"Mi lugar favorito en California es un pequeño pueblo de montaña que vale la pena visitar en cualquier época del año; además, su alcalde es un perro"
Mar Yvette vive en Santa Monica y tiene a poca distancia tanto el océano como distintas escapadas de montaña. Sin embargo, cuando ella y su marido quieren alejarse de la ciudad suelen elegir el mismo destino: Idyllwild, un pequeño pueblo situado unas dos horas al este de Los Ángeles. Durante la última década han viajado allí al menos 20 veces y continúa siendo “uno de nuestros lugares favoritos”.
El camino ya forma parte de la experiencia. A medida que la ruta asciende, el paisaje urbano va desapareciendo y aparecen grandes pinos y aire de montaña.
Idyllwild está a unos 1.600 metros de altura y tiene alrededor de 4.000 habitantes. Para Yvette, pese a la cercanía con Los Ángeles, funciona como un “escape real de la gran ciudad”.
Un centro pequeño donde casi todo se puede recorrer caminando
El centro conserva una estética de pueblo de montaña, con edificios de madera, restaurantes y comercios independientes.
Yvette destaca que no hay grandes cadenas de comida rápida ni centros comerciales y que incluso los supermercados son negocios locales. Durante sus viajes se ha alojado en cabañas, posadas, pequeños hoteles y casas particulares, muchas de ellas suficientemente cerca del centro como para moverse a pie.
Las montañas de Idyllwild.Tampoco considera necesario preparar un itinerario detallado. Ha asistido a conciertos, degustaciones de vino, charlas de jardinería, festivales y actividades de artesanía.
Existen numerosas rutas de senderismo, aunque ella y su marido suelen preferir caminatas tranquilas por el pueblo, restaurantes y conversaciones con comerciantes y vecinos. También están el Idyllwild Nature Center, un cine histórico y la reconocida escuela Idyllwild Arts Academy.
El paisaje cambia con cada estación. Han encontrado nieve, celebraciones navideñas, veranos cálidos y períodos secos. Strawberry Creek también modifica su aspecto según la lluvia y el deshielo. Esa variedad explica por qué, después de tantas visitas, siguen encontrando razones para regresar.
El alcalde se llama Max y tiene cuatro patas
La característica más curiosa aparece en el centro del pueblo. Idyllwild es una comunidad no incorporada y no tiene un alcalde oficial humano. En 2012 una iniciativa benéfica terminó colocando a un perro como alcalde honorario. El actual es Mayor Max III, un golden retriever que continúa una línea de tres perros con el mismo nombre.
Sus funciones incluyen saludar visitantes, aparecer en actos, tomarse fotografías y promover el pueblo. Yvette ha conocido a los tres Mayor Max y suele intentar encontrarse con el actual cada vez que visita Idyllwild.
Mar con Mayor Max. Foto: Mar Yvette.Pero el verdadero vínculo con el lugar va más allá de su peculiar alcalde. Allí compartió algunos de sus últimos viajes con sus abuelos antes de que murieran y también presentó el pueblo a amigos que terminaron casándose en él. Después de una década, Idyllwild sigue siendo para ella un lugar al que regresar cuando busca árboles, montañas, tranquilidad y una vida más lenta.
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