Grynspan se consolida como principal candidata y Grossi sigue a la expectativa tras la octava votación para liderar la ONU
WASHINGTON.- En la octava votación indicativa del Consejo de Seguridad en el proceso para definir la sucesión de António Guterres como secretario general de la ONU, la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan se consolidó como la principal candidata, seguida nuevamente por el diplomático argentino Rafael Grossi, en una carrera que todavía continúa abierta.
Según las filtraciones de la votación secreta, que al igual que la anterior fue con papeletas sin colores y sin vetos de las potencias, Grynspan mejoró su performance al obtener 12 respaldos y tres “no apoyos”, seguida por Grossi, que se mantuvo con los mismos números (nueve apoyos, cuatro rechazos y dos “no opinión”) y la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett (8-5-2).
El mes pasado, en la sexta ronda indicativa de los 15 miembros del Consejo, entre ellos los cinco con derecho a veto (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña, el denominado P5), los tres principales candidatos al cargo habían recibido dos vetos cada uno.
En esta votación no es posible determinar de qué países provinieron los tres “no apoyos” de Grynspan, quien quedó mejor perfilada para la próxima votación.
Para imponerse en la ronda final, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquier miembro del P5. Tras ese respaldo, los 193 Estados miembros de la Asamblea General suelen ratificar al aspirante recomendado.
En la votación de hoy, la emiratí Lana Zaki Nusseibeh quedó en el cuarto lugar (7-6-2), seguida por el político ugandés Olara Otunnu (4-9-2)
Quinto quedó el candidato turco, Feridun Hadi Sinirlioglu (3-8-4), jefe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), quien fue postulado por su país el sábado pasado en medio del estancamiento en el proceso de selección.
Más relegadas quedaron las otras dos candidatas, las diplomáticas ecuatorianas María Fernanda Espinosa (3-10-2) e Ivonne Baki (1-14-0).
Las tensiones geopolíticas entre los miembros del P5 en diversos asuntos globales, como la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Medio Oriente y el plan nuclear iraní, han dificultado el proceso de elección para encontrar al sucesor de Guterres, y provocaron que ésta sea una de las carreras más inciertas en la historia de los 81 años del organismo.
Según la tradición geográfica de alternancia entre continentes, el puesto debería recaer en alguno de los candidatos de América Latina luego de 36 años, tras el mandato del peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991), mientras que hay diversos sectores -y también miembros del Consejo- que presionan para que, por primera vez, una mujer asuma como secretaria general de la ONU.
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