El Banco de México recorta su tasa de interés a 6,25% tras una decisión dividida
La autoridad monetaria redujo el costo del crédito en 25 puntos base y prevé mantenerlo sin cambios durante un tiempo prolongado ante el panorama inflacionario global.
El Banco de México recortó este jueves 5 de noviembre de 2026 su tasa de interés interbancaria en 25 puntos base, con lo que el indicador monetario se situó en 6,25%. La determinación oficial respondió a la ausencia de presiones de demanda interna y a la continuidad de las condiciones de restricción monetaria que operan sobre la economía nacional.
La medida sorprendió a los analistas financieros, dado que en julio de 2026 la institución emisora había dado por concluido el ciclo de flexibilización iniciado originalmente en 2024. Tras ese anuncio previo, el banco central mexicano mantuvo la tasa sin modificaciones en 6,50% durante las reuniones de política monetaria celebradas en agosto de 2026 y septiembre de 2026.
Fundamentos de la política monetaria
La junta de gobierno avaló el recorte mediante una votación dividida de tres sufragios contra dos. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo apoyaron la baja, mientras que los subgobernadores Galia Borja Gómez y Jonathan Heath votaron por conservar la referencia en 6,50%.
El órgano colegiado determinó que "actualmente no se perciben presiones de demanda en la economía y que el grado de restricción monetaria implementado aún sigue operando", según detalla un reporte de la agencia AFP. Las autoridades bancarias explicaron que esta postura busca mitigar el traspaso de las fluctuaciones cambiarias hacia los precios finales de bienes y servicios.
La disminución de los tipos de interés abarata de forma directa el acceso al crédito bancario y dinamiza los proyectos de inversión productiva en todo el territorio mexicano. La entidad emisora subrayó su compromiso de mantener el nivel de 6,25% por un tiempo prolongado para facilitar la convergencia hacia la meta de inflación de 3% con un margen de tolerancia de +/- un punto porcentual.
Desempeño productivo y trayectoria de precios
En el terreno macroeconómico, la economía de México, catalogada como la segunda más grande de América Latina detrás de Brasil, registró en el tercer trimestre de 2026 un crecimiento anualizado de 3,2%, la cifra más alta registrada en los últimos tres años.
El dinamismo productivo coincidió con un registro inflacionario de 3,45% al cierre de octubre de 2026. Pese a situarse dentro del rango permisible del instituto central, los pronósticos del mercado apuntan a un repunte moderado en los precios al consumidor durante los últimos meses de 2026.
El banco central proyectó un incremento en las presiones del componente no subyacente para el cierre del año, lo que derivó en ajustes a sus pronósticos inflacionarios de corto plazo. La autoridad proyecta que el indicador general converja de manera definitiva a la meta permanente durante el cuarto trimestre de 2027.
Factores de riesgo e incertidumbre externa
En el ámbito internacional, el informe del banco central constató que la actividad global avanzó en el tercer trimestre de 2026 a un ritmo más pausado. La desaceleración de las principales potencias comerciales condicionó las decisiones estratégicas de los bancos centrales extranjeros.
La institución advirtió que la persistencia de las tensiones bélicas en Medio Oriente mantiene elevados los niveles de volatilidad financiera internacional. Dichos eventos geopolíticos representan riesgos latentes para las cadenas de suministro y los costos logísticos del comercio exterior.
Con este ajuste, el Banco de México recalibra sus herramientas financieras frente a los choques externos y los desafíos de liquidez que enfrenta la región. El nuevo nivel de referencia entra formalmente en vigor a partir del viernes 6 de noviembre de 2026 en todo el sistema bancario mexicano.
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