El Iryo contra el que chocó el AVE pasó una revisión integral dos días antes
El tren Iryo contra el que el miércoles pasado colisionó un tren AVE de Renfe a la entrada de la estación de Urda (Toledo) había pasado su última revisión "integral" apenas dos días antes del accidente, el 26 de octubre, en unas comprobaciones que incluyeron también el sistema de señalización.
Fuentes de la compañía han precisado la última vez que se le hizo mantenimiento a este tren, que mientras detenido a la entrada de Urda, fue impactado en su vagón de cola por un AVE que había obtenido permiso para circular con normalidad, provocado el siniestro que ha costado la vida a 69 personas y ha dejado heridas a cerca de 200.
La revisión se realizó en el taller de Renfe de Santa Catalina, en Vallecas, Madrid, que es uno de las instalaciones que hacen el mantenimiento pesado de los trenes, de los de Renfe y también y a pesar de la operadora española, de los Iryo. La empresa recuerda también que desde que empezó a operar en la Alta Velocidad de España ha incrementado un 10% su inversión en mantenimiento de toda su flota.
Colisión en parada y sin saber por qué no pudo reiniciar
Este tren de Iryo fue uno de los que detuvo su marcha a las 8.36 horas del miércoles pasado, cuando el fallo en los tres ordenadores de la estación de Urda que lo soportan en esa zona, hizo que se cayera el sistema de señalización LZB. En uno de los audios entre la maquinista y el centro de circulación de Adif en Atocha, puede escucharse como ésta le dice en varias ocasiones al regulador que no puede reiniciar el LZB.
Sobre esta cuestión, fuentes de Iryo no terminan de aclarar el motivo, pero apuntan que esta mayor tardanza en reanudarlo pudo deberse a que la caída del sistema el miércoles de la semana pasada fue a lo largo de un tramo de 63 kilómetros, más largo de lo que suele ser más habitual.
Lo que sí desmienten tajantemente en la empresa son las explicaciones que se han escuchado estos días en algunas "tertulias de televisión" acerca de que las dificultades para reactivar el LZB por parte de su maquinista se debió a que los trenes Iryo están peor adaptados a funcionar con este sistema de señalización, en lugar del ERTMS, que es el más generalizado en el resto de Europa y también en España.
"Iryo utiliza exactamente las mismas herramientas que el resto de trenes de última generación que operan en las vías españolas", aseguran desde la compañía. A excepción del modelo S100 de Renfe, que es la serie más antigua, tanto Iryo como Ouigo como trenes de Renfe pueden hacer las "transmisiones" de ERTMS a LZB o ASFA "automáticamente para garantizar seguridad y agilidad operativa".
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