Un Ford T de 1920, un Impala heredado y las historias detrás de una fiesta sobre ruedas: “Gracias a mi viejo, hoy tengo semejante máquina”
Hay vehículos que guardan mucho más que los kilómetros recorridos. Llevan consigo recuerdos de infancia, paseos con los abuelos, historias de caminos rurales. Son las máquinas que alguna vez circularon por las calles de Álvarez de Toledo, Polvaredas, Cazón o Del Carril, pueblos tradicionales del partido de Saladillo, provincia de Buenos Aires.
Con esas historias de fondo nació La Oxidada, la muestra que el próximo 7 y 8 de noviembre reúne autos clásicos, Hot Rods, Rat Rods, vehículos americanos, motos, tractores y diversas expresiones de la cultura fierrera.
Detrás del encuentro están los hermanos Rafael y Cili Colmenero, criados entre motores y ligados a este mundillo desde siempre. “En casa siempre había algún auto antiguo, lo mamamos de chicos. Por el amor a los fierros viejos, en 2016 decidimos hacer una juntada a modo de muestra y reunir apasionados y entusiastas a nivel local. Salió todo muy lindo, con una convocatoria de 50 vehículos y un clima muy familiar”, recuerda Rafael sobre los comienzos de este ritual, que desde entonces continuó como una cita inamovible todos los primeros fines de semana de noviembre, mudándose a un predio más amplio repleto de pinos y eucaliptos añejos.
“La Oxidada nos permite compartir nuestra pasión por los autos antiguos, pero también mostrar todo lo que se puede disfrutar en un pueblo rural. Estamos trabajando con mucha ilusión para esta décima edición. Si tomamos como referencia la convocatoria de 2025, estimamos la llegada de más de diez mil visitantes, con más de mil autos en exposición de todo el país y de países limítrofes como Brasil, Chile y Uruguay”, agregan los hermanos Colmenero.
Fierros con memoria
Más allá del valor estético o mecánico de los vehículos en exhibición, la esencia de La Oxidada reside en las historias que viajan sobre cada chasis. Legados familiares y pasiones heredadas detrás de esos motores que vuelven a encenderse a través de las décadas.
Como Carlos Mazza, vecino de San Enrique (Partido de 25 de Mayo), que viajará al encuentro manejando el Ford T que heredó de su padre, una verdadera joya centenaria. “El T está en casa desde el año cincuenta y pico. Lo compró papá de joven, y fue el primero de los cuatro que fue adquiriendo a lo largo de su vida. Nunca los vendió, y los conservo hasta hoy. Este es un modelo 1920, motor original y en marcha, así que por supuesto vamos a ir andando hasta La Oxidada”, se entusiasma el coleccionista.
Leandro Troncoso llegará desde Coronel Pringles con una creación única dentro de la categoría Rat Rod, que se caracteriza por ensamblar varias piezas de diferentes vehículos. “La cabinita es una Dodge Brothers 1927, el Motor y la caja -lo más impresionante que tiene- es un Deuz 8 cilindros, que proviene de un micro de larga distancia; el chasis es de un Ford 46; el tren delantero y trasero de un Chevrolet 47 y las ruedas traseras son de una sembradora. Se laburó bastante y siempre le estamos haciendo alguna cosita, pero ya está prácticamente terminado”, dice el pringlense sin disimular su orgullo.
Desde Saladillo, Federico Gamarra custodia con orgullo un clásico del diseño estadounidense: “Este auto es un Chevrolet Impala 1959, motor V8. Lo heredé de mi viejo, que falleció hace 8 años. El quería comprar un auto clásico, y se le dio la oportunidad de conseguir este hermoso auto hace aproximadamente 14 años atrás. Después lo restauró por completo, se trajeron muchos accesorios de Estados Unidos, llantas, tapa de válvula, baguetas, se le hizo toda la tapicería a nuevo y la pintura que conserva hasta hoy. Más que agradecido por la posibilidad de seguir conservando este auto y cuidarlo. Gracias a mi viejo, hoy tengo semejante máquina para cuidar y disfrutar”.
Música, remate y un clásico que busca dueño
La agenda arrancará el sábado 7 a partir de las 8 de la mañana. Durante toda la jornada, quienes se acerquen a Álvarez de Toledo, un pueblito de 190 habitantes, podrán recorrer la muestra, disfrutar de la oferta gastronómica y perderse entre los puestos de la feria de repuestos antiguos, cartelería vintage e indumentaria temática. No faltará el tradicional remate de vehículos —uno de los momentos de mayor expectativa entre los coleccionistas—, además de shows de bandas en vivo y reconocimientos a los participantes que custodian esta memoria sobre ruedas.
El domingo 8 se renovará la actividad con el show musical de Mirian De Luca y uno de los platos fuertes del fin de semana: el sorteo de un Fiat 1500 modelo 1968. Con rifas a un valor de $10.000, quien resulte ganador no solo se llevará un ícono del automovilismo argentino, sino también un pedazo de historia con rodaje propio.
Para el cierre, la organización prepara un final a toda orquesta: dos autos colocados cara a cara sobre un carretón, amarrados al piso, acelerarán al límite para hacer girar sus ruedas y quemar neumáticos en una demostración ensordecedora cubierta por una densa nube de humo. Un broche de alto impacto para celebrar diez años de una muestra donde el pasado vuelve a rodar y la pasión por los fierros está más viva que nunca.
Categorías, corrientes y estéticas en pista
La exposición reunirá más de 1000 ejemplares que abarcan diversas corrientes, estéticas y filosofías de restauración o armado artesanal:
Cuándo y dónde es La Oxidada
Ver nota original ↗
¿Querés un resumen rápido de esta noticia, hecho por nuestra IA?
