la salida de Puente en algo más que un relevo en el Gobierno: Ferraz busca hacer de ella un mensaje de campaña y contraponer la respuesta del PSOE a la que atribuye al PP.
El PSOE intenta reactivarse antes de la campaña
Muchos socialistas consultados admiten que esta última semana puede haber pasado factura en los sondeos. "La gente sigue descolocada. Nuestra militancia es muy sensible al dolor ajeno y al que sufrimos como país", reconoce una voz de la Ejecutiva. En el partido son conscientes de que la campaña tendrá que medirse también con la "desafección" que el accidente, con 69 víctimas mortales, puede haber provocado entre los indecisos. Aun así, algunos creen que todavía hay margen para recuperar terreno en las cuatro semanas que quedan. "Cuatro semanas son muchas semanas", apunta un dirigente.
La salida de Puente también les cambia el escenario de cara a los debates electorales. Con el ministro aún en el cargo y bajo el foco por su gestión y por los dos accidentes ferroviarios ocurridos en nueve meses, salir del paso habría sido más difícil, admiten. Ahora creen que podrán llevar la discusión al terreno de la responsabilidad política y contraponer la dimisión de Puente con el respaldo que, sostienen, el PP dio a Carlos Mazón. "Les podemos replicar diciéndoles que ellos, en lugar de aplaudir la dimisión en una semana, aplaudieron a Carlos Mazón. La gente se irá con ese mensaje: no todos somos iguales", resume el mismo dirigente.
"Que dimita es lo correcto, también hay algunos que ni querían ni comparten que haya dimitido", reconoce otra dirigente socialista. Se refiere a otras voces que opinan, según traslada, que su salida no es suficiente por lo que podría escalar hasta el presidente del Gobierno. En todo caso, la mayoría de los dirigentes consultados ven una bandera electoral en la salida de Puente. Y creen que, por ello, el PSOE no debería retrasar más el arranque de la precampaña. "Para el PP es su peor pesadilla: la vuelta de Carlos Mazón", exponen con la vista puesta en el acto del viernes en Valencia, el primero en la Comunitat Valenciana y con el que Sánchez reactiva su campaña del 29-N tras la tragedia de Toledo.
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