Donald Trump el pato cojo: el fin de MAGA y del trumpismo
Ni emocionarse de más, ni menospreciar la paliza electoral que recibió ayer Trump y su nefasto régimen debido al voto de castigo de los estadounidenses, el justo punto es el punto medio, en estos casos.
La victoria de los Demócratas no implica un cambio en las políticas nefastas e imperialistas que el bipartidismo estadounidense esparce a sangre y fuego alrededor del mundo desde hace más de un siglo (recordemos que el apoyo al régimen neofascista de Ucrania y el genocidio en Gaza comenzaron durante la administración de Biden). Lo que sí ocurrirá será una división o atorón (gridlock) entre los bloques de ambos partidos, mismo que dará un respiro a México y al resto de los países de América Latina y el resto del mundo libre.
Es también notorio el hecho de que en algunos estados se hayan electo representantes históricos, la primera gobernadora de origen mexicana en Texas, Gina Hinojosa; el primer gobernador de origen mexicano en California, Xavier Becerra; la primera gobernadora o gobernador de origen nativo americano en tierra robada por europeos, Deb Haaland; el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos, Abdul El-Sayed; la primera senadora afroamericana, Keisha Bottoms; la primera senadora nativo americana, Mary Peola, y la primera congresista palestina de Nueva York, Aber Kawas.
Ese largo listado de “primeros”, seguramente causará malestares de todo tipo, incluyendo estomacales, a los fachos nacionales y ameriyanquis, pero es algo que debemos dar por sentado por el cambio total de la mentalidad de una buena parte del “pueblo” estadounidense que se hartó de regalos billonarios a la teocracia judía sionista de Israel; al régimen neofascista de Kiev y de la influencia del lobby sionista de AIPAC y de ricachones repugnantes cómo Elon Musk, vinculados con el pederasta convicto Jeffrey Epstein al igual que el actual presidente.
Con calma, pero un Trump debilitado y acotado por una oposición fuerte es algo muy positivo para México. Trump es un pato cojo, su fallido movimiento “MAGA” terminó siendo apoyado nada más por una horda de fanáticos mononeuronales y el trumpismo no sobrevivirá a la partida de Trump con personajes tan limitados cómo Vance o “Narco” Rubio.
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