Pablo Imhoff, motoviajero y su extrema experiencia en Salta: "Fue la noche más larga y más difícil de mi vida"
En la vida, hay personas que no pueden quedarse dentro del “status quo” y necesitan seguir la voluntad de su corazón de emprender distintos viajes o enfrentarse a situaciones extremas para sentirse completos.
Este es el caso de Pablo Imhoff, un motoviajero santafesino conocido en redes sociales como Pablito Viajero, donde comparte sus recorridos, experiencias y aventuras sobre dos ruedas. Hace algunos años, Imhoff detalló en sus redes sociales que planeaba realizar un recorrido para unir Ushuaia con Alaska en una Honda Econo Power C90 de 1992.
Pablo Imhoff durante su travesía por América. La travesía duró cinco años y finalizó en 2025. Los registros, contados por el mismo viajero, demuestran que recorrió más de 50.000 kilómetros y atravesó 15 países hasta alcanzar Alaska.
Sin embargo, el trayecto no fue tan glamoroso como Imhoff esperaba. En un video en su canal de YouTube, subido por el mismo personaje hace cuatro años, detalló que durante su etapa en Abra del Acay, Salta, vivió un terror que nunca había vivido.
Video
Acampó a más de cinco mil metros de altura.
Una situación extrema en Salta que marcó el viaje
Imhoff llegó al norte del país a fines de agosto de 2022. Su “mal momento” ocurrió cuando decidió realizar un acampe extremo en el Abra del Acay, el paso más alto de la Ruta Nacional 40 y uno de los caminos transitables más elevados de América.
Ante esta situación, el influencer explicó: "Apenas me acosté dentro de la carpa, empecé a sentir que algo no andaba bien. De repente, el corazón me comenzó a latir con una fuerza desmedida y me invadió una marcada dificultad para respirar".
Pablo Imhoff frente a su acampe en el Abra del Acay. Cabe destacar que el Abra del Acay se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Asimismo, luego de que su corazón comenzara a latir de forma desmedida, el creador del “Proyecto Alaska” detalló que estaba sufriendo los síntomas perjudiciales de la altura como un malestar punzante detrás del ojo y, más importante, la falta de oxígeno en los tejidos del organismo.
“Ya era de noche y nos encontrábamos en el Abra del Acay, a casi 5.000 metros de altitud, en un camino de alta montaña totalmente aislado. Para colmo, comenzó a nevar, lo que complicaba aún más la posibilidad de reaccionar ante una emergencia. No había señal de celular ni conectividad alguna; la incomunicación era absoluta”, reveló Imhoff.
Pablo Imhoff durante su travesía en el "Proyecto Alaska".Con el paso de las horas, la situación de preocupación y angustia no mejoró para Imhoff, pero el viajero explicó que logró dominar su mente y controlar su respiración para poder descansar durante una noche que parecía interminable.
“En ese instante crítico, intenté tomar el control de la mente y me dije a mí mismo: Pablo, no. No entres en pánico. Tratá de relajarte y respirá profundo. Por suerte duró solo un momento. Logré salir de ese estado, enfocarme en la respiración y evitar que el cuadro se agravara".
Pablo Imhoff uniendo Ushuaia con Alaska en su travesía por América. En su relato, Pablo Imhoff llevó calma a sus seguidores al detallar que hoy en día ya se encuentra recuperado y fuera de peligro. Sin embargo, recuerda esa noche como “la noche más larga, difícil y compleja que me tocó vivir acampando”.
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