Los consumidores denuncian demoras en los descuentos a la gasolina en las estaciones 'low cost'
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado este jueves que muchas estaciones de servicio de cadenas low cost, automáticas o ligadas a supermercados registraron traslados más lentos y limitados a los consumidores de la rebaja en el impuesto de hidrocarburos aplicada a la gasolina desde el 1 de octubre.
En concreto, la asociación, después de analizar los precios comunicados por las propias estaciones de servicio al geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica, señala que la reducción de 15 céntimos por litro en dicho impuesto debería haber supuesto un ahorro aproximado de 18,1 céntimos por litro al aplicar el IVA. Sin embargo, OCU ha asegurado que una parte importante de las estaciones no aplicó la medida de forma inmediata ni íntegra.
Así, la organización ha destacado que a las 14:00 horas del 1 de octubre "el descuento no llegaba a los 15 céntimos -es decir, era al menos 3 céntimos inferior al exigible- en el 24% de las estaciones; mientras que otro 28% de las gasolineras ni siquiera había comunicado cambios de precio", unas irregularidades "más habituales entre las cadenas low cost, las automáticas y las ligadas a algunos supermercados".
Por contra, este colectivo valora que las grandes marcas reaccionaron con mayor rapidez y cadenas como Repsol, BP, Moeve, Galp, Shell, Petronor, Campsa y Petrocat trasladaron la mayor parte o la totalidad de la rebaja ese mismo día.
No obstante, la OCU añade que ya para el 8 de octubre, casi toda su red registraba un descuento medio de 17,9 céntimos por litro, muy cercano al nivel esperado.
De todas maneras, la asociación subraya que tres semanas después del ajuste fiscal detectó que el 34% de las gasolineras mantenía descuentos por debajo de los 18 céntimos por litro, a pesar de que la evolución a la baja en los mercados internacionales debería haber situado la rebaja total en unos 22 céntimos.
Solicita una investigación de Competencia
Ante esta situación, la OCU ha vuelto a denunciar la existencia del denominado "efecto cohete y efecto pluma", por el que los incrementos de costes se repercuten con rapidez al consumidor mientras que las bajadas se aplican con lentitud o de forma incompleta.
Por todo ello, la organizacion ha solicitado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una investigación para determinar si se han producido prácticas anticompetitivas con una medida financiada con recursos públicos.
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